LUAR NA LUBRE Y KEPA JUNKERA EN PALENCIA
SAN ANTOLIN 2004, 3 de septiembre

 

Que pena que la falta de previsión te eche por tierra el trabajo de muchos días, lo que en principio era un reclamo impresionante para ir a la capital palentina se vino abajo por una impresionante tormenta que dañó seriamente los equipos de sonido y luces, con lo fácil que hubiera sido poner un toldo que cubriera si no todo al menos gran parte del escenario, pero eso, la falta de previsión en un período clásicamente tormentoso hizo que el espectáculo cambiase radicalmente de aspecto.

El cartel anunciado constaba de Almacántaro grupo local que en la actualidad empieza a recoger el fruto de años de trabajo, pero debido a esos problemas de última hora nos quedamos con las ganas de escuchar los temas de su disco “De buena fuente”; la banda de los hermanos Silva cedió su tiempo de actuación para que la organización repusiera los daños causados por la tormenta y dar prioridad a los grupos foráneos.

 

Con una hora y media de retraso sobre el horario previsto, a las 0:30h salieron a escena Luar Na Lubre con un parque repleto de gente dispuestos a disfrutar con el buen hacer de los gallegos.

Desde luego que nada se puede achacar al grupo en la mala calidad del sonido, y más aún cuando se veía que ponían todas las ganas del mundo (como siempre hacen) en agradar y hacer bailar y cantar a los asistentes; sin embargo, además de sobreponerse a las inclemencias meteorológicas debieron también sufrir la rotura del arco del violonchelo de Rosa Cedrón, definitivamente el espectáculo estaba gafado.

Aún así, después de todo, pudimos disfrutar de sus canciones especialmente las de su último disco “Hai un paraíso”, un disco más íntimo que los anteriores “Espiral” y “Cabo do Mundo”, pero igual de potente. “O son do ar”, “Terra”, “Camariñas”, “Corme”, ... hicieron bailar y soñar a partes iguales a todos los que allí estábamos, el grupo está en un momento especialmente dulce y prueba de ello son los múltiples conciertos que están dando este verano. Un detalle especialmente reseñable fue cuando la organización decidió encender una traca de petardos, que se suponía daba conclusión a los festejos, mientras el grupo continuaba animando la noche palentina, a mi modo de entender una falta de respeto hacia quienes hicieron todo lo posible por cubrir la papeleta que el agua y el viento estuvieron a punto de arruinar, Bieito Romero sin embargo ofreció la mejor de sus sonrisas mientras la pólvora y el ruido llenaban Huertas del Obispo, y reservaron la siempre espléndida “Devanceiros” para concluir su recital con el público entregado. En resumen un buen concierto con muchas ganas de agradar y disfrutar pero que por distintos motivos ajenos al grupo no terminó de convencerme.

 

Cuando el octeto terminó su actuación,. Comenzó el baile de cambios sobre el escenario, para dar paso al vasco Kepa Junkera. Este hubiera sido un buen momento para los petardos pero como ya comenté antes la organización no pensó lo mismo y es que de buenas intenciones no se vive, también hacen falta las buenas acciones y eso no siempre lo podemos ver aquellos que disfrutamos de la música.

Apurando el tiempo al máximo, probando el sonido sobre la marcha y acumulando retraso sobre los horarios previstos, por fin pudimos escuchar los primeros acordes de “Oliene”, canción que abre el último trabajo del trikitilari “K” recientemente galardonado con el Grammy al mejor álbum folk del año 2003. Pero lo que se presuponía iba a ser una fiesta de celebración resultó ser uno de los peores conciertos que he tenido ocasión de ver de Kepa.

El sonido fue desastroso, la triki de Kepa sonaba excesivamente fuerte y tapaba otros instrumentos como la guitarra y la percusión que no se distinguieron más que en algunas fases del recital, la txalaparta de Oreka TX tan pronto retumbaba como desaparecía lo mismo que la alboka, las luces muy pobres, y en lo estrictamente musical no cabe duda que Kepa Junkera es un virtuoso de su instrumento sin embargo en Palencia recargó en exceso de free-style sus temas, dando como resultado un concierto muy cargante, partiendo del hecho de que en ningún tema cantaron llega un momento en que cada pieza te recuerda a la anterior y si además la alargas en exceso llega a cansar en exceso. Por otro lado Kepa siempre ha contado con un excelente elenco de colaboradores en sus discos y en algunos conciertos (La Bottine Souriante, Bulgarka, Olga Cerpa, María del Mar Bonet, ...) que no estuvieron el Palencia y eso también se notó; los temas iban cayendo uno tras otro y parecía el mismo una y otra vez, solo salvar como casi siempre “Gaztelugatxeko Martxa” que incorpora la exhibición de Oreka TX a la txalaparta que nos deleitaron con un largo y contundente solo, pero para quienes ya hemos visto en otras ocasiones al vasco no nos sorprende, lleva prácticamente dos años ofreciendo el mismo espectáculo, quizá llega el momento de dar un paso más y variar el repertorio.

Al final de su actuación tuvo el detalle de invitar a parte del grupo Almacántaro y como no podía ser menos José María Silva nos sorprendió con una interpretación del Himno de Riego muy coreada por gran parte de la gente que todavía quedaba en el parque.

 

Y llegó el final, eran mas de las 3:30 de la mañana y los supervivientes a la noche aplaudieron, algunos con más ganas que otros, y a casa, que ya iba siendo hora.

El resumen final sería que los grandes artistas tienen también sus peros, que las grandes ideas no siempre tienen iguales resultados y que la improvisación a veces sale más cara de lo esperado. Pero ahí queda la intención de la organización que es muy loable y sobre todo envidiable desde otras ciudades de España, ofrecer música variada y para todos los gustos, incluso para los folkis, que lo tenemos muy chungo en estos tiempos de música enlatada y rápida digestión. Un aplauso para el Ayuntamiento de Palencia y que se repita los próximos años.

Fotos extraidas de sus respectivas paginas web

Angel "Merlín"

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