"SALVADOR DALÍ"
(surrealismo pre-digital)
Julián Álvarez.

 

 

 

 

 

 

Se expone en este artículo una reflexión en la que se destaca la condición PRE-digital de la pintura surrealista de Salvador Dalí. Y por extensión su afinidad -surrealista- con determinada publicidad televisiva actual que visualmente se presenta como avance/proyección de futuro utilizando para su formulación la tecnología digital más avanzada. Spots que proponen al espectador -como Dalí entonces- paisajes o escenarios fantásticos (surrealistas) creados -al igual que Dalí- a partir de elementos figurativos de apariencia realista pero imposibles en la realidad practicable.

Propongo, pues, partir del cuadro de Salvador Dalí: Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada, un segundo antes de despertar (1944). Todos los elementos que aparecen en este cuadro (granada>pez>tigre1>tigre2>rifle>mujer>abeja>granada) además de configurar una elipsis que reproduce "... el vuelo de una avispa alrededor de una granada", están ilustrados pictóricamente a la manera hiperrealista (casi fotográfica). Cada elemento que contiene el cuadro es por tanto verosímil a los ojos del espectador. Lo es incluso el elefante zancudo que aparece al fondo.


Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una
granada, un segundo antes de despertar. Dalí, 1944.

Tenemos un cuadro figurativo que cuenta una anécdota (expresada en el título: "Sueño causado por..."); tenemos una protagonista (mujer/Gala que duerme sobre un bloque he hielo/roca a la deriva); tenemos la causa del sueño (abeja volando alrededor de una granada), y tenemos también el efecto, es decir el sueño en sí (de la granada sale un pez y de la boca del pez un tigre...). Y al fondo tenemos el elefante zancudo ajeno a la acción/motivo principal por ser narrativamente anterior (la mujer/Gala plácidamente durmiendo-soñando-al-elefante justo antes de que la insidiosa avispa provoque el terrorífico sueño un segundo antes de despertarse).

Siendo realistas todos los elementos individualizados que aparecen en escena, y por tanto verosímiles (la mujer, el tigre, el pez, la granada, etc.), sin embargo configuran un paisaje radicalmente inverosímil por imposible; es hipotéticamente real a nivel de los sueños. Pero siendo un cuadro/lienzo pictórico, es a la vez (podría ser) una escena cinematográfica en la que cada uno de los elementos (pez, tigre, mujer, etc.) representan planos sucesivos de acciones congeladas (superpuestas en el cuadro, correlativas en el cine). "Un perro andaluz" y "La edad de oro" confirman el interés de Dalí por el cine. La pintura surrealista de éste, además de ser figurativa cuenta historias/anécdotas (como la sugerida en el cuadro), lo cual le conecta directa y fuertemente con la narratividad cinematográfica, que se expresa a través del movimiento. Esta particularidad de la pintura de Dalí (figurativa y narrativa) se resuelve pictóricamente por mediación de "lo fantástico" (irracional) para concretarse en surrealismo daliniano. En buena lógica, el cuadro "Sueño causado por el vuelo..." es asimismo un esketch/esbozo comprimido de una escena cinematográfica susceptible de ser creada 60 años después, DIGITALMENTE, con motivo de su actual Centenario, por ejemplo.

Otras expresiones artísticas como el "collage" o el "fotomontaje" compiten con la pintura de Dalí en irracionalidad, incoherencia, e inverosimilitud, pero éstas son articulaciones visuales que no buscan la coherencia y racionalidad entre los diversos elementos, sino que operan por discontinuidad y contraposición. En Dalí la coherencia y lógica narrativa se formula a partir de la yuxtaposición y la lógica continuidad: del interior de la granada sale un pez del que a su vez sale un tigre que escupe otro tigre el cual lanza una bayoneta contra la mujer que se despierta un segundo antes de que le hiera en el rostro.

El cuadro de referencia muestra un paisaje, escenario o escena con "trucos" narrativos y "efectos" visuales tan espectaculares como los que hoy vemos en el cine fantástico y de aventuras de Hollywood. Claro que desde sus inicios el cine desarrolló trucos artesanales para embaucar al público de la época. Aunque se busca la máxima perfección en los efectos, es decir la máxima continuidad entre los diferentes elementos que conforman la imagen final (o efecto), la naturaleza "analógica" e incompatibilidad del soporte fotoquímico (de la película) con las herramientas tradicionales deriva inevitablemente en "efectos" comparativamente menos verosímiles/realistas que la integración pictórica del cuadro de Dalí, que ofrece una perfecta y coherente yuxtaposición narrativa (continuidad) entre sus elementos. Para alcanzar este grado de integración hay que operar en soporte digital con herramientas necesariamente informáticas (ordenador).

