Lady Killers

por Diego Rodríguez

Los hermanos Coen. Al leer esos nombres en los créditos de una película llegan a la memoria momentos inolvidables en esto del cine; John Goodman corriendo detrás de John Turturro por un pasillo en llamas de auténtica pesadilla en “Barton Fink”, o John Turturro de nuevo, ahora convertido en un mesías lascivo y provocador de las boleras, en esa joya transgresora titulada “El gran Lebowsky”.

 

Ya en “Sangre Fácil” convierten una película de género en algo extraño y divertido con escenas llenas de humor negro (la del entierro en el desierto por ejemplo es casi surrealista), después han seguido un camino bastante coherente con su falta de pretenciosidad. Según ellos, con sus respuestas ambiguas en las entrevistas sólo tratan de distanciarse de esa pretendida ambición de discurso, que se adueñó de los estudios a comienzos de los 80 y que más tarde esos mismos estudios terminaron por desechar. Sus filmes sólo intentan divertir, cosa que es de agradecer en esta era pro-Kiarostami. Más tarde con “Barton Fink” alcanzan el éxito, ganando en Cannes y consiguiendo su mejor película hasta el momento. Desde entonces han tenido aciertos como en “El gran salto” o “Fargo” y otros trabajos menos afortunados como “Oh Brother”, o ésta de la que vamos a hablar: “Ladykillers”.

Personalmente no he visto la versión de Mackendrick de 1955, pero viendo esta cinta de los Coen, se vislumbra que en aquella película, Alec Guiness debía estar genial. En ésta, Tom Hanks y los actores son lo mejor de una comedia sin otra pretensión que la de divertir, consiguiéndolo sólo en algunos momentos. El gesto de Tom Hanks cuando se ríe es desternillante, la escena del atraco en la tienda del General fabulosa, así como todas las demás en las que se presenta a los personajes. El problema es que se queda un poco ahí, el resto no deja de ser simpático sin llegar al nivel que nos han mostrado en otras películas.


 

Diego Rodriguez Junio'04

sección CINE .. espacios WEB .. VA-Web