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Los que entendemos el cine como algo más que entretenimiento, incluso más que un adorno intelectual para aficionados "cinéfilos"; los que vemos con alarma la actual deriva militarista e imperialista en un mundo caracterizado por una acumulación acelerada de capital y una crisis social y ecológica sin precedentes; los que pensamos que otro mundo menos injusto y violento es posible, apreciamos aquellas películas que nos permiten reír, comprender, imaginar, debatir sobre nuestras vidas reales y, también, sobre las posibles o imposibilitadas.
Esas películas no abundan en el cine que exhiben instituciones "sin ánimo de lucro" como La Filmoteca: echamos de menos una programación que incluya buenas películas del cine mundial antiguo y contemporáneo, y nos parece abusiva la presencia de las películas estadounidenses más clásicas. Basta echar un vistazo a los títulos de los cuadernos de la serie Escritos de la Filmoteca de Caja España para comprobar este punto. Estos cuadernos de la Filmoteca, cuya calidad e interés son generalmente meritorios, sirven como vehículo de un supuesto "canon" cinematográfico que se situaría más allá del debate ideológico, pese a venir cargado de ideología.
Son estas cuestiones las que nos animan a reflejar nuestras discrepancias en esta página web. Pensamos que un foro de debate en un ámbito geográfico que alberga un Cine Club (subvencionado con dinero público) y una Filmoteca de una entidad bancaria, es una manera de participar en el debate de ideas y de orientar la programación hacia el cine que consideramos necesario: ni banal ni reaccionario. Hemos empezado por las últimas películas vistas en esos ámbitos: "Cruce de destinos" y "Dos centavos de esperanza", ésta última formando parte de un acto de homenaje del Cine-Club que contó con la asistencia de instituciones y público invitado. Muy probablemente no son "representativas" del cine que ambas entidades programan, pero se ajustan a nuestra pretensión: ser un comienzo, más oportuno que oportunista, de ese debate sobre la programación y la política cultural en el ámbito cinematográfico que está teniendo lugar en otros medios (ver nota editorial en Mientras Tanto nº93).
Como artefactos culturales, las películas proporcionan elementos para reflexionar acerca de la sociedad que los produce. Tras concluir la segunda Guerra Mundial el mundo se divide en dos esferas de influencia de los bloques rivales capitalista y estalinista. La presión sobre socialistas e intelectuales radicales para que escogieran uno u otro bando en la Guerra Fría fue enorme además de interesada: la dicotomía que presentaban, apoyar a las democracias capitalistas o apoyar al estalinismo, olvidaba convenientemente a los comunistas que resistieron la estalinización -como el movimiento liderado por Trostky o los libertarios- y a los intelectuales de izquierda críticos con la democracia capitalista y con el estalinismo. Muchos descubrieron que odiaban a los bolcheviques y a la revolución de 1917, y vieron en el régimen de Stalin una continuación de la revolución rusa. Muchos demócratas confundieron la defensa del capitalismo con la defensa de las esencias democráticas. Antiguos socialistas se hicieron anticomunistas y su odio al criminal régimen de Stalin les llevó a colaborar con el imperialismo. Finalmente, muchos intelectuales liberales encontraron en esa colaboración una rentable manera de librarse del "Tio Joe", encumbrado a la familia capitalista cuando era su aliado en la batalla contra el nazismo.
Fundamentalmente, la Guerra Fría se libró en los campos de batalla del Tercer Mundo. Pero el objetivo de "ganar corazones y mentes" se peleó en el llamado "frente cultural": la propaganda dio barniz y pegamento a las falsas ecuaciones comunismo = régimen de Stalin, y capitalismo = democracia. El cine tuvo una influencia decisiva.
La reflexión sobre muchos de los sucesos de este periodo de la Guerra Fría en el que ambas películas surgen implica conocerlos, por lo que hemos decidido extendernos sobre estas cuestiones. Inevitablemente densos y, tal vez, de farragosa lectura hemos intentado aligerar estos textos descargando sobre las notas que acompañan el artículo.

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CRUCE DE DESTINOS (Bhowani Junction),
Dir. George Cukor. Estados Unidos, Reino Unido. 1956 <=

La última película proyectada en la Filmoteca comienza en un elegante vagón del tren que lleva al coronel Rodney Savage del ejército colonial indio de regreso a Gran Bretaña. Savage narra la historia de su enamoramiento y de su última misión en la India, a las puertas de su independencia, a otro oficial que se refiere a los nativos como "wogs" [1] pero que, impresionado, le ofrecerá su aval al final de la película para que consiga su objetivo de regresar a la India donde permanece la otra protagonista, Victoria Jones (Ava Gardner).
El tren, icono del progreso y "legado civilizador" de la ocupación colonial británica, ocupa un papel protagonista en la película [2,3]. Bhowani Junction, el título original, hace referencia al nudo ferroviario: convencional lugar donde se cruzan y separan caminos, historias personales y políticas. Y donde se elige "la buena vía" dejando atrás la encrucijada.
Victoria sirve en el ejército colonial y su permiso es anulado por Savage (Stewart Granger) al ser reclutada como "oficial de enlace" para su misión. Victoria es mestiza, como su novio Patrick Taylor (Bill Travers), otro "chi-chi", y "los problemas del mestizaje" que experimentan son, supuestamente, clave de la película (luego veremos que esos problemas de identidad sirven a otros fines bien distintos, siendo las referencias a la racista sociedad de castas hindú tan tenues como las dedicadas al racismo británico).
La presencia de la madre india es fugaz [4]. Es con su padre inglés, al que llama pater, maquinista (los blancos hacen funcionar los trenes que los indios quieren detener o sabotear), con el que más se identifica [5]; pero no renuncia a su "sangre india", mientras que su novio Patrick se considera un perfecto inglés bronceado asediado por los indígenas, que sabotean su trabajo de "inspector" en los ferrocarriles y amenazan su posición en el sistema de poder blanco. Ese desequilibrio marca al personaje desde que aparece. Ni su británica moto "Norton" le da suficiente estabilidad para retener a Victoria (Savage recoge a Victoria en sus brazos cuando es desmontada de la moto de Patrick, y descubre complacido el color caqui de su ropa interior), aunque el director le reserva un final heroico.
Darbay (Abraham Sofaer) es el malo. Es un líder popular en el movimiento huelguístico que pretende paralizar los trenes. Proporciona los ladrillos que los manifestantes "a sus órdenes" lanzan al ejército (su rostro aparece en el hueco de la pared de la que se arrancan los proyectiles). En la pantalla es presentado como se presenta una ficha policial: un comunista, servidor de un poder extranjero, Moscú, y siniestro transmisor de otros designios. Carece, por tanto, de palabra: como un anacrónico personaje de cine mudo. Delincuente, asesino y, finalmente, terrorista.
El teniente McDaniel intenta violar a Victoria entre las vías. Tras aplastar la cabeza del fracasado violador, Victoria es auxiliada por Ranjit (Francis Mathews), trabajador sikh del control ferroviario atraído por sus encantos "europeos", cuya madre entrega el sari a cambio del uniforme británico manchado de sangre. Así "investida" Victoria inicia un noviazgo con Ranjit bajo la supervisión de la madre, que también ejerce influencia sobre Darbay. El cadáver del escocés McDaniel aparece degollado en un vertedero junto al del centinela indio que puede testificar sobre este crimen, ambos asesinados por Darbay.
Mientras tanto Savage se enfrenta a los insumisos pacifistas que pretenden detener el tren cruzando sus cuerpos en la vía. Arroja sobre ellos inmundicias de la despreciada casta de los intocables, quebrando con esta treta su lucha pacífica pero "irresponsable", pues un tren paralizado cargado con dinamita es saqueado por los "terroristas" antes de que las fuerzas de Savage puedan hacerse cargo de él.
La dinamita robada conduce a violentos atentados de los comunistas. Un tren descarrila cuando son dinamitadas las vías y se produce una catástrofe. Los terroristas se camuflan entre los supervivientes, y cuando Ranjit les recrimina (aunque sin denunciarlos) por haber asesinado a indios responden entre los hierros retorcidos con la clásica "no se puede hacer una tortilla sin romper los huevos". Victoria es movilizada por Savage para asistir a las víctimas: como había sucedido con el uniforme militar, el inmaculado sari que ciñe su cuerpo se mancha de sangre (frente al uniforme militar, el sari resulta claramente inapropiado en ese escenario de muerte).
Para complacer a Ranjit, Victoria accede a convertirse a la religión Sikh. Pero la ceremonia, presentada como una prueba de resistencia íntima en un contexto de «lavado de cerebro» [6], no se consuma y Victoria huye de ese escenario asaltada por pesadillas y remordimientos. Sabe que está siendo investigada por sus "amistades peligrosas" y por la desaparición de McDaniel. Es recogida por Savage y tras una ducha purificadora en su vagón privado, el coronel obtiene una sentencia absolutoria en el rápido juicio que sigue a su "confesión".
Darbay, el malvado comunista, secuestra a Victoria y se dirige en un vagón de carga a su último objetivo: volar el tren en el que viaja Gandhi. Pero las sospechas de su antiguo novio alertan al sagaz Savage, y ambos se lanzan con unos soldados indígenas en persecución del tren. Tony es herido de muerte en el túnel pero antes de expirar ilumina con su linterna al terrorista para que sea ametrallado por Savage.
Savage y Victoria, novios felices, entran en un local indio y proclaman sus simpatías con el final del Raj bailando una especie de conga ante un descomunal asado mientras Savage traduce al inglés las frases de los alegres cipayos, que jalean a la pareja en un rito de "fertilidad colonial": parece que hemos saltado a Mogambo, inmersos en una secuencia de exótico safari con travestido incluído.
Una película de la Guerra Fría
Lejos de la presentación que hace el folleto de la Filmoteca, la película debe entenderse como un cuento político enmarcado en la Guerra Fría. Una metáfora sobre la encrucijada en la que se encuentra Victoria/India, nacida del mestizaje con el colonialismo, simbolizada por los distintos ropajes/ideologías con los que se va vistiendo y desechando para mostrar finalmente los apropiados al "cuerpo nacional": la lucha contra el comunismo de la mano de un poder militar renovado, sin violadores [7]. El supuesto problema de identidad (mestizaje, nación, cultura) de esa India al final del periodo colonial, es representado por los anglo-indios -aunque Victoria sea tal vez demasiado blanca y colaboracionista-. Pero el discurso sobre "los problemas del mestizaje" queda atrapado en el lodo de la pureza de sangre, incapaz de elevarse al discurso de la ciudadanía y los derechos ciudadanos. Debido a esta incapacidad la película renuncia a escenificar el triunfo de una identidad humana universal sobre el ruinoso edificio de las identidades sectarias y el racismo. Sólo se sirve de unas gotas de etnicidad, nacionalidad y religión para aderezar su guisote anticomunista.
El anticomunismo más vulgar recorre una película de guerra fría en la que los personajes que se enfrentan al poder colonial oscilan entre el pacifismo irresponsable y el terrorismo nihilista. El resultado es un folletín reaccionario que recurre a todo tipo de falsificaciones y mistificaciones para criminalizar al enemigo comunista, y conseguir reclutar/encarrilar a Victoria/India.
La novela y la película
El guión se basa en la novela Bhowani Junction de John Masters, y se desarrolla en 1947: es el año de la división de la India, consumada por la aparición de Pakistán (y la primera guerra entre ambas naciones por la posesión de Cachemira y Jammu), y el final del dominio colonial británico (un dominio racista que se ha prolongado durante 150 años, ejercido por la East India Company primero y a partir de 1857, directamente por la Corona). Al año siguiente, 1948, Mohandas Karamchand Gandhi sería asesinado por un integrista hindú.
Si la natural voluntad imperial se manifestaba en mantener el poder colonial en la India, Cruce de Destinos nos transmite, con igual naturalidad, que la nueva voluntad del ejército es llevar a cabo la descolonización; y como antaño, esa virtuosa tarea se acometerá haciendo frente a la ignorancia y oposición del movimiento nacionalista y revolucionario, ante la presencia amenazadora de "las masas".
