Josele Santiago 
“el revoloteo de las golondrinas”
Valladolid. 7 de mayo de 2004
Sala Hell’s Kitchen

El día que muchos y muchas esperábamos, el día en que otros tantos no pudieron estar o no quisieron, el día, en definitiva, donde la “viuda” familia enemiga nos reencontramos con los antepasados. Y es que la separación “enemiga” todavía esta latente. Antepasados sonoros en manos de las nuevas re-creaciones musicales de Josele Santiago y su banda, compuesta por el “maestro” Pablo Novoa (guitarras), el ex – Ronaldo Ricardo Moreno (batería y percusiones), Luca Frasca (teclado y acordeón) y Pablo Navarro (bajo y contrabajo). Todo un lujo de músicos, en su día dirigidos para la grabación por Mastretta, como bien pudimos comprobar a lo largo de la noche.
 

El asunto es que ‘nuestro’ Josele está de gira de nuevo. Que nos llega a Valladolid con la ‘fría’ primavera. Y que nos trae en la maleta su nuevo disco “Las Golondrinas, etcétera”. El lugar escogido por la gente de organización fue la sala Hell’s Kitchen (ex Hippo, ex Wall Strett,etc), un antrillo recuperado para los conciertos (esperemos), en el cual los más o menos veteranos y veteranas ya pudieron presenciar hace años a Los Enemigos en directo. 
El inició del concierto fue de los más tardíos que recuerdo desde hace mucho tiempo. Si bien en la entrada y en carteles marcaba a las 22.00 horas, en la puerta de la sala te decían que hasta las 11 de la noche nada. Bueno, pues hemos pecado de pardillos de nuevo, tiempo para tomarse algunas cervezas, y charlar con el personal, perdonados. La sorpresa fue mayor por el retraso acumulado desde ese momento: apertura de puertas a las 11 de la noche y comienzo de concierto a las 12. Resultado: dos horas de espera. Un error que no por sorprendente siempre te deja una sensación de impotencia. Una espera que los numerosos incondicionales que allí se fueron reuniendo al calor de cervezas (¿más?),y bajo una paciencia más que digna. Sugerencia: Bien podría haber surgido la oportunidad de haber concertado la actuación de algún grupo telonero… al tiempo.

Pero olvidémonos de los retrasos y de los afanes de rentabilizar el precio de la entrada con un 2x1. Josele y su banda comienzan a bajar las escaleras. El personal se arremolina en la esquina en donde estaba el escenario - había más columnas que en la mezquita de Córdoba – y comienza el espectáculo. La noche (madrugá) comienza con el tema Con las Manos Vacías, la reinterpretación que Josele ha hecho sobre un tema de Chavela Vargas, dura letra para empezar, pero que nos muestra de golpe lo bien que empezaba esto a sonar…y la voz de Josele en lo más alto, bien parece que el haber dejado el tabaco y otros vicios le está sentando bastante bien. Siguieron los temas Serrín, Cuatro Días, Ole Papa, Mi Prima y sus Pinceles (que pedazo de tema), Tragón, Rompes mi canción,… lo que esperábamos, todos los temas del nuevo disco, marcados por un sonido perfecto, con un ‘pipa’ que no paraba el hombre de afinar y pasar guitarras a Josele (menuda colección!!), y unos músicos gobernados por el buen hacer de Novoa. Un trabajo que si bien ha muchos fans de Los Enemigos parece haberlos dejado un tanto descolocados, no es menos cierto que en directo gana muchos enteros. La atmósfera musical que acompaña las letras de Josele, algo que en el dvd del disco se puede apreciar, adquiere más intensidad emocional en directo, parece que se quita un poco los ‘corses’ que aparecen en la producción de Nacho Mastretta y dan rienda suelta a más fuerza y pegada sobre todo en la guitarra de Josele. Un ambiente musical que evoca la nocturnidad y el humo en algunos cortes, para pasar a temas más luminosos…y hasta bailables.
De este modo fuimos participes de la nueva situación: Josele haciendo una música, del lado de Tom Waits o Randy Newman en unos momentos, para luego en otros, llegar a sonar a rock del de aquí, llegando a recordar a los Gabinete Caligari. Se nota la evolución como compositor de Josele. Ha seguido investigando, no por ello olvidando sus raíces más blues, pero si acogiendo otras cadencias y ritmos (sigue ese ‘rural blues’ que tanta gracia me hace, y que tan bien aparecía en ese ya lejano Ferpectamente), dando una enorme importancia a la música. Y así vamos escuchando la primera media hora de concierto hasta que…

…Llegan las sorpresas, para beneficio de los fans más irreconciliables. Guitarra acústica en ristre, Josele empieza a lanzar los “dardos enemigos”. Así, los temas Desde el Jergón, La Otra Orilla, An-tonio (estos con la banda a cuestas) o Que bien me lo paso, van subiendo la temperatura de la sala. Josele se marca algunas bromas con el respetable (ese incordio de luces discotequeras), el güisquicito en el tubo, y el cigarrillo en el mastil (no lo habíamos dejado?), y el público coreando los temas. Dos bises dejándose querer, para terminar con Tengo que hacer (los deberes) y ese ayayayaaaadióoss…!!
---miro el reloj, las dos menos cuarto de la madrugada---. Todo concluye con una sonrisa, con unas golondrinas que han dejado un nido entre nosotros y del cual esperamos ya la continuación y evolución de los próximos vuelos…. 
 
Texto: Javi musikas
Fotos: La web

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