Escenarios con apariencia de realidad aunque inexisistentes en la "realidad practicable". Pero se trata asimismo de determinar qué aspectos formales concurren en la formulación de algunos spots publicitarios "de impacto surrealista" que igualmente estén presentes en las pinturas de Dalí. Y vemos que los elementos que aparecen en escena son, al igual que en Dalí, fotográficamente realistas, pero la yuxtaposición de los mismos no se rige por una construcción sintáctica coherente. Los paisajes/escenarios, compuestos digitalmente a partir de elementos singulares e independientes, son coherentes pero impracticables por imposibles. Los diversos elementos se integran coherentemente entre sí, pero es inverosímil el espacio-tiempo compartido. Nada en estos anuncios es aberrante, solo que su existencia en el nivel de la realidad practicable es imposible. Es concebible y verosímil únicamente en el espacio-tiempo virtual de la mente, es decir en los sueños. Y los sueños son el argumento principal en la obra de Dalí.

Puesto en otros términos, si "desplegamos" narrativamente el cuadro de Dalí tendremos el story-board de un anuncio protagonizado por Gala que vende -es una hipótesis- fragancia de extracto de "granada" que proporciona "viajes" surrealistas. Si por el contrario plegamos (en acordeón) sobre sí mismos cada uno de los planos del anuncio (o su story-board) obtendremos una imagen fija en esencia de la misma categoría surrealista que la de Dalí. En ambos casos la apariencia de realidad es verosímil pero inexistente en la "realidad practicable". Hay pues coincidencia en el tratamiento narrativo y "fantástico" de la realidad, y también en el proceso de ejecución: registro fotográfico y postproducción digital en los spots publicitarios; y fotografía "hecha-a-mano" y composición pictórica "en profundidad" en el caso del pintor. Dicho por el propio Dalí: "Mi arte es fotografía hecha-a-mano de extraordinarias, extravagantes, y superestéticas imágenes de lo específicamente irracional".

Objetos blandos y pictóricas aberraciones. En la pintura de Dalí incluso los objetos (sólidos) son de naturaleza orgánica y están sujetos a aberrantes deformaciones figurativas (relojes blandos), o padecen malformaciones que podríamos calificar de "genéticas" (elefante zancudo). Esta particularidad, que es marca de la casa daliniana, reafirma su pictórica condición pre-digital.

Metamorfosear el rostro de un famoso en una humeante barra de pan, por ejemplo, es cosa relativamente fácil hoy día si contamos con la tecnología informática (digital) y el paquete de software adecuado (morphing), y la habilidad del operador para hacer verosímil el tránsito progresivo del rostro del famoso a la barra de pan. Dalí, cuya habilidad para el dibujo y la ilustración era casi fotográfica, creaba "efectos" de cirugía plástica (pictórica) que se adelantan 60 años a los actuales "retoques" digitales en el cine y la TV.


La persistencia de la memoria. Dalí, 1931

"La persistencia de la memoria". Los relojes blandos de Dalí, como los representados en el cuadro La persistencia de la memoria (1931), son relojes reblandecidos perfectamente verosímiles que siguen marcando la hora (supuestamente en torno a la seis de la tarde de un día crepuscular) pero que como la memoria envejecida han perdido consistencia y se han adaptado convenientemente a la orografía de las circunstancias.

En esta naturaleza "no-tan-muerta" habitada por una solitaria mosca y las hormigas que no por casualidad "hormiguean" el reloj de bolsillo (que se lleva próximo a los genitales), uno de los relojes cuelga en equilibrio de la rama de un árbol. Más abajo otro se acopla a modo de montura sobre una cabeza informe que remite al cuadro El gran masturbador (1929) y también a El enigma del deseo (1929). Y un tercero que quizás esté a punto de deslizarse/escurrirse por el muro. En definitiva lo único vivo aquí, además de la mosca y las hormigas, protagonistas habituales de la pintura daliniana, es el paso del tiempo de lo cual dejan constancia inexacta los relojes que, como la memoria, se ha reblandecido por dicho "paso del tiempo". De nuevo en palabras del propio Dalí: "Lo mismo que me sorprende que un oficinista de banco nunca se haya comido un cheque, asimismo me asombra que nunca antes de mi ningún otro pintor se le ocurriese pintar un reloj blando".

Dalí, o el story-board de una película pendiente de relizar. La pintura surrealista de Dalí es argumental (narrativa) y figurativa (fotográfica), y se materializa en un concreto y exacto "gesto" o instante pictórico que equivale cinematográficamente a un fotograma congelado en el tiempo. Pero a la vez aspira a una existencia espacial (tridimensional), ya sea matérica o virtual. La existencia de objetos dalinianos en tiendas de regalo (elefantes zancudos, relojes blandos, etc.) materializa este deseo latente del pintor.