En la novela, Victoria narra en primera persona durante buena parte de su desarrollo, mientras que en la película el protagonismo de la narración es del coronel Savage. Los cambios introducidos por el guión de la película en la novela nos orientan sobre sus fines propagandísticos. La represión de los manifestantes que impiden la circulación de trenes, que la novela trata con crudeza, es presentada de manera muy diferente en la película: los Gurkas no orinan sobre los manifestantes [8], y desaparecen también los dientes rotos y su condición de víctimas es difuminada: los "impuros" manifestantes son escarnecidos por la "hábil treta" de Savage que Patrick celebra. Masters presenta a Patrick como una víctima de la estructura colonial que interioriza las asunciones jerárquicas del racismo colonial. También en la novela Victoria rompe con Patrick, pero se reconcilia con él cuando asume su identidad mestiza. Al final de la novela es Patrick el que dispara y mata al terrorista. En la película también el final es diferente y como los anteriores cambios sirve al objetivo propagandístico del film.
En la novela, Victoria está constreñida por una sociedad patriarcal que considera inmoral y síntoma de insumisión su actividad. En el discurso de la pureza racial la consideración del mestizaje como ilegítimo estigmatiza a las mujeres anglo-indias, que serían "proclives a la inmoralidad". MaCaulay (alter ego de McDaniel en la novela) intenta agredir sexualmente a Victoria porque piensa que es una mujer fácil y promiscua, pues se acuesta con un amigo suyo. Ese estereotipo sobre la mujer anglo-india es recogido por escritores como Mircea Eliade [9], que en Bengal Nights (1950) la presenta como mujer casquivana. Tal estereotipo, aunque difuminado en la película de Cukor a pesar del hilo patriarcal que la recorre, da sentido a una de las escenas iniciales de la película: Savage sospecha que Victoria esta flirteando con McDaniel en la escalera, y reacciona dando por supuesta su culpabilidad.
Mestizaje y racismo. Culturas.
Los estereotipos sobre el mestizaje hunden sus raíces en el desarrollo del racismo biológico como mecanismo legitimador de la desigualdad (véase Lewontin, R.C. et al. No está en los genes. Crítica del racismo biológico. 1996).
La sociedad burguesa compartía con la sociedad aristocrática feudal a la que reemplazó diferencias inmensas en cuanto a estatus, riqueza y poder. Pero la sociedad feudal no enarboló la retórica de la libertad, la igualdad y la fraternidad para justificar su sistema social. En realidad, las aspiraciones burguesas se reducían a exigir la igualdad entre comerciantes, fabricantes, abogados y arrendatarios, y la nobleza privilegiada del antiguo régimen, no la igualdad entre todas las personas. Libertad para contratar, para comprar vender o invertir. Pero es difícil hacer una revolución al grito de «¡libertad y justicia para las elites burguesas!». Esa renuncia a buscar la libertad de todos los seres humanos dejó intactos los antiguos cimientos del racismo [10], pero brotó una nueva contradicción.
Esa contradicción entre ideología y realidad se intentó resolver transfiriendo a la "naturaleza" la responsabilidad de las desigualdades humanas: los pobres eran pobres porque habían nacido inferiores, y a la inversa, si los ciudadanos pertenecían a las razas inferiores era "natural" que permaneciesen sumidos en la pobreza y el atraso. La inferioridad de las demás razas (o clases, pues el campesino se convirtió en el vínculo entre el salvaje y la sociedad civilizada) quedaba demostrada por su baja posición en la escala de la evolución biológica o de la evolución sociocultural, o ambas cosas a la vez. La sociedad liberal quedaba exonerada y sus prejuicios santificados: era la propia ciencia la que mostraba que los hombres no eran iguales.
La ideología burguesa consiguió una formula de legitimación y un mecanismo de control social para disuadir a los biológicamente «inferiores» y sus pretensiones de tomar el poder de los biológicamente «superiores».
Probablemente es a partir del redescubrimiento de los trabajos de Mendel en 1900 (cuando nace la genética), que la supuesta herencia de lo "mental y moral" extiende entre los blancos la creencia de que los "mestizos" heredan los peores caracteres de la raza de sus padres. Aunque ese tipo de vómito, como hemos visto, es más antiguo.
La verdad científica es que no se conoce ninguna desventaja biológica entre los matrimonios interraciales. Por lo general, los cruzamientos entre personas de distinto origen originan descendientes que suelen ser más resistentes.
Pero el propio concepto de raza es necesario matizarlo. La estructura de las poblaciones humanas es enormemente compleja. Las continuas migraciones dentro y fuera de las fronteras impiden realizar separaciones netas, y el alto grado de variedad genética (polimorfismo) hacen que, en la especie humana, el concepto raza no tenga utilidad científica: la raza evoca cierta homogeneidad, y en la especie humana ésta sólo significa que ciertos caracteres (resultado de una selección natural en función del clima, como el color de la piel) son hegemónicos en unas determinadas poblaciones.
Con prosa luminosa Edward Said explica en su libro Orientalismo los estereotipos culturales impuestos por el discurso colonial. Los "orientales" son vistos como falsos y traicioneros, vulnerables a la subversión comunista. El discurso racista tiene continuidad a lo largo del siglo XX, como ilustramos con un par de citas. Eisenhower (junio, 1959): "Si convives con los árabes descubrirás que simplemente no pueden entender nuestras ideas de libertad o dignidad humana" (citado en http://uncpress.unc.edu/chapters/yaqub_containing.html ). Presidente Lyndon B. Johnson (noviembre, 1966): "Sin unas fuerzas aéreas superiores Norteamérica es un gigante limitado y constreñido; impotente y víctima fácil para cualquier enano amarillo armado con una navaja" (citado por Noam Chomsky, La quinta libertad, Crítica, Barcelona, 1985, p. 108). No obstante, con el tiempo el lenguaje racista se va haciendo menos explícito, más sutil [11]
El conjunto de nuestros conocimientos y convicciones (cultura) está sometido a una tasa de cambio muy variable. La transmisión cultural posee mecanismos (estructuras de socialización) más complejos que la transmisión genética: vertical, de padres a hijos o entre generaciones, y horizontal, entre individuos de la misma generación, donde no cuentan la edad ni el parentesco. Por esta razón, el terreno de la identidad (cultural, nacional, genética, etc.) es cenagoso y plural: identidades. Superpuestas y simultáneas. Pétreas y fantasmales. Para el antropólogo C. Levi-Strauss la identidad "es una especie de foco virtual al que nos resulta indispensable referirnos para explicar cierto número de cosas, pero sin que tenga jamás existencia real"
Según Huntington el mundo está dividido en ocho culturas (su arbitrariedad excluye a los africanos, pues duda que fueran capaces de crear una cultura homogénea), en una situación de guerra cultural. Y propone como objetivo imponer la cultura occidental al resto del mundo. El discurso del choque de civilizaciones no se diferencia del discurso imperialista, en cuyo nombre se colonizó y destruyó seres humanos y culturas. Y la taxonomía de las culturas tiene una función equivalente a la taxonomía racial: legitimar la dominación. Legitimar la imposición del proyecto político del capitalismo y sus multinacionales.
La destrucción de otras culturas por la acción imperialista ha sido una constante desde al menos 1492. Por eso, frente a esta nueva visión guerrera cuya misión es la dominación del mundo, hay que legitimar la existencia plural de las culturas del mundo, acabar con la infamia de la superioridad de una raza sobre las demás: "tratar de comprender la patología de los Estados modernos, interrogarse sobre la 'civilización', esa delgada capa de barniz que cubre a las sociedades industriales desarrolladas [...] y abandonar la tribu, subir a la cima y allí, luchar juntos, tanto contra el olvido de la destrucción como contra la violencia antisemita y racista". (Vidal, D., Abandonar la tribu, en Le Monde Diplomatique, marzo 2005).
Abandonar la tribu y hacer frente a los verdaderos problemas de la humanidad: lucha contra la pobreza y reparto de la riqueza, ayuda al desarrollo mediante la transmisión de conocimientos y recursos financieros, conservación de los ecosistemas y de la diversidad biológica. Estos son los puntos de conflicto entre los pueblos, y su solución a través de la lucha común, internacionalista, por los valores compartidos por la humanidad: dignidad, respeto, socialismo ecologista e igualdad.
Análisis histórico
Con el fin de situar el periodo histórico al que se refiere la película se introducen tres apartados. El primero sobre el movimiento "Quit India" y la lucha nacionalista y revolucionaria; el segundo sobre la partición y la independencia; y sobre el asesinato de Gandhi y el nacionalismo Hindú, el tercero. Si en 1956, fecha de lanzamiento de la película Cruce de Destinos, implicar al comunismo en el asesinato de Gandhi era un acto de cinismo propagandístico, cincuenta años después, puede significar desinformación para muchos espectadores. Sorprendentemente, en el tomo XVIII de la enciclopedia Historia Universal que recientemente se ha distribuido con el diario El País, se afirma en la p. 388 que el asesinato de Gandhi fue "perpetrado por un musulmán".
Con el mismo objetivo se tratan en cuatro apartados las coordenadas históricas que rodean la producción de la película de Cukor, coincidente con uno de los momentos álgidos del tiempo histórico conocido como Guerra Fría. El primero es una pincelada sobre el clima político en el interior de los Estados Unidos y lleva por título Antiamericanismo y macartismo: el activismo social como "actividad extranjera". Los siguientes se refieren a la redefinición del colonialismo bajo los dictados de la nueva superpotencia (Estados Unidos y el colonialismo: de Setif a Chejú; Suez y la Doctrina Eisenhower), y finaliza con la Conferencia de Bandung (1955), con una nota sobre el pogromo anticomunista de 1965 en Indonesia.

Matanza de Amristar
1. El movimiento "Quit India". La lucha nacionalista y revolucionaria.
Hacia el final de los años 1920 las luchas de los campesinos (Kisan), cuatro quintas partes de la población india, alumbraron organizaciones llamadas kisan sabhas (ligas campesinas) que a finales de la década de 1930 tenían un gran nivel de coordinación (All-India Kishan Sabha, AIKS, 1936). Lideres comunistas y socialistas, miembros de la izquierda del Congreso Nacional Indio, y otros como Swami Sahajanand -en la poderosa Kishan Sabha de Bihar-, o B. R. Ambedkar, lucharon por la hegemonía de esta organización. Las rebeliones campesinas lideradas por el partido Comunista en Bengala (1946-47) y la insurreción armada en Telengana (Hyderabad, 1948-51) en la que miles de campesinos armados desafiaron los poderes estatales, son ejemplos de su importante pero muy limitada actividad.
En Bihar, coincidiendo con el movimiento "Marchaos de la India" (Quit India) lanzado por el Congreso en 1942, las organizaciones socialistas del Kisan Sabha dirigieron una gran revuelta que provocó la destrucción de decenas de estaciones de ferrocarril y cientos de kilómetros de vías, comisarías, oficinas del gobierno, etc. No hay que olvidar que el imperio en el que ondeaba la Union Jack -ese delantal de carnicero- se construyó sobre la tiranía, el hambre, el racismo y la explotación. Y la represión encarnizada de las fuerzas coloniales: Tilak, Gandhi y Savarkar, líderes nacionalistas que cubren todo el espectro político fueron condenados a duras penas de prisión por el poder colonial bajo la común acusación de "sedición". Kala Pani, la prisión de la isla Andamán, albergaba a 80.000 presos políticos a comienzos del siglo XX. Este movimiento contra los terratenientes y por la independencia se extendió a Kerala, Maharashtra y Punjab.
La coronación de la reina Victoria en 1840 marca el inicio del mayor imperio colonial de la historia. India, la joya de la corona, era un fantástico negocio: proporcionaba en 1900 mas de 10 millones de libras, además de soportar los gastos de administración. (Al final de la era victoriana 1.500 administradores y 3.000 oficiales británicos gobernaban 300 millones de indios.) A medida que sus economías locales eran incorporadas violentamente en el mercado mundial (sin los antiguos mecanismos de protección frente a la inseguridad alimentaria, y sin que se produjera un cambio técnico hacia el capitalismo agrario), los campesinos experimentaban pauperización y vulnerabilidad ante desastres naturales como los provocados cíclicamente por el fenómeno El Niño/ ENSO. La esperanza de vida de la población india entre 1872 y 1921 registró una caída de un 20%. Las hambrunas del siglo XIX y comienzos del siglo XX causaron más de 30 millones de muertos, pero la exportación de las cosechas de cereales no cesó: el precio de la modernización del capitalismo fue la vida de millones de campesinos [12].
En la actualidad, el estado de Bihar es el más pobre de la India y proporciona una gran parte de los millones de niños indios que realizan trabajos forzados en condiciones salvajes, una muestra del fracaso en la modernización de India [13].
2. La partición y la independencia.
Las elites educadas que dirigieron la lucha anticolonial tenían como objetivo implantar el modelo de desarrollo establecido en Occidente. El terrorismo sólo tuvo importancia política en la primera fase del movimiento nacionalista indio, entre 1905 y 1910, en especial los jóvenes terroristas de Bengala Occidental. En el periodo 1918-1922 la conjunción de un enorme movimiento de huelgas, el asesinato de manifestantes en la conocida como «matanza de Amristar» (1919), y la desobediencia civil impulsada por Gandhi y el Congreso Nacional Indio movilizó a millones de personas [14]. En las primeras elecciones provinciales a escala nacional celebradas en 1937, el Congreso mostró su fuerza (en la zona del Ganges, su bastión, pasó de sesenta mil miembros en 1935 a 1,5 millones a final de la década). Pero, "la gran prueba para el raj británico no fue la gran rebelión organizada por el Congreso en 1942 bajo el lema Quit India («Fuera de la India»), aplastada sin piedad en seis semanas; fue el hecho de que por primera vez, cincuenta y cinco mil soldados indios se pasaron al enemigo para constituir un «Ejército Nacional Indio» comandado por el dirigente izquierdista del Congreso, Subhas Chandra Bose, que había decidido buscar el apoyo japonés para conseguir la independencia de la India" (Eric Hobsbawm, Historia del Siglo XX. Crítica, Barcelona, 1995). La retirada rápida y pacífica de Gran Bretaña del continente indio fue dirigida por el gobierno laborista que entró en funciones al terminar la segunda guerra mundial.
El raj intentó movilizar a la India en su auxilio. El Congreso se opuso a la guerra y sus líderes fueron a prisión desde 1942: "llevado del temor de que el Congreso saboteara el esfuerzo de guerra, Gran Bretaña utilizó de forma deliberada y sistemática la rivalidad entre las comunidades hindú y musulmana". En su intento desesperado por ganar la guerra, el raj se destruyó a sí mismo.
El gobierno laborista de Clement Attlee, elegido en junio de 1945, vio la imposibilidad de mantener una guerra de envergadura en Asia cumpliendo, al mismo tiempo, los objetivos de la reconstrucción. Además, el Congreso Nacional Indio, el principal partido nacionalista burgués -que no era revolucionario, sino anticolonial y reformista-, podía dejar de controlar el descontento de la población: el movimiento "Quit India" de 1942 había progresado hacia un carácter casi insurreccional. Fue importante la huelga de la Marina India, lanzada en febrero de 1946 con gran apoyo entre los trabajadores de Bombay, aunque rechazada por los líderes del Congreso y de la Liga Musulmana.
La suspensión de los procesos en el "Fuerte Rojo" de Delhi contra los oficiales del Ejercito Nacional Indio, derrotados en 1944 por las tropas británicas y norteamericanas en Assam simbolizó el fin del poder militar colonial en India.
La descolonización supuso la transferencia del poder político de los imperialistas europeos hacia la burguesía nativa.
Pero incluso los partidos laicos parecían impotentes para hacer frente al proceso comunalista. Basado en una interpretación abusiva del derecho de autodeterminación, la dirección estalinista del Partido Comunista Indio apoyó la teoría de las dos naciones, respaldando la división del país. La lucha unitaria de hindúes y musulmanes -en el partido Ghadar, en los kisan Sabha, en el Ejército Nacional Indio o en la huelga de la Marina India- y la proclamación de los valores laicos de la democracia, no impidieron la partición según líneas comunalistas. La religión invadió el espacio público hasta el punto de expulsar el incipiente discurso de la ciudadanía, consolidando bloques comunales: Hindúes, Musulmanes, Cristianos...
La partición de la India fue una de las mayores tragedias del siglo XX. Además de destruir el proyecto de un subcontinente indio unido -que legitimaba moralmente la ocupación colonial-, la sangrienta guerra civil costó la vida a un millón de hindúes, musulmanes y sikhs, y cerca de catorce millones de personas fueron arrancadas de sus hogares [15]. La institucionalización de los antagonismos comunalistas y tres guerras entre India y Pakistán constituyen su legado. Sombras y cenizas.

3. El asesinato de Gandhi y el nacionalismo Hindú.
Cinco meses después de la partición y la independencia Mohandas Gandhi fue asesinado por Nathuram Godse, un hindú brahmán, ferviente partidario de V.D. Savarkar (un líder prominente de Hindu Mahasabha).
Godse también había militado en la RSS (Asociación Nacional de Voluntarios), que junto con el Hindu Mahasabha forman parte de la Hindutva, el movimiento nacionalista Hindú. A este movimiento pertenece el Bharatiya Janata Party, BJP, partido que ha dominado la anterior legislatura en la India.
Hindutva es un movimiento que defiende el sistema de castas ("Islam y comunismo lideran la igualdad, que en el fondo es uniformidad"), aunque apoya la "promoción de las Castas Atrasadas (Backward Castes)", y es profundamente antimusulmán y anticomunista. La partición se consideró un fracaso personal y responsabilidad de Gandhi "por su política de concesiones a los musulmanes con el fin de apaciguar sus insaciables demandas". Gandhi personifica la India débil y afeminada detestada por la RSS y la Hindutva.
La posición de los partidos indios ante la guerra mundial y la lucha contra el fascismo tuvo una enorme repercusión sobre el desarrollo de los acontecimientos que desembocaron en la partición y la independencia. Hindutva justifica como estratégica la actividad reclutadora de Hindu Mahasabha durante la segunda guerra mundial en beneficio del ejército británico: "al final de la guerra Gran Bretaña se encontraría ante un ejército Hindú bien armado y entrenado en la lucha contra los japoneses".
Cuando los partidarios de Subhash Chandra Bose pasaron a colaborar con las potencias fascistas para organizar el Ejército Nacional Indio (INA), tanto Gandhi como Nehru les consideraron "patriotas perdidos" por colaborar con el fascismo y el militarismo japonés (La mayoría del Congreso Nacional Indio se negó a respaldar el esfuerzo de guerra británico, aunque en el ejército británico se alistaron 2,5 millones de indios). Por otra parte, el Partido Comunista Indio optó por reclutar soldados cuando Alemania atacó a la Unión Soviética; Hindutva acusa al PCI de ser sólo leal a la Unión Soviética ("su colaboración con los británicos fue parte de su colaboración con la Unión Soviética").
Hindutva mantiene un discurso esencialista ("los valores eternos de la civilización Hindú"), y afirma que "dado que la sociedad Hindú está rodeada de enemigos del Islam y Comunistas que pretenden destruir su cultura, India no puede ser culturalmente neutral", por lo que considera "inevitable la confrontación entre dos ideologías/culturas incompatibles". Es partidaria de un estado basado en el Hindu Rashtra que evite la "uniformidad de la democracia". [16].
4. Antiamericanismo y macartismo: el activismo social como "actividad extranjera".
1956, año de edición de la película, marca el inicio del movimiento por los derechos civiles que acabó con la segregación racial en Estados Unidos. Los ascensores, los urinarios o los autobuses estaban separados para blancos y para negros. Las primeras filas del autobús, con sus asientos acolchados, estaban reservados exclusivamente para el trasero de los blancos. Los negros se aglomeraban en las filas del fondo, y los asientos del medio podían ser ocupados por pasajeros negros siempre que no reclamara un blanco, en cuyo caso no sólo tenía que levantarse el pasajero negro que lo ocupara, sino todos los ocupantes negros de esa fila para que el blanco disfrutara de un entorno "limpio de negros". Rosa Parks, negra, se sentó en una de esas filas centrales y se negó a levantarse cuando entró un pasajero blanco y reclamó su fila. Desde la cárcel de Montgómery en el sureño estado de Alabama, Rosa Parks se puso en contacto con Martin Luther King: a finales de ese año los negros volvieron a subir a los autobuses tras una sentencia del Tribunal Supremo.
El actor y cantante negro Paul Robeson y el escritor Howard Fast fueron protagonistas de los llamados "sucesos de Peekskill", que proporcionan un retrato del ambiente que se respiraba en los Estados Unidos al comenzar los años 1950, así como de la lucha por los derechos civiles y contra la segregación racial en Estados Unidos (algo que George Cukor ignora en su filmografía).
El cuarto concierto de Paul Robeson en Peekskill (Nueva York) estaba programado para el 27 de agosto de 1949. Pretendía recaudar fondos para el Congreso por los Derechos Civiles (Civil Rights Congress), una de las organizaciones por los derechos civiles que Robeson había contribuido a fundar y que más tarde fueron declaradas subversivas e ilegalizadas por el Comité de Actividades Antiamericanas (el House Un-American Activities Committee estaba dirigido por Martin Dies y Richard Nixon, y había alcanzado notoriedad al encarcelar a Alger Hiss).
Su denuncia del Ku Klux Klan (KKK) y del permanente linchamiento de negros así como su oposición, ante un comité del Senado en el verano de 1948, a un decreto que obligaba a los miembros del Partido Comunista y a las organizaciones del llamado "frente comunista" a registrarse como "agentes extranjeros", expresaban el compromiso político de Robeson. En la Conferencia Mundial por la Paz (París, verano de 1949), Robeson declaró: "Es impensable que los Negros americanos en nombre de aquellos que nos han oprimido durante generaciones... vayan contra un país [la Union Soviética] que en una generación ha elevado a nuestro pueblo a la plena dignidad de los seres humanos". Estas declaraciones fueron tergiversadas por la prensa norteamericana para sembrar la división entre la comunidad afroamericana (Max Yergan, fue uno de los autores negros que firmaron declaraciones de condena contra Robeson).
Elementos de la Legión Americana y de la asociación de Veteranos de Guerra Católicos alentados por el periódico local, Evening Star, atacaron a los asistentes al concierto con bates de beisbol, piedras y garrotes. El 4 de septiembre se organizó un nuevo concierto con un servicio de orden al que contribuyeron defensores de los derechos civiles, comunistas, sindicalistas y gentes de izquierda. Los 20.000 asistentes oyeron las canciones de Robeson, Pete Seeger y otros músicos.
Tras el concierto y ante la indiferencia policial, los paramilitares racistas y anticomunistas asaltaron los vehículos que retornaban a la gente a sus casas. Hubo muchos heridos y salvajismo. Más de 300 personas se dirigieron después a Albany para mostrar su indignación al gobernador Thomas Dewey, quien rechazó recibirlos y acusó a los comunistas de provocar la violencia.
Pete Seeger escribió la canción "Hold the Line", y Howard Fast recogió en sus memorias Being Red (1990) los sucesos de Peekskill, que siguen siendo ignorados por los libros de historia [17].
Las salas de conciertos fueron cerradas para Paul Robeson, sus discos retirados de las tiendas y la campaña de censura y boicot emprendida por el FBI se mantuvo durante más de veinte años. En agosto de 1950 el Departamento de Estado retiró su pasaporte, que no recuperó hasta 1958, al final de la era McCarthy (al periodista australiano Wilfred Burchet, que escribía sus crónicas de la Conferencia de Bandung para el periódico comunista L'Humanité, la retirada del pasaporte y la lucha por recuperarlo le duró dieciocho años).
La falta de derechos civiles de los negros se intentó ocultar con giras supervisadas secretamente de artistas negros: Dizzy Gillespie, Leontine Price, Marian Anderson, o la "gran ópera popular negra" Porgy&Bess, o de intelectuales como Richard Wright (asistente a la conferencia de Bandung financiado por una de las organizaciones de la CIA, el Congreso para la Libertad Culturtal, y autor del libro The Colour Curtain), o Max Yergan, mientras que eran silenciados autores como Steinbeck, Erskine Caldwell, Faulkner, o Richard Wright. Ni la democracia fue un bien eterno de los Estados Unidos, ni el fascismo fue un mal exclusivamente europeo; también anidó en el país "destinado a llevar la paz y la justicia al mundo", y ello a pesar de su "persistente fe en los valores del individualismo democrático".
En la campaña contra Ciudadano Kane en 1941 (el HUAC fue fundado en 1938), William Randolph Hearst y sus columnistas acusaron a Orson Welles de rojo y radical. La lista negra nació en 1947 como parte de una campaña contra la "subversión comunista", un formidable asalto ideológico para estigmatizar conceptos como Comunismo, Socialismo, Revolución -ligándolos a la catástrofe social- y a sus portadores como antiamericanos, anticristianos, extranjeros, criaturas del infierno. Sus víctimas fueron gentes como el físico J. Robert Openheimer, el economista Paul M. Sweezy o el escritor Dashiell Hammet, ademas de actores y directores de cine y teatro. La ejecución en 1953 del matrimonio Rosenberg fue descrita por Jean Paul Sartre como "un linchamiento legal que cubrió de sangre la nación".