Que la pintura de Dalí cuenta una historia se refleja en la presencia reiterada de elementos (figuras humanas, objetos, etc.) que actúan en el cuadro como protagonistas principales en unos, secundarios en otros y, en términos pictóricos, con diferentes roles. Cierta lógica argumental atraviesa y conecta cuadros distintos con elementos protagonistas o secundarios comunes que aparecen y reaparecen sin aparente orden cronológico: elefantes zancudos, hormigas, relojes blandos, panes, etc.). Opino que los cuadros de Dalí representan escenas (o secuencias) de un guión cinematográfico por capítulos cuyo argumento solo se puede extrapolar primero, y abordar después, desde la lógica surrealista establecida por él mismo. Dalí dejó formulado pictóricamente el story-board de una película pendiente de realizar... con las nuevas/últimas tecnologías de postproducción digital.

Vida animada congelada: una coherente contradicción: El título: Vida animada-congelada (o naturaleza muerta-viva), y el cuadro por supuesto, expresan una coherente contradicción que está presente en gran parte de la obra pictórica de Dalí. Contradicción que refleja el deseo, imposible de satisfacer, de resumir en un lienzo los términos espacio-temporales de "la vida".


Vida animada congelada. Dalí, 1956

Esta naturaleza muerta-viva forcejea consigo misma al límite de lo pictóricamente posible (hiperrealista) para liberarse de su condición de tal ("naturaleza muerta", o vida congelada) y alcanzar el estatus de "vida animada" (naturaleza viva). Quizás sea este cuadro la expresión más radical de Dalí para salirse de su definitiva y frustrante condición humana de pintor. Es una hipótesis... ("El Divino" escribió una ópera-poema titulada "Ser Dios").

Marcel Proust se afanó literariamente En busca del tiempo perdido, y Dalí pictóricamente Buscando la cuarta dimensión (1979), título éste de uno de sus últimos cuadros. Ambos, en su fanático virtuosismo, deseaban trascenderse a sí mismos para emular a Dios.

Para terminar, llamo la atención sobre la botella que al caer, o quizás levitar, como el resto de objetos, esparce el agua hacia arriba. En realidad los objetos no caen o levitan, sino que "caen hacia arriba", lo que supone una perfecta, coherente y poética contradicción que retrata al personaje. Este hiperrealista "caer hacia arriba" de la botella es inverosímil en el contexto de la cotidiana realidad practicable, pero es perfectamente verosímil y coherente en una situación de vacío atmosférico o de gravedad cero donde los objetos levitan a la deriva. La tecnología analógica no permite llegar más allá de lo semántica y coherentemente enunciable, pero la tecnología digital reinventa la realidad desbordando los límites que el propio lenguaje ha impuesto.

Precisamente en estos día se puede ver por TV un spot de Bailys formulado a la manera daliniana (tardo-surrealista) que remite directamente al cuadro "Vida animada congelada" (1956). Un grupo de jóvenes levitan en una sala de gravedad cero tratando de atrapar torpemente las volátiles y apetecidas partículas del licor que fluyen de la escurridiza bolleta.

Especulando pictóricamente con argumentos surrealistas "a medida", Dalí soñó una realidad inevitablemente "congelada" que la tecnología informática y el soporte digital actual permite des-congelar y re-animar... el 2004 es una óptima ocasión para re-vivir algunos de sus argumentos pictóricos y, desde la óptica de las nuevas tecnologías, RE-considerar a Salvador Dalí como pintor por imperativos histórico-técnicos; genio surrealista por vocación ahistórica, y visionario precursor de las tecnologías digitales que permiten recrear la realidad sintéticamente (por ordenador) a imagen y semejanza de los sueños. El futuro sólo puede ser percibido/intuido en estado de vigilia/sueño, y Dalí lo plasmó con las herramientas propias de su tiempo. Hoy lo habría hecho con el ordenador, y en tres (3D) o más dimensiones, algo que ya intuyó en el cuadro titulado "La cuarta dimensión" .

Nota: La tecnología analógica captura y reproduce la realidad por similitud ya sea en procesos fotoquímicos o en procesos electromagnéticos. La distribución de las partículas de plata (fotografía/cine) y de las partículas electromagnéticas (video/tv) se corresponden punto por punto con la realidad registrada. La tecnología digital captura la realidad en términos abstractos (ceros y unos que se convierten en valores lumínicos para conformar la imagen). La imagen analógica permite un nivel muy tosco de manipulación que afecta parcial o totalmente al plano o fotograma. La imagen digital permite por el contrario un máximo nivel de retoque y manipulación puesto que la tecnología informática (digital) actúa individualmente en cada uno de los puntos (pixels) que componen la imagen.

Julián Álvarez García, Barcelona, mayo 2004
Julián Álvarez es Director de la Escuela de Video-Cine-Tv IDEP, y autor-productor de más de cuarenta producciones de Video, Cine, CD-Rom, y Net-Art (internet); entre otras, la trilogía videográfica "As de bastos.Tijeras en cruz" dedicada a Lorca, Buñuel, y Dalí.


enlaces :

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