La "lista negra" en 1947 sirvió para purgar a los miembros de la industria y la alianza con Washington produjo películas anticomunistas como The Red Menace (1949), I Married a Communist (1950), I Was a Communist for the FBI (1951), Walk East on Beacon (1952), My Son John (1952), Big Jim McClain (1952), Trial (1952), y otras excrecencias propagandísticas tendentes a promover el clima de histeria de la Guerra Fría. En la película The Big Jim McLain, John Wayne interpreta a un agente del HUAC en Honolulu dedicado a la captura de la célula del Partido Comunista que opera en esa área.
Una atmósfera de miedo, conformismo y procapitalismo sin parangón en ningún país de Europa invadió la sociedad americana, poniendo las bases de la actual parálisis de su vida política. La consolidación de la derecha en los medios de comunicación fue una de la duraderas consecuencias del macarthismo en EEUU.
Cuando el director de cine E. Kazan se convirtió en delator ante el Comité de Actividades Anti-Americanas basó su acusación en que las "actividades del Comunismo" representaban "una peligrosa conspiración extranjera", y que su militancia en el Partido Comunista le había proporcionado "experiencia de primera mano sobre su ambición dictatorial y de control mental". La idea del activismo social como instrumento de la conspiración soviética fue propagada por el macarthismo [18].
Cecil B. De Mille fue nombrado en 1953 consejero especial sobre cine en el Motion Picture Service, una productora y distribuidora presente en 87 países del Servicio de Información de Estados Unidos. En 1954 la lista de "cooperantes" era amplia, e incluía a Spyros P. Skouras, Darryl Zanuck de Fox, y a los presidentes de MGM, Paramount, Warner, RKO, Universal, Columbia Pictures, Republic, Disney, Motion Picture Association... En junio de 1956 representantes del Estado Mayor Conjunto tuvieron varias reuniones en California con un nutrido grupo de figuras de Hollywood dedicadas a erradicar el comunismo, entre los que se encontraban John Ford, John Wayne, Merian Cooper (productor de la RKO) y Ward Bond (presidente de la Motion Picture Alliance for the Preservation of American Ideals, dedicada a expulsar a los comunistas de la industria y ayudar a McCarthy).

5. Estados Unidos y el colonialismo. De Setif a Chejú.
Estados Unidos emergió de la segunda guerra mundial como la mayor economía mundial. La alianza que habían mantenido durante la guerra las dos superpotencias capitalista y socialista se rompió, precipitando al mundo en la guerra fría. Estados Unidos tenía la fuerza de su lado (de hecho, las bombas sobre Hiroshima y Nagashaki pueden interpretarse como el primer acto de la Guerra Fria), pero inició una agresiva "cruzada anticomunista" que movilizó un gran frente propagandístico y permitió a lo que el presidente Eisenhower calificó como «complejo militar-industrial» lanzarse a una terrible cadena de acciones militares en el llamado Tercer Mundo, acompañado por una alocada carrera de armamentos y amenazas nucleares (la estrategia de las «represalias masivas» fue anunciada en 1954) que fue seguida por ambos bandos.
Setíf y Chejú encarnan las diferentes perspectivas de dominación de un antiguo poder colonial (en Argelia) y de la nueva superpotencia (en Corea). Ambos igualmente criminales.
La insurreción de Toussaint (día de Todos los Santos) en noviembre de 1954 marca el inicio de la guerra de Argelia, que finalizaría con el éxodo de casi todos los habitantes francoargelinos (casi un millón de personas) en 1962-1963. En realidad, la oposición al colonialismo empezó mucho antes. El mismo día que la Alemania nazi se rendía, 8 de mayo de 1945, las milicias de ciudadanos franceses, la aviación y la marina disparaban contra los pueblos argelinos sublevados causando decenas de miles de muertos. Todo empezó en Setíf cuando la policía colonial mató a un joven que portaba una bandera argelina durante un desfile de las tropas victoriosas.
En abril de 1948 la rebelión campesina en la isla de Chejú dirigida por el Partido del Trabajo fue reprimida por la administración coreana y el Gobierno Militar estadounidense. Cientos de pueblos fueron arrasados y decenas de miles de civiles fueron asesinados para evitar que los "bandidos rojos" contagiaran sus ideas. En agosto de 1945, el paralelo 38º separaba las tropas rusas que ocupaban Corea del Norte y las norteamericanas en Corea del Sur. Desde junio de 1950 y hasta noviembre de 1951 millones de litros de napalm lanzados por la Fuerza Aérea convirtieron en un desierto los territorios del norte y centro de Corea (de las 22 principales ciudades de Corea del Norte, 18 habían sido destruidas al menos en un 50%), causando la muerte de tres millones de personas. Una matanza de cientos de mujeres niños y hombre, civiles surcoreanos refugiados bajo el puente de Gun Ri, cometida a finales de julio de 1950 por tropas del Séptimo de Caballería, ilustra la política terrorista de EE UU: "Nos habían dicho que el enemigo se había infiltrado entre esa gente", recuerda el fusilero Hermann Patterson (El País 1/X/99).
Estados Unidos, que había abandonado su tradición anticolonialista, buscó aliados entre los regímenes más reaccionarios del tercer mundo. El Pacto de Bagdad, promovido por Estados Unidos con países en la frontera sur de la Unión Soviética, fue firmado en 1955 por Gran Bretaña, Pakistán, Irak, Turquía y el Irán del Sha (EEUU se adhirió en 1958), constituyendo la Organización del Tratado Central (CENTO); Pakistán Filipinas y Tailandia, junto con EEUU, Gran Bretaña, Francia, Australia y Nueva Zelanda, firmaron en 1954 la Organización del Tratado del Sureste Asiático (SEATO). El pacto entre EE UU y Taiwan celebrado ese mismo año completaba el sistema militar antisoviético liderado por la OTAN, que fue creada en 1949 como complemento del Plan Marshall. Paralelamente, los servicios secretos de los países participantes alumbraron la creación de la Asian Peoples Anti-Communist League en la que tuvieron un papel destacado Chiang Kai-chek (Taiwan), Ferdinan Marcos (Filipinas), etc. , además del reverendo Sun Myung Moon de la Iglesia de Unificación [19].
En ambos pactos Pakistán era clave: es interesante recordar que los aviones espía U2 en la base de Peshawar condujeron a la crisis de 1960, y que en la actualidad alberga cuatro bases estadounidenses. EEUU intentaba atraerse a los países musulmanes por el petróleo y por su situación en "la primera línea de contención", haciendo equilibrios en los conflictos Arabe-Israel e India-Pakistán. En los años 1950 la política exterior de los EEUU se basaba en la creencia de que era posible una acción conjunta de los países árabes: en abril de 1956 Foster Dulles manifestó al Congreso que EEUU no debería ser el principal proveedor de armas a Israel ante el temor a perder el petróleo árabe, lo que situaría a Europa en el surtidor ruso: "De esta forma salvaríamos a Israel pero perderíamos a Europa".
La declaración de independencia por el movimiento comunista de resistencia en la Indochina francesa (Vietnam, Camboya, Laos), fue seguida de un intento de reconquista por Francia, Gran Bretaña y, en una fase posterior, por Estados Unidos. El 20 de noviembre de 1953 seis batallones de paracaidistas franceses invadieron Dien Bien Phu para combatir la resistencia del Viet-minh en Indochina. Los sobrevivientes fueron hechos prisioneros el 7 de mayo de 1954. Estados Unidos financiaba estas operaciones y planeaba sustituir al colonialismo francés tras su derrumbe: impidió la unificación del país e instaló un régimen títere en el sur del Vietnam dividido. Desde el desembarco de las tropas estadounidenses en la bahía de Da Nang en marzo de 1965 hasta su retirada en 1975 se lanzaron millones de litros de napalm y más bombas de las que se habían utilizado en toda la guerra mundial. Tres millones de muertos, la mayoría civiles, y un territorio arrasado: imposible construir un "modelo alternativo" en ese escenario devastado, con una población asesinada o envenenada por el agente naranja [20]. La victoria del heraldo del "mundo libre" sólo se vio empañada por su derrota militar [21].
La guerra de Corea (1950-1953), tras tomar los comunistas el poder en China (1949), seguida por la Guerra de Suez (1956) en la que Gran Bretaña y Francia intentan aniquilar al revolucionario Abdel Nasser, que ha nacionalizado la empresa anglofrancesa que gestiona el canal, son episodios que enmarcan el clima político en el que se elabora la película Cruce de destinos. Esta última operación fue cancelada por la presión de Estados Unidos, cuyas élites necesitaban adaptar el viejo colonialismo a los imperativos de la guerra fría y temían la inestabilidad en Oriente Próximo: un golpe de los servicios secretos anglonorteamericanos (Operation Ajax) había derrocado en 1953 a Muhammad Mussadiq en Irán, quien había nacionalizado las compañías petroleras occidentales.
En junio de 1954 la Operation Success en Guatemala fue justificada por Eisenhower en el agradecimiento dirigido a los jefes de la CIA reunidos tras el golpe: "Gracias a todos. Habéis abortado una cabeza de playa en nuestro hemisferio." La amenaza era la movilización campesina y el enorme apoyo popular a la política social progresista del gobierno de Jacobo Arbenz (un breve interludio de democracia en una historia de tiranía). Eisenhower amenazó con invadir y Guatemala intento conseguir ayuda de Europa: al no tener éxito cometió el error táctico de aceptar unas pistolas de Checoslovakia. Estados Unidos descubrió el cargamento y justificó la invasión como "autodefensa".
Estos ejemplos muestran la importancia de Asia en la primera fase de la Guerra Fría. Se configuró como el principal escenario en el que las dos superpotencias se enfrentaron, aunque la competencia tuvo un alcance mundial: mientras Francia acordaba la independencia (1956) de Túnez y Marruecos, combatía al movimiento de liberación en Argelia (1954-1961).
El discurso de Krushev en el XX Congreso del PCUS en febrero de 1956 criticando la dictadura de Stalin y apostando por la "coexistencia pacífica" supone un cambio de efectos limitados: en Hungría, el levantamiento popular era liquidado en noviembre de 1956 por los tanques rusos. Pero esta crisis, en la que intervino profusamente la alianza occidental, sólo fue explotada en el terreno propagandístico.
Si la víctima del estalinismo en el bloque soviético fue la población de los países integrantes, la víctima de la guerra contra el «imperio del mal» fue la población del Tercer Mundo, con acciones militares que causaron millones de muertos. El dominio militar del mundo y la búsqueda de la hegemonía mundial por el Imperio Estadounidense, continúan siendo un objetivo [22]
6. Suez y la Doctrina Eisenhower
El presidente Dwight D. Eisenhower dirigió un mensaje al Congreso el 5 de enero de 1957 alertando sobre una grave crisis si las enormes reservas petroleras de Oriente Próximo cayeran bajo el control de la Union Soviética. Las acciones militares y otras formas de ayuda a aquellos países de la región amenazados por la agresión comunista fueron los contenidos de la Doctrina Eisenhower. Un precedente fue el derrocamiento por la CIA del presidente Mosaddeq, que había nacionalizado el petróleo de Iran, pero el catalizador de la Doctrina Eisenhower fue la Guerra de Suez (1956), en la que Gran Bretaña, Francia e Israel fueron incapaces de revertir la nacionalización de la Compañía del Canal de Suez efectuada por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser. Los invasores pactaron que Israel atacara Egipto para que los paracaidistas británicos y franceses pudieran presentarse como una "fuerza de interposición" con el amparo de la ONU en la Zona del Canal. (En 1953 el caso Lavon mostró la capacidad del servicio secreto de Israel, Mossad, para fabricar pruebas contra sus enemigos. Una serie de bombas contra diplomáticos de EEUU señalaban a "agentes árabes antiamericanos" con el fin de deteriorar las relaciones con Egipto. Los auténticos autores fueron agentes del Mossad.) El 29 de octubre Israel invadió la península de Sinaí, y el 5 de noviembre la fuerza anglo-francesa aterrizó en Port Said (los barrios pobres figuraban en los mapas británicos como "Wog Town"). La presión de Estados Unidos se ejerció con firmeza y el 19 de abril del año siguiente el primer buque británico pagaba en la aduana egipcia por usar el Canal de Suez.
La propaganda que calificó a Nasser como «el Mussolini del Nilo», aunque nos resulte ahora familiar, no deja de ser irónica al considerar que la primera intervención de la Doctrina fue para ayudar al presidente de Líbano Camille Chamoun a reformar la constitución y obtener un nuevo mandato presidencial, teniendo en cuenta que los libaneses maronitas habían creado en 1936 las Falanges a imagen y semejanza de las «camisas negras» de Mussolini.
La Doctrina Eisenhower buscaba reforzar el apoyo de los regímenes conservadores en la región (Arabia Saudi, Líbano, Irak y Libia), así como impedir el avance de la izquierda y combatir la política de neutralidad y "apaciguamiento" inspirada en el Movimiento de Países no Alineados. Concretamente, desacreditar la política del presidente Nasser de "neutralidad positiva", que afirmaba el derecho de las naciones árabes a establecer relaciones provechosas con ambos bloques de la Guerra Fría (Egipto y Siria se habían fusionado y cerrado acuerdos económicos y militares con la URSS, por lo que Estados Unidos retiró su apoyo financiero para construir la proyectada presa de Assuan). Las relaciones mejoraron cuando Nasser rompió públicamente con la Unión Soviética en 1959; sobrevivió a una derrota humillante en la guerra de 1967 contra Israel y suprimió a la oposición interior con ejecuciones y tortura.
Más que ocupar un "vacío", Estados Unidos pretendía tutelar la posición hegemónica de Gran Bretaña, subordinándola a sus intereses en la guerra fría: el viejo colonialismo no conciliaba con el proclamado respeto a la completa soberanía e independencia de las naciones del "mundo libre", soberanía amenazada por las ansias de poder del "Comunismo Internacional" [23].
La posesión del territorio y los recursos debería ser sustituida por las nuevas formas de control: control de los mercados y control de las vías de acceso, oleoductos, etc. De hecho, a finales de los años cincuenta sólo la dictadura en Portugal mantiene el colonialismo clásico entre las antiguas potencias imperiales. El resto ha liquidado sus imperios: la relación neocolonial viene a concretar las nuevas formas de dependencia [24].
Tras la "lección" de Suez, Estados Unidos renovó su alianza con Gran Bretaña, que no desalojó a sus últimos soldados en el mundo árabe hasta 1967 con la sangrienta retirada de Aden (Yemen). El mismo sentido tuvo la participación estadounidense en la guerra de Francia en Indochina, guerra en la que acabó tomando el mando para provocar una devastación inmensa.
7. La Conferencia de Bandung (Indonesia, 1955)
Al calor de la Conferencia de Ginebra (abril, 1954) China e India firmaron varios acuerdos basados en "los cinco principios de la coexistencia pacífica" formulados por el primer ministro Zhou Enlai para resolver la disputa sobre Tibet. La Conferencia Asia-Africa en Bandung (abril, 1955) reunió a veintinueve países para tratar sobre los procesos de independencia de las colonias -liderados por representantes de partidos estalinistas y nacionalistas como Nehru de India, Zhou Enlai de China, Nasser en Egipto y Sukarno en Indonesia-, y sobre el racismo, el colonialismo y la paz mundial [25]. Estados Unidos intentó boicotear la participación de la delegación china en la conferencia lanzando proclamas a través de un pequeño número de países contra la coexistencia pacífica y sobre "las actividades subversivas del comunismo". Poco antes del inicio de la Conferencia, el avión "Kashmir Princess" estalló y se precipitó al mar provocando la muerte de ocho miembros de la delegación china y tres periodistas de Polonia, Austria y Vietnam. Organizada por el nacionalista indonesio Sukarno, la Conferencia de Bandung fue vista como un desafío a la SEATO, la alianza político-militar creada por los Estados Unidos con los países del área para "contener el comunismo".
Nehru, sucesor de Gandhi, era partidario de la economía planificada y en 1950 creó una burocrática Comisión de Planificación y elaboró planes quinquenales.
El régimen nacionalista en el quinto país más poblado del mundo y, especialmente, su Partido Comunista de Indonesia (PKI) de más de un millón de miembros, empezaron a ser objetivos de la política de Estados Unidos. El fraude de una "independencia nacional" bajo el dominio imperialista -por ejemplo, el 70% del comercio entre islas seguía controlado por la firma holandesa KPM, y el propio Sukarno afirmaba que no había dinero para nacionalizaciones y nacionalizar sin indemnizar podía ser catalogado de "comunismo"-, se tradujo en un creciente descontento. En las elecciones de 1955 el número de escaños del PKI aumentó de 17 a 39, pese a que la CIA invirtió un millón de dólares en el partido Masjumi, una coalición de organizaciones musulmanas dedicadas a implantar un estado islámico, y en el Partido Socialista (PSI) de Sumiro, para competir durante la campaña electoral con nacionalistas y comunistas. El atentado sufrido por Sukharno el 30 de noviembre de 1957 fue achacado a los comunistas, presentados como "oponentes desesperados y malvados", aunque luego se descubrió que había sido obra de un grupo musulmán. Durante 1957 y 1958 una flotilla de bombarderos estadounidenses B-26, actuando desde bases en Taiwan y Filipinas, participaron en una serie de revueltas derechistas orquestadas por la CIA en las islas petroleras de Sumatra y Sulawesi. Se estaba preparando el camino hacia la gran matanza de 1965 [26].
Dos años antes de la matanza en Indonesia y pocos meses antes de ser asesinado el presidente Kennedy propuso una paz negociada para acabar con la guerra fría, una alternativa a "la Pax Americana impuesta al mundo por las armas estadounidenses", argumentando que "la paz mundial como la paz en una comunidad, no exig4e que cada hombre ame a su vecino, sino sólo que vivan juntos y se toleren, y que sometan sus disputas a juicios justos y pacíficos". Kennedy temía la carrera de armamento nuclear y tras las experiencias de Corea y Cuba desconfiaba de sus jefes militares: "Si les hacemos caso y hacemos lo que nos piden, no quedará vivo nadie que pueda decirles que estaban equivocados". Norman Birnbaum plantea en un artículo reciente (El País 10/06/05) una vieja pregunta: "¿Es posible que su distanciamiento creciente de la ideología y la práctica de la guerra fría provocara una conspiración para acabar con su vida? La pregunta permanece abierta".
Llegados a este punto, no es difícil comprender que la mentira y la propaganda más vulgar se sigan abriendo paso. Antonio de Oyarzabal, presidente del Consejo de Administración de General Dynamics Santa Bárbara Sistemas, vertía en el diario El País (La disuasión armada, 29/05/05) su celebración (final) de la guerra fría; del final de "la pesadilla del largo enfrentamiento ideológico entre democracia y comunismo. Simplemente el poder de la libertad terminaba por imponerse a la sinrazón. Y todo ello sin esa hecatombe de una nueva guerra mundial que pendía en forma de «ejército rojo» [...] esta gran hazaña ideológica se logró sin disparos, pero con un ingente esfuerzo militar por detrás. Un esfuerzo que ocupó las mentes y los presupuestos de los países llamados libres. En pocas palabras, se ganó por nuestros principios, pero sobre todo porque funcionó la disuasión armada [...] No sólo hubo dinero suficiente para todo, para cañones y para mantequilla, sino que parecía que ambos conceptos, esfuerzo militar y progreso civil, se retroalimentaban".
No vamos a añadir ni una palabra más sobre las supuestas "hazañas bélicas sin disparos" de la Guerra Fría, pero sí puntualizar un par de frases. El señor de Oyarzabal constata con lirismo que "las barbaridades de Sadam Husein demuestran cuán lejos los instintos salvajes están de ser controlados por la mera prohibición de venderles armamento [y que] es también creciente el progreso hacia la globalización del imperio de una legalidad".
El señor de Oyarzabal tal vez quiere decir que los instintos salvajes de Hussein fueron azuzados por las masivas ventas de armamento, incluidas armas químicas -proporcionadas por uno de los jefes de la industria farmacéutica, Donald Rumsfeld-, ordenadas por el pésimo actor y presidente del «Eje del Bién», Ronald Reagan. Y que es creciente el progreso hacia la legitimación del imperio global (empezando por los consejos de administración de sus industrias de armamento).
En su folleto Guerra de sexos o la simetría imposible (159. George Cukor), Luis Martín Arias discursea sobre luchas de sexos y clases reducidas a «rivalidades pulsionales» con el lenguaje del folletín posmoderno: "Nos enfrentamos a dos conflictos reales, y en esencia irresolubles (salvo para los delirios totalitarios tanto marxistas como feministas fundamentalistas) [mas] se pueden y se deben amortiguar dichas rivalidades pulsionales [...] para evitar así su potencial letalidad destructiva de las instituciones civilizatorias...".
Como hemos argumentado antes, la burguesía formuló el darwinismo social y otras ideologías del determinismo biológico para resolver las contradicciones entre sus declaraciones libertarias y la realidad de exclusión y opresión. Se sirven de esa herramienta para legitimar el orden burgués y apalancar el control social: las revoluciones burguesas triunfaron porque estaban derribando «obstáculos artificiales» (la cabeza de ventaja con la que salían los aristócratas en los viejos tiempos), mientras que las nuevas revoluciones son inútiles porque no podemos derribar las «desigualdades naturales».
Además de inútil y condenada al fracaso, la lucha revolucionaria sería inmoral. O criminal: se afirma en el folleto que "el marxismo hizo de la lucha de clases nada mas y nada menos que el motor de la historia: tremendo error, que hemos pagado caro, al hacer del odio el centro de una teoría y una praxis".
Para estos ideólogos lo odioso no es la existencia de las clases; el error y el horror emanan de la «idea» de su enfrentamiento. Franco y Stalin declararon abolida la lucha de clases por el sencillo método de exterminar en paredones a los dirigentes de la lucha de clases, o ideando el "sindicato vertical" (Franco), o el "Estado socialista" (Stalin). Otros, liberales, se atreven a formular la lucha de clases como una variedad del racismo: "Lenin y Stalin, por su parte, pertenecían al mismo género de creyentes, sólo que su fe era distinta, y donde los colonialistas y los nazis escribieron «raza», ellos escribieron «clase», reelaborando el concepto en función de los hallazgos del «socialismo científico»" (José María Ridao, Otoño alemán, El País 29/09/04).
Reducidas a «rivalidades pulsionales», utilizando las categorías psicosociales del folletín, las contradicciones entre las clases sociales bajo el sistema capitalista y patriarcal serían expuestas en el diván del psicoanalista o el plató de la telenovela. Sólo quedarían unas "reformas sociales", que nunca se describen mas allá de lo obvio ("la igualdad jurídica de los sexos") y, tal vez, lo que llaman capitalismo compasivo. Y unas buenas dosis de lubricante (para facilitar y estimular el acceso de los individuos a las posiciones a que sus naturalezas intrínsecas les han predispuesto).
Es una seráfica utopía pretender que un banco (o un fabricante de armamento) cuestione el capitalismo, pero ¿es posible conseguir que la programación de cine no se haga pensando en Santa Bárbara ni en San General Dynamics?
Del rosa caqui al rosa púrpura
El pasado 16 de mayo se realizó un homenaje a Tomás y Rosa, personas que merecen nuestro reconocimiento por sacar adelante su afición cinéfila, y la nuestra de paso, con apenas la pobre contrapartida de las cuotas de los socios y unas ayudas institucionales. Durante muchos años el Cine Club «Calle Mayor» ha sido posible gracias a que estos perseverantes amigos han seleccionado, recibido y enviado la película, proyectado y mantenido el equipo de proyección, atendido a los espectadores, organizado el cobro de cuotas y la presentación, etc. Un esfuerzo que sólo recompensa el placer. Claro que esa gestión tan personal del Club, sin duda por interesada dejación de sus miembros, ha tenido alguna desventaja al incurrir en lo que llamamos "déficit democrático". Pues el monarca hace y deshace. O nombra heredero. Y yo soy republicano.
Se dijo en la presentación del acto que como rey había designado a un buen sucesor. Lo cierto es que el proceso de renovación desembocó, afortunadamente, en el mantenimiento del Cine Club. Y en un fortalecimiento del protagonismo de algunas instituciones.
El titular del homenaje era Tomás Ruiz de Gopegui, pero todo el mundo reconoció la justa y oportuna inclusión de Rosa, por derecho propio; y, menos mal, alguien se sacó de la chistera (o del bonete) un hermoso ramo de rosas rojas. Al homenaje acudió mucho público, además del señor Alcalde y representantes de los "aparatos culturales" de las administraciones, que aportan dinero y esperan recoger reconocimiento, prestigio y votos. Se proyectó la película de Renato Castellani "Dos centavos de esperanza" que, por la significación del acto, seguro fue elegida de manera concienzuda.

Neorrealismo y Guerra Fría.
Tras la enorme carnicería de la Guerra Mundial, el capitalismo tuvo oportunidad de reconstruirse. Los movimientos revolucionarios que acompañaron el final de la guerra estaban en retirada, en gran medida como consecuencia de la política seguida por las direcciones estalinistas y socialdemócratas de los partidos obreros. Hasta la aparición de la crisis mundial de los años 1970, dos décadas más tarde, se abrió paso una nueva ola de nacionalismo alentado por el enorme desarrollo de las economías nacionales, especialmente en las potencias coloniales pero también en las antiguas colonias.
Como ocurrió en otras partes del mundo, cuando los Estados Unidos liberaron el sur de Italia en 1943 apoyaron la reconstrucción del orden tradicional, ahora supervisado por la superpotencia. El mariscal de campo Badoglio y la monarquía, --que habían colaborado por entero con el régimen fascista, fueron instalados en el poder excluyendo a la izquierda. La ayuda del plan Marshall [27], dependía de que se debilitara el movimiento popular que había crecido con la resistencia. "El Partido Comunista -que en 1947 contaba con mas de dos millones de afiliados- fue catalogado de «extremista» y antidemocrático por la propaganda norteamericana [...] El Vaticano anunció que a todo el que votara a los comunistas en las elecciones de 1948 se le negarían los sacramentos y apoyó a los democratacristianos conservadores bajo la consigna «O con Cristo o contro Cristo». Un año después el papa Pío XII excomulgó a todos los comunistas italianos" [28], [29].
La Democracia Cristiana de Alcide de Gasperi fue el instrumento de la burguesía y la iglesia para frenar el ascenso de las izquierdas tras la noche del fascismo. El sector empresarial, desacreditado por su asociación con el fascismo, emprendió una vigorosa lucha de clases alentada por los fondos y los efectos propagandísticos del plan Marshall. "El resultado fue una restauración en el poder de la misma clase gobernante responsable del fascismo y que se había beneficiado de éste, subordinando a la clase trabajadora a los intereses de los inversores y obligándola a soportar el fardo del «Miracolo italiano». Las políticas de finales de los años cuarenta perjudicaron sobre todo a las regiones más pobres y a los estratos sociales políticamente impotentes, pero condujeron al crecimiento de los años 50, encabezado por la exportación y facilitado por la notable movilidad de la clase trabajadora italiana" [30].
Manipuladas de esta manera las elecciones de 1948 las ganó la Democracia Cristiana. Y el clima político y cultural (la "primavera italiana") experimentó un cambio notable. El gobierno democristiano, tutelado por Estados Unidos, decide que el dolor y la miseria del pueblo que refleja el cine del neorrealismo no se corresponden con la Italia real. La obra de Vittorio de Sica y Zavattini, Umberto D (1952), una historia sobre un jubilado que se inicia con una carga policial, es criticada por excesivamente descarnada: el Secretario de Espectáculos, Giulio Andreotti dirige una carta abierta a De Sica en la que le acusa de prestar "un pésimo servicio a la Patria". La "Ley Andreotti" (1949) anuncia su voluntad de poner coto a las producciones de Estados Unidos que invaden Italia, pero tuvo otros efectos: se podía negar el permiso de exportación a una película si "difamaba a Italia", y para conseguir financiación una comisión debía aprobar el guión. En la práctica, se instauró una especie de censura previa.
Ossessione (1942) de Luchino Visconti, en la que Pietro Ingrao trabaja como guionista y ayudante de dirección, es considerada fundadora del Neorrealismo. Roma citta aperta, que es presentada en la primera edición del festival de Cannes, en 1946, es una de las cumbres de este movimiento. Los pioneros De Sica, Roberto Rossellini, De Santis, y películas como Arroz amargo (1949) o Bajo el sol de Roma (1948) exponen los deseos de un profundo cambio social.
La Italia democristiana de la "democracia y la prosperidad" dejó de reconocerse en esas obras. La Iglesia católica condenaba esos deseos y otros de autodeterminación sexual que evocaban esas películas, así como su apuesta por los valores laicos [31]. Algunos autores optaron por una ambientación neorrealista para narrar melodramas y tradicionales historias de amor con localizaciones "pintorescas", donde los personajes de la clase obrera seguían el esquema de la comedia populista de los años 30. A partir de 1951 estas obras más ligeras y humorísticas, inauguraron el llamado "Neorrealismo rosa": además de la película que nos ocupa, Due soldi di speranza (1951), otras como Le ragazze di piazza di Spagna (1951), Pane, amore e fantasia (1953) y Pane, amore e gelosia (1954), Peccato che sia una cangalia (1954), Le ragazze di San Frediano (1954), Gli innamorati (1955), Il segno di Venere (1955), La fortuna di essere donna (1956).
La decadencia del Neorrealismo dio paso a la "Commedia all'italiana" [32].
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DOS CENTAVOS DE ESPERANZA (Due soldi di speranza),
Dir. R. Castellani. Italia, 1951. <=

Con el "restablecimiento del orden" la pantalla -que el cine del neorrealismo ilumina con el descubrimiento de la dignidad y la soledad de los personajes ante la injusticia- comienza a reflejar otros intereses. Deja de analizar lo que Bretón calificaba "el problema humano con profundidad y en todas sus formas", y los aspectos de puro entretenimiento, el cine como espectáculo, se hacen más densos para atrapar mejor la mirada. La pantalla se llena de bellezas (tal vez lo más perdurable de este periodo, a la búsqueda de pan, amor y fantasía), personajes cómicos y monstruos risibles. El "neorealismo rosa" representa, como hemos dicho, una etapa de transición. Due soldi di speranza, narra una historia de amor ambientada en un pueblo cercano a Nápoles, la capital del sur, protagonizada por Carmela, una mujer-niña enamorada locamente (o tontamente enamorada), voluntariosa, saltarina, y virgen hasta el final. Persigue a Antonio, analfabeto y desempleado, con una vitalidad y empeño que impregnan la película y encarnan lo mejor de ella. Antonio no corresponde y Carmela, fatalmente, sólo consigue que le echen de los precarios trabajos con los que busca salir de la miseria: envasador de gaseosas, "empujador" de carruajes en la cuesta del pueblo (en una secuencia que se repite y, más que ficción, es documento etnográfico); sacristán, tañedor de campanas y hortelano en el huerto del cura; transportista de rollos de película y donante (obligado) de sangre... El erotismo que aflora en algunas secuencias es cortado en seco y el ardor del deseo se apaga con el agua del cántaro.

poster de Swierzy Waldemar (versión polaca)
Costumbrismo y humor blando.
Todo fluye ligero, epidérmico, sin intensidad, con algunas dosis de humor introducidas por el presentador en cada episodio, para tragar mejor la píldora de "realidad". Pero esa fluencia -pues formalmente la narración es buena-, esa fidelidad narrativa envuelta en un halo documental, no traspasa la epidermis: su aparente verismo solo subraya los elementos de la fábula más fácilmente asimilables por un público sin exigencias. La realidad es la injusticia y la miseria, la pobreza mental y sexual, la seca pobreza que evoca un paisaje de pitas y chumberas, pero Castellani construye una película en la que rebota una caricatura de la realidad. Un mundo risible en un decorado natural, condenado a la desaparición o al museo etnográfico [33]. Los personajes que secundan esta historia son madres-abuelas, desdentadas viudas "robagallinas" y "agarramoños", rodeadas de hijas sin juegos hambrientas de dote y bocado; terratenientes avejentados y solterones; sacristanes criados; curas de huerto y siesta; una matrona chupasangres, gobernanta de cines...
Durante seis meses Renato Castellani (1903) filmó 100.000 metros de película en Boscotrecase, el pueblo cercano a Nápoles elegido, con actores no profesionales: "Empezaba representando a cada uno el papel. Se lo repetía cinco, seis, diez veces, hasta que empezaba a entenderlo y a moverse aproximadamente. Hasta que a fuerza de repetirlo, conseguía "por imitación" moverse y hablar de manera adecuada y natural". Es costoso el artificio de la naturalidad.
Diversos apuntes de la película, de los que el director extrae algodones de humor blando, señalan (prejuzgan mas bien) el fracaso de ese mundo para adaptarse. La cooperativa compra un autobús para sustituir a los carruajes, pero fracasa por la proliferación de "socios controladores" -lo cual abre la puerta al autopullman del norte-, y los caballos son tan viejos que se venden "por poderes" en la feria de ganado; los parados subsidiados que no quieren trabajar, madres a la caza del sueldo y hermanas a la caza de dotes; honra y campanas... Los campesinos son culpables de su propio atraso y están condenados. "Y el Papa en Roma", repite Antonio desde el sur. (Un sur también culpable en la propaganda del norte industrializado, sesenta años después, que pide una reforma fiscal que impida el flujo de los impuestos hacia el sur.)
Entre bofetada y bofetada de su padre, "y ponte una patata en la mejilla que se te va poner negra como el de una marroquí", Carmela responde a las voces de arriba (en la montaña) que la acusan de "sacristana" y barragana; su amor no es correspondido y amenaza con suicidarse en una palangana, o con volar el negocio paterno de fuegos artificiales. Pero todo queda en traca festiva, puro artificio al servicio de esta blanda fábula en un paisaje de ruinas, miedo y puritanismo.
Al final de la película, Antonio renuncia a la familia de Carmela (que le niega trabajo como pirotécnico) y, en un festivo día de mercadillo, los novios se visten con ropas obtenidas a cuenta. Dios proveerá. Y mientras el narrador recita un esperanzado discurso sobre "Dios los crea y no va a dejarlos morir", la cámara busca el cielo siguiendo la espadaña de la iglesia.
Hicieron bien en traducir soldi por centavos, y evitar los céntimos, pues la esperanza -al menos en la época de la narración, como hemos visto- se compraba y vendía en dólares. La memoria histórica y el poder purificador de la verdad constituyen el filtro, a veces tenue y otras poderoso, entre el cine que no renuncia a tratar lo que Breton calificaba «el problema humano con intensidad y en todas sus formas», y el cine como propaganda. Entre el cine sincero y necesario y el artificio al servicio del poder. Distinguir entre ambos e impedir que la calderilla atasque el filtro deben figurar entre las tareas prioritarias tanto de la Filmoteca como del Cine Club.
CINE . : . : . ESPACIOS WEB . : . : . VALLADOLIDWEBMUSICAL.ORG
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NOTAS
[1] Un término despectivo para nombrar a los no blancos. Años más tarde, los norteamericanos empleaban la palabra "gook" -literalmente basura- para referirse a la población norvietnamita y a los combatientes del Vietcong. <=
[2] Los anglo-indios tuvieron un protagonismo importante en la represión de la rebelión conocida como Indian Mutiny (1857), lo que reforzó la promoción de este grupo a puestos en la administración de transportes y comunicaciones, forestal, etc. Entre 1857 y 1947 mas de la mitad de los trabajadores del ferrocarril Indio pertenecieron a la minoría Anglo-India; con frecuencia vivían en "railway colonies" asentadas en la cercanía de las estaciones. La estación de Bhowani es ficción pero remite a una de estas colonias. <=
[3] El ferrocarril y la división del trabajo en la colonias.
En la vieja división del trabajo promovida por el imperialismo, al mundo colonizado le correspondía pagar las manufacturas que importaba de los centros capitalistas mediante la venta de sus productos primarios; y recibir los capitales que en forma de préstamo a los gobiernos o inversiones en las infraestructuras de transporte, comunicaciones y equipamientos urbanos, resultaban imprescindibles para explotar con eficacia las materias primas de los países dependientes. El trazado del ferrocarril indio estaba pensado para facilitar la exportación de los productos agrícolas: la neogótica Estación Victoria (Bombay) simboliza la conexión de India al sistema imperial británico. Esta política reforzaba el monopolio de las potencias coloniales y, subsecuentemente, otorgaba cierta modernización a la colonia (antes de la independencia más del 90% de la población del subcontinente indio era analfabeta). "La bella película de Satyadjit Ray, Pather Panchali (basada en una novela bengalí del siglo XIX), nos ayuda a comprender la maravilla del primer tren de vapor, la irresistible e inspiradora fuerza del propio mundo industrial que logra abrirse camino allí donde previamente no habían podido pasar más que carretas de bueyes o mulas de carga", escribe Eric Hobsbawm (en La era del capital 1848-1875. Crítica, Barcelona, 1998).
David S. Landes, simpatizante del imperialismo, oculta la mano colonial con su desparpajo racista: "los ingenieros británicos que construyeron los ferrocarriles indios vieron que la mano de obra india, por barata que fuera, allanaría a mano la tierra y las rocas, pero dieron también por sentado que los indios usarían carretillas. Nada de eso: los indios estaban habituados a llevar cargas pesadas en cestas sobre la cabeza, y se negaron a cambiar. Se dio incluso el caso de algún trabajador indio que se puso la carretilla sobre la cabeza" (David S. Landes, La riqueza y la pobreza de las naciones. Critica, Barcelona, 1999).
Pero la Gran Depresión de 1929-1933 hizo tambalearse ese mundo, sobre todo porque los precios de las materias primas, de los que dependían las colonias, se hundieron mucho más que los de los productos manufacturados que se compraban a Occidente. Por primera vez había interés en desarrollar la industria de las colonias.
Con el padrinazgo de la East Indian Company el sistema de garantía proporcionó suelo y un interés del 5% a las empresas británicas que aportaron capitales para la construcción del ferrocarril. Hasta después de la independencia India no fabricó sus propias locomotoras: Chittaranjan Locomotive Works (CLW) en Bengala Occidental empezó a producir trenes en 1950, casi un siglo después de que entrara en funcionamiento la primera línea, Bombay - Thane <=
(http://en.wikipedia.org/wiki/Rail_transport_in_India).
[4] En la novela que sirve de base al guión, Victoria dice a Patrick que su madre es tres cuartos india, sólo sabe cocinar platos indios y masca nuez de betel, una costumbre de los indios. Poco después Patrick le dice que se ponga el topi para que no se ponga completamente morena. Victoria le responde que no es el sol lo que oscurece sus pieles:
"It was not a nice thing to say, and I felt frightened that she had said it. If we didn't wear topis people would think we were Wogs . . .We didn't look like English people. We looked like what we were -Anglo-Indians, Eurasians, cheechees, half-castes, eight-annas, blacky-whites. I've heard all the names they call us, but I don't think about them unless I'm angry". <=
[5] El adjetivo patrius, derivado de pater, se sustantiva posteriormente bajo la forma femenina patria para acordar con terra, según la etimología latina de la palabra. La idea de la nación en términos de género, en la que las mujeres representan la pureza de la «madre», está muy arraigada en los indios hindúes. Durante la guerra civil asociada a la partición de la India cerca de cincuenta mil mujeres fueron víctimas de violación y secuestro, la mayoría musulmanas. Siguiendo la lógica comunalista estas mujeres fueron sometidas a repatriación forzada, devolución a los «hogares nacionales», política oficial que no se abandonó hasta 1954. <=
[6] "Lavado de cerebro" y Guerra Fría
Las películas de prisioneros realizadas en Hollywood tras la Guerra de Corea dejaron de ser fábulas escapistas y se convirtieron en una "prueba de resistencia íntima", un rol popularizado por las pantallas. La "colaboración con el enemigo" obsesionó a las elites dirigentes de Estados Unidos, que lanzaron una campaña centrada en la idea de resistir el "contagio ideológico". Esa idea está presente en las seis películas sobre soldados norteamericanos prisioneros en Corea: Prisoner of War (1954), The Bamboo Prison (1954), The Rack (1956), Time Limit (1957), The Manchurian Candidate (1962) y Sergeant Ryker (1968). Este tratamiento representa un cambio respecto a las películas de prisioneros de la segunda guerra mundial o de la guerra de Vietnam, donde la colaboración es ignorada (en Vietnam los prisioneros son tratados cruelmente por sus captores: se trata de transmitir la idea de que Estados Unidos es víctima antes que criminal agresor).
Los argumentos para sostener la cruzada anticomunista y la Guerra Fría se basaron en una serie de ideas realmente simples. La idea de "contención" frente a un "comunismo expansivo". Contra el "apaciguamiento": ante el dilema de si es mejor convivir o morir, la respuesta es clara. La "coexistencia" con el "Totalitarismo Rojo" es imposible (en una de las primeras escenas de la película Time Limit, un antiguo prisionero de "cerebro lavado" habla a otros más jóvenes: "Comunismo es paz"...), y la amenaza sobre el "Mundo Civilizado" es global y brutal. La propaganda del ejército (Army's Motion Picture Branch) encontró un medio para reclamar resistencia ilimitada.
Las causas explicativas de esta colaboración con el enemigo oscilaron entre la falta de masculinidad y la tortura espantosa; entre el declive del espíritu nacional (el libro de la periodista Eugene Kinkead In Every War but one extendió la idea de que la juventud americana había sido ejemplar hasta Corea), y el «brainwashing», o lavado de cerebro. Aunque las dos docenas de desertores del ejército estadounidense regresaron a casa con los años (el último, hace unas semanas, tratado en la prensa como un delincuente: la necesidad de combatir la tentación de la deserción sigue viva), esa esclavización del pensamiento, fuera cual fuera su significado, se convirtió en una noción clave de la lucha ideológica.
Los protagonistas de Corea Prisoner of War (1954), interpretada por Ronald Reagan, y The Bamboo Prison (1954), son agentes secretos que "documentan" la brutalidad Roja en las prisiones de Corea (la primera cuenta con la ayuda directa del ejército y sale a los pocos meses del regreso de los prisioneros: la producción más rápida de la historia de la MGM). Posteriormente, el escenario se traslada desde la prisión a la corte marcial. La necesidad de fortalecer la preparación emocional e ideológica de los soldados empezando por el "frente interior", la familia, son las claves de The Rack (1956) y Time Limit (1957). La película de John Frankenheimer, The Manchurian Candidate (EEUU, 1962), supone una vuelta de tuerca en la utilización del "lavado de cerebro" en la que un prisionero de Corea es "programado" para asesinar.
[Young, Charles S. Missing action: POW films, brainwashing and the Korean War, 1954-1968. Historical Journal of Film, Radio and Television. 18(1):49-75.] <=
[7] Gandhi utiliza la metáfora de la India como una joven amenazada de violación: "describiendo en cierta ocasión a la India como una joven atacada por un soldado, Gandhi había dicho que ella debería luchar contra él con uñas y dientes en lugar de someterse a la violación. La violencia era preferible a la cobardía" (Metcalf, B y T Metcalf. Historia de la India. Cambridge University Press. 2003, p.246).
La consideración de "razas marciales" explica el reclutamiento de escoceses de las Highlands, sikhs del Punjab y gurkhas de Nepal en los ejércitos Indio y Británico de las armadas del Imperio. La teoría racial asignaba a estos grupos características culturales y biológicas favorables a la guerra, de la misma manera que los pobres de la metrópoli y ciertas castas hindúes eran consideradas en los discursos sobre "la civilización occidental" como pueblos regresivos e inferiores. La feminización del sikh Ranjit en la película, cuya dependencia de la madre es uno de los trazos que constituyen el personaje, contrasta con esta realidad (el número de cruces Victoria del regimiento sikh le hacen el más condecorado de la India) y tal vez hay que entenderlo en el contexto de los conflictos comunalistas de la partición (ver notas 5 y 15)
En el Punjab, el pionero partido Ghadar obtuvo gran apoyo entre los sikhs y los soldados del ejército colonial: sus insurrecciones fueron reprimidas brutalmente. El lider revolucionario Bhagat Singh -ahorcado en marzo de 1931- y otros sikhs constituyeron el Hindustan Socialist Republican Association. También originario del Punjab fue el creador del Ejército Nacional Indio, general Mohan Singh. El sindicato campesino AIKS, con una dirección comunista, mantuvo en 1956 una resistencia histórica frente a la política agraria del Partido del Congreso. <=
[8] En el libro (rompiendo la manifestación) "Tres...dos...uno...fuego!" . . . Los Gurkas empezaron a mear . . . Los voluntarios treparon, dando gritos, hasta la plataforma . . . la orina manchaba sus ropas y goteaba desde sus rostros . . .
Me aparté y caminé, sintiéndome enferma, hacia el Purdah Room. Sobre la plataforma había sangre y cristales rotos y ropas desgarradas y algunos dientes... Ellos habrían hecho eso también a las mujeres. Me fijé en cada detalle mientras mi estómago se contraía y mi garganta se hinchaba y mis ojos se salían. Cuando pasó el vómito y la nausea, y hube descansado y aclarado mis ojos nuevamente, regresé.
"No tiene buen aspecto, señorita Jones," afirmó el coronel Savage.
Yo le susurré, "Usted es un cruel matón."
["Three...two...one...fire!" . . . The Gurkhas all began to urinate . . . The volunteers scrambled up, shouting, onto the platform . . . urine staining their clothes and dripping from their faces . . .
I turned away and walked to the Purdah Room and was sick. On the platform there were blood and broken glass and torn clothes and a few teeth...They'd done that to the women too. I saw every detail while my stomach contracted and my throat swelled and my eyes bulged. When the vomiting and retching passed, and I had washed and sat down to rest and bathed my eyes again, I came out.
"You don't look well, Miss Jones," Colonel Savage said.
I whispered, "You are a cruel bully."] <=
[9] El ecritor Mircea Eliade, conocido como "historiador de las religiones", estuvo asociado al partido derechista rumano Guarda de Hierro. Este partido, próximo al falangismo español (voluntarios rumanos combatieron con las tropas franquistas), también atrajo a destacados intelectuales rumanos como E.M. Cioran , V. Horia, E. Ionescu, etc. <=
[10] Algunas citas espigadas de la abundante cosecha del racismo: "... hemos mostrado la poderosa y gran ley de la naturaleza humana, establecida por el creador para preservar la distinción de las especies humanas, y los efectos dañinos que la humanidad experimentaría si la ley fuera frecuentemente violada" (W.F. van Amringe, An Investigation on the Theories of the Natural History of Man, Nueva York, 1848).
En su Essai sur l'inegalité des races humaines (1855), el conde Joseph Arthur de Gobineau propuso que los alemanes eran los descendientes más puros del mítico pueblo ario, y afirmó que las mezclas étnicas eran causa de la "corrupción" de las razas. La superioridad que antes se asignaba la aristocracia correspondía ahora a las clases altas, que intentaban conservar por endogamia.
"Entre especies hay diferencias físicas y psíquicas insalvables establecidas por el Creador, con superioridad del hombre blanco. La esclavitud forma parte del orden natural, y para que los filántropos no pierdan el tiempo es necesario introducir cambios éticos y políticos, ya que las razas inferiores no son mejorables y la unión de especies produce degeneración [...] la mezcla de razas es en el Sur lo que la prostitución es en el Norte: esas depravadas gentes que se entregan a tan perversa desviación de los instintos sexuales, recurren a las mestizas o colored women en lugar de ir a las casas de mala reputación" (John H. van Evrie, White Supremacy and Negro Subordination, Nueva York, 1868). <=
[11] El 2 de diciembre de 1984 la planta de la Unión Carbide Corporation (UCC) en Bhopal liberó 35 toneladas de gases tóxicos, entro otros, 24 toneladas del letal isocianato de metilo. Tras la tragedia, la UCC declaró ante la Corte Federal de los Estados Unidos que: "de hecho, la imposibilidad practica de los tribunales y jurados norteamericanos -imbuidos de valores culturales, nivel de vida y expectativas propios de los Estados Unidos- de determinar el nivel de vida de las personas que habitan en los asentamientos o poblados de chozas ubicados en las inmediaciones de UC en Bhopal, India, confirma por sí misma que la jurisdicción india es sin duda la más apropiada [para ocuparse del caso]. La terrible miseria y los valores, nivel y expectativas sumamente diferentes que la acompañan y son corrientes en India y en el tercer mundo resultan incomprensibles para los norteamericanos que viven en Estados Unidos". <=
[12] Davis, Mike, Late Victorian holocausts. El Niño famines and the making of the Third World, Verso, (Londres, Nueva York), 2001. <=
[13] Ver El País, 5/06/05. Según la OIT la mayor parte de los más de doce millones de trabajadores esclavos están en Asia. <=
[14] "El hecho de que Gandhi interrumpiera la campaña de desobediencia civil a comienzos de 1922 porque había llevado a una matanza de policías en una aldea da pié a pensar que la presencia británica en la India dependía más del dirigente indio que de la actuación de la policía y el ejército". Hobsbawm, E. Historia del siglo XX. Crítica. Barcelona. 1995. <=
[15] En el estado de Hydebarad el príncipe y la aristocracia, musulmanes, optaron por la independencia pero el levantamiento Talengana y la entrada del Ejército Indio en septiembre de 1948 supusieron el fin de la dinastía. También el maharajah de Cachemira, hindú, optó primero por la independencia en esa fase previa al final del Raj. Pero más tarde cambió de opinión y en octubre de 1947 ingresó en India. La región, de población mayoritariamente mususlmana y fronteriza con India y Pakistán, ha sido fuente de conflicto desde entonces. En la primera guerra de 1948 Pakistán se anexionó la parte occidental de Cachemira.
El estado de Punjab fue escenario de grandes operaciones de limpieza étnica. Los sijs representaban una minoría cultural y religiosa en este estado, y la división fue interpretada como una derrota. Las «jathas», bandas armadas de las distintas comunidades en conflicto, convirtieron a los trenes de refugiados en blanco de sus salvajes ataques. Hacia finales de 1947 millones de musulmanes, sijs e hindúes se trasladaron entre la línea fronteriza dejando un Punjab Occidental prácticamente musulmán y un Punjab Indio con un 35% de sijs y un 60% de hindúes. <=
[16] Las frases entrecomilladas en este punto se han extraído de: http://koenraadelst.bharatvani.org/books/ayodhya. Para una discusión sobre las acusaciones de fascismo dicha página web puede ser ilustrativa. <=
[17] Finaliza así el relato: "Like the first concert, the second concert ended in disaster. Discovering that we had planned carefully, that we had surrounded the picnic grounds with almost three thousand men, standing beside one another within arm's reach, the well-organized gang of hoodlums changed their plans accordingly. The road that led to the picnic grounds was almost a narrow country lane. All along this road, groups gathered piles of rock and waited. Farther along where the road was crossed by highway bridges, they gathered tons of rocks and waited. Then, when the concert was finished, each car leaving the grounds ran a gauntlet of rocks. Car after car was smashed, windows shattered, cuts, bruises, skull fractures, splinters of glass embedded in eyes all of this inflicted on the drivers and passengers to such an extent that every hospital in the vicinity was turned into an emergency trauma facility.
I doubt that Peekskill is much remembered, even by those who call themselves revisionists in the historical sense and who try to include in our history hundreds of happenings like the incidents at Peekskill, artfully omitted by the scholarly establishment. That was a strange year, I949".
(http://www.english.upenn.edu/~afilreis/50s/peekskill.html) <=
[18] Recientemente han pasado por TV la película Punto de mira, coprodución hispano británica dirigida por Karl Francis, que narra la persecución macarthista sobre Herbert y Gale Biderman, y sobre la emblemática película La sal de la tierra que protagonizaron. El hecho de que hasta 1992 no fuera reconocida como película estadounidense dice mucho de esta obsesión. <=
[19] Ver los artículos de T. Meyssan en http://www.reseauvoltaire.net <=
[20] La ONU no condenó el uso de armas químicas en Vietnam, como tampoco emitió una declaración de condena cuando Sadam Hussein utilizó contra Irán las armas químicas que le había proporcionado el gobierno de Reagan: la desesperanzadora conclusión es que las convenciones internacionales no valen nada cuando una superpotencia decide incumplirlas. <=
[21] Incluso ahora, treinta años después, la información sobre esta guerra está absolutamente marcada por la propaganda. La Operación Babylift pretendía la extracción de hasta 70.000 huérfanos: un secuestro masivo financiado con un fondo especial para sacarlos del infierno comunista de Vietnam. Finalmente fueron enviados a Estados Unidos unos 3.000, y este episodio sigue siendo presentado como "un milagro", "el mayor gesto humanitario del siglo XX" (El País 17/05/05). <=
[22] Ver el artículo de Chalmers Johnson, El Imperio Estadounidense de las Bases, en http://www.rebelion.org <=
[23] Extractos de la Doctrina Eisenhower:
"Our country supports without reservation the full sovereignty and independence of each and every nation of the Middle East. The evolution to independence has in the main been a peaceful process. But the area has been often troubled. Persistent cross-currents of distrust and fear with raids back and forth across national boundaries have brought about a high degree of instability in much of the Mid East. Just recently there have been hostilities involving Western European nations that once exercised much influence in the area. Also the relatively large attack by Israel in October has intensified the basic differences between that nation and its Arab neighbors. All this instability has been heightened and, at times, manipulated by International Communism [...] In the situation now existing, the greatest risk, as is often the case, is that ambitious despots may miscalculate. If power-hungry Communists should either falsely or correctly estimate that the Middle East is inadequately defended, they might be tempted to use open measures of armed attack [...] Indeed, the sacrifices of the American people in the cause of freedom have, even since the close of World War II, been measured in many billions of dollars and in thousands of the precious lives of our youth. These sacrifices, by which great areas of the world have been preserved to freedom, must not be thrown away". <=
[24] La Doctrina Eisenhower era tan retórica como su precedente, la Doctrina Truman, que hablaba de apoyar a «pueblos libres que resisten los intentos de sometimiento realizados por minorías armadas o por presiones exteriores» y sirvió para lanzar en 1947 la guerra contrarevolucionaria en Grecia para aplastar a los sindicatos y a la antigua resistencia antinazi (veinte años después apoyarían la primera restauración fascista en Europa, al entronizar al coronel Papadopoulos, agente de la CIA). O como su predecesor Woodrow Wilson, el más grande de los intervencionistas (invasión de Mexico, Haití y la República Dominicana), y sin embargo campeón en los discursos sobre derechos humanos de los débiles y los oprimidos. <=
[25] La solidaridad afro-asiática no ha impedido que África siga hundiéndose, y la búsqueda del no-alineamiento y de un espacio de cooperación encontró la hostilidad de los "guerreros fríos". Los criterios de una política de no-alineamiento se discutieron en El Cairo, y en la reunión de Belgrado (septiembre, 1961) de Países No-Alineados se trató sobre la acelerada carrera de armamentos y la posibilidad de guerra entre las grandes potencias. El derecho a una política independiente de las grandes potencias, la lucha contra el imperialismo y el neo-colonialismo -puntos programáticos del Movimiento de No-Alineados (Non-Aligned Movement, NAM)- no han impedido que Africa represente en la actualidad poco más del uno por ciento del comercio mundial, y que el continente se desangre por la pobreza extrema y la guerra. <=
[26] Entre 1959 y 1965 se multiplicó la inversión de los Estados Unidos en armamento y entrenamiento de los oficiales del ejército indonesio, preparando el golpe de los generales. Al mismo tiempo, Sukarno disolvió el parlamento (julio de 1959) y promocionó como argumento del poder un supuesto consenso entre nacionalismo, Islam y comunismo llamado "NASAKOM", un "frente nacional unido" cohesionado por las fuerzas armadas. Todo ello con las bendiciones del PKI, dedicado a "suavizar los aspectos antipopulares del consenso".
La política de la burocracia estalinista, usurpadora del poder en la Unión Soviética, subordinó a las masas a la política de la burguesía nacionalista, liderada por figuras como Gandhi en India o Sukarno en Indonesia, que buscaban acuerdos con los poderes coloniales para mantener el orden capitalista. Sukarno buscó en 1945 el apoyo del ocupante Ejército Imperial Japonés para declarar la independencia de Holanda, potencia colonial durante más de tres siglos, y en los años siguientes desencadenó la ley marcial y la represión del PKI. Durante la Segunda Guerra Mundial la dirección del PKI (y de otros partidos comunistas como los de Holanda o India) siguió la línea estalinista de cooperar con el gobierno imperialista holandés frente a Japón. Tras la guerra, siguiendo la teoría estalinista de las "dos etapas", según la cual la lucha por el socialismo debería atravesar primero la etapa del "capitalismo democrático", la lucha independiente y a favor de medidas anticapitalistas fue suprimida y subordinada a un "frente unido" con las burguesías nacionales.
En 1962 se produjo la anexión de Papua Oeste (que seguía ocupada por Holanda), con el respaldo del PKI. Pero las luchas campesinas y obreras de 1964-1965 fueron detenidas por el PKI mientras compartía asiento en el gobierno con los generales carniceros.
Pero no fue hasta 1-2 de octubre de 1965 cuando un golpe militar liderado por el coronel Suharto y organizado por la CIA asesinó, en los seis meses posteriores, hasta un millón de trabajadores y campesinos sospechosos de apoyar al Partido Comunista de Indonesia. La Casa Blanca, el Pentágono y la CIA - inmersos en una guerra no declarada en Vietnam tras la derrota de las tropas francesas en 1954-, decidieron ahogar en sangre la posibilidad de un levantamiento revolucionario en Indonesia. Tutelados por el embajador Marshall Green, los escuadrones de la muerte de Suharto trabajaron conjuntamente con diplomáticos estadounidenses y oficiales de la CIA en el mayor pogromo anti-comunista de la historia. Los nombres que figuraban en las listas negras fueron tachados con sangre. (Un precedente del Programa Phoenix, ejecutado por la CIA a finales de los años 1960 en Vietnam para exterminar a los simpatizantes del Frente de Liberación Nacional.) Tras los llamamientos de Sukarno a la unidad nacional (es decir, a la unidad entre carniceros y víctimas) y los llamamientos del PKI a apoyar a Sukarno como "líder de la revolución indonesia", el general Suharto mantuvo a Sukarno como presidente titular de la dictadura militar hasta marzo de 1967, y el PKI fue declarado ilegal (ver artículo de Terri Cavanagh. Lessons of the 1965 Indonesian Coup. http://www.wsws.org ). <=
[27] Contener el comunismo y reconstruir el capitalismo en la Europa destrozada por la guerra era vital para la salud del orden económico norteamericano. (El término «comunista» en el discurso de Estados Unidos englobaba a los líderes del movimiento obrero y campesino, nacionalistas revolucionarios en los países subdesarrollados ricos en recursos, los partidarios de la coexistencia pacífica, etc.) Ese fue el objetivo del Plan Marshall. <=
[28] Chomsky, N. El miedo a la democracia. Crítica, Barcelona 1992. El protagonismo de William «Wild Bill» Donovan -director del OSS, antecedente de la CIA, e íntimo del mafioso Meyer Lansky- y del agente del gobierno de EEUU James Jesus Angleton, es narrado por otros autores: "Mezclando la droga y el espionaje en Italia, Donovan y Angleton forjaron una triple alianza con la mafia, el partido democristiano de posguerra y el Vaticano. Reclutaron al capo de la droga de Nueva York, Frank Coppola, para poner en comunicación a Donovan con el padrino siciliano Salvatore Giuliano. En mayo de 1947 los hombres de Giuliano asesinaron a ocho personas e hirieron a otras treinta y tres en un pueblo italiano que había cometido el error de votar por los candidatos del partido comunista. La misión principal de Coppola consistió en meter mafiosos en el partido democratacristiano y a los diputados de esta formación en el gobierno y en eliminar de paso a los candidatos comunistas rivales, asesinándolos si era preciso" (Seagrave, S. y P. Seagrave. Los guerreros del oro. Critica, Barcelona, 2005). <=
[29] Durante la década de 1960 el Partido Demócrata Cristiano de Chile fue subvencionado por el gobierno estadounidense para frenar el ascenso de la Unidad Popular. Tras la victoria de Allende en 1970 el programa Fubelt de la Casa Blanca abrió los frentes de la guerra económica, la guerra psicológica y las operaciones terroristas (como el asesinato del general constitucionalista Schneider) contra el gobierno de Salvador Allende que desembocaron en la instauración del fascismo, y la muerte y desaparición de miles de militantes de izquierda. El gobierno de EEUU justificó así el golpe militar: "El éxito de un gobierno marxista elegido por el pueblo constituiría un claro ejemplo (e incluso un precedente) para otras partes del mundo, lo que atañe en concreto a Italia, y la generalización, por imitación, de fenómenos similares en otros países afectaría de modo significativo el equilibrio mundial y, en consecuencia, a la posición que ocupamos nosotros en él" (Peter Kornbluh. Pinochet: los archivos s |
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