AVALANCH

23-12-04

SALA MAMBO, VALLADOLID

 

2002 y 2003 fueron años que Alberto Rionda difícilmente olvidará. En ellos vimos como la formación de Heavy Metal más prometedora del país, después de editar dos discos perfectos (“Llanto de un héroe” y “El ángel caído”) se disolvía por las expulsiones del frontman Víctor García y del miembro fundador que se encargaba de la batería, Alberto Ardines; quienes en poco tiempo, formaron Warcry y editaron dos Cds en un año. El público se puso de su parte, y transcurridos unos meses, más ex Avalanch entraban en sus filas.

Por su parte, Rionda se rodeo de nuevos compañeros y dio a luz “Los poetas han muerto”, Cd polémico que evolucionaba hacia un Hard Rock con toques progresivos que distaba mucho del Power Metal que tanta fama y buenos momentos dio a los asturianos. Todo ello aderezado con la voz de Ramón Lage, totalmente antagónica al concepto que los fans tenían con Víctor García.

El resultado a todo esto fue un rechazo por parte de los fans a la nueva formación, incluso con abucheos en los primeros shows, y un Rionda señalado como el malo de la película.

 

Poco a poco, y con una fuerza digna de admiración, Avalanch han seguido adelante y han conseguido volver a estar ahí arriba, con un público entregado que ya les seguía en su día o que se les unió en esta nueva etapa.

Sobre “Los poetas han muerto”, tengo mi opinión particular, es decir, la mitad del disco me parece perfecta, una auténtica obra de arte, y la otra mitad totalmente aburrida. Pero es mi opinión, y quería descubrir cómo serían en directo, pues todavía no habíamos tenido la suerte en Valladolid de que nos visitase el nuevo line up. Y me prometí a mi mismo no juzgar desde el pasado, ni esperar que Ramón fuese como Víctor... y éste es el resultado:

Venían a presentarnos el semirecopilatorio (pues es una regrabación de sus clásicos) titulado “Las ruinas del edén”. Y con el tema homónimo salieron a escena, sin más, de una manera gélida y poco espectacular. Por ello mi primera impresión no fue buena.

 

Ese tema no entraba en su set list en tiempos de Víctor García, y me pareció un sacrilegio que la tocasen ahora. Sé que he dicho que no quiero comparar, pero en este tema Ramón no se acerca ni lo más mínimo al tono de Víctor, y mucho menos al de Leo en la mitad de la canción. Podrían haberla quedado fuera.

Tan sólo unos minutos y ya se veían las primeras reacciones. Los “nuevos” fans, o los que les apoyaron en la guerra Warcry vs Avalanch lo dan todo y se vuelven locos con los temas. Los “antiguos” fans, que se esperaban ver a los antiguos Avalanch y su Power, no paran de criticar y de quejarse, aunque son minoría por goleada.

Las siguientes fueron “El viejo torreón” y “Levántate y anda”, que me parecieron demasiado pesadas para abrir el conciert después de un tema inicial de más de diez minutos. Y es que me esperaba un arranque con “Lucero”.

Menos mal que a continuación vino “Cien veces”, y por fin llegó lo que esperaba. Cuando Ramón interpreta sus propios temas es cuando ves que es un cantante increíble, de lo mejorcito que tenemos. Y “Cien veces” tiene una letra que resume el calvario pasado por Avalanch en los últimos tiempos. Buenísima.

Y a partir de éste punto comienzan los altibajos. Cuando tocan temas antiguos como “Corazón negro” no puedes evitar las comparaciones, y es que la voz ni se acerca al tono original, y queda horrorosamente mal. Un quiero y no puedo que me recordaba a Blaze Bayley intentando cantar “Fear of the dark”.

Y luego “Ecos de vida” les queda impresionante, emotiva y perfecta; con un solo de guitarra de película. Y así todo el concierto. Las primeras notas de “Cambaral” nos devolvían las ilusiones del pasado, y cuando entraba la voz, nos las quitaban de golpe. Después, “Niño” y “Madre tierra” volvían a desequilibrar la balanza a favor de Ramón; aunque dos temas seguidos de ocho minutos cada uno no se les traga ni el Tato. Dios, bastante coñazos, se me hicieron interminables.

 

El peor momento de la noche llegó con “Antojo de un dios”, pues en la parte de “y yoooo aquíi” el pobre Ramón no sabía ni por donde cogerla. La más bochornosa sin duda. Temas como éste creo que deberían quitarse del repertorio a favor de otros que se asemejan más a su timbre.

Marco Álvarez se marcó un corto solo de batería, que no le quedó mal, pero con un solo timbal... pues no se puede hacer mucho. Y Rionda y Dany León le siguieron con una lucha entre guitarras. Y aquí pasa lo de antes, la calidad es buena, el duelo se sale, sobre todo Dany León que está a años luz en lo que a calidad se refiere del antiguo guitarra de Avalanch; pero no puedes meter tres solos seguidos, porque te acabas aburriendo en demasía.

“Vicio letal” fue el único corte de “La llama eterna”, y les quedó sensacional. Cambiaron algunas líneas de guitarra, y Ramón, al contrario que con los temas de Víctor, supo adaptar éste a su voz y le quedó soberbio. Sin duda mejor que la original. Igual que “Pelayo”, que fue la mejor interpretada de la “era García”.

Todo lo contrario que “El ángel caído”, que la bajan de tono... y bajar el tono a un tema tan agudo, da como resultado una mala copia.

Antes de retirarse tocan de manera sublime “Where the streets have no name” de U2, que ya me contarás tú que pinta en un concierto de Avalanch. La gente perdida, estupefacta... y es que ahora es más frecuente oírles ésta que el “Hell patrol” de Judas Priest que versionearon en su día. Y, o te aguantas... o ya sabes lo que toca.

Para el primer bis “Delirios de grandeza”. Que gran tema, y qué bien les quedó. Y me vais a perdonar, pero la siguiente me pilló despistado, y, o no lo conocía (cosa que dudo) o era nuevo. Dejémoslo estar, para otra vez intentaré estar más atento.

Se retiran y vuelven a salir para dar lo mejor de la noche, “Xana” y “Lucero”, que hacen que todos nos volquemos con ellos, y así quedaron como dioses.

Cuando hayas acabado de leer esto te dará la impresión de que he estado comparando a Ramón y Víctor, y que cuanto menos, les he puesto a parir. Pues estás muy equivocado. Bajo mi opinión, me pasa lo mismo que con “Los poetas han muerto”. La mitad del concierto me pareció grandiosa, esa en la que Ramón borda sus temas y acopla los antiguos a su tono, incluso mejorándolos. Esa en la que la nueva formación deja ver que tienen tanto nivel o más que la anterior, pero en otros estilos completamente distintos.

Y la otra parte, es la que me parece mala y aburrida. Mala cuando tocan temas en los que la voz intenta llegar a tonos que no puede alcanzar y queda mal, y no comprendo porque no se decantan por otras canciones más acordes, teniendo donde elegir. Y es la misma parte donde te juntan temas de ocho minutos seguidos o tres solos, y te aburres bastante; o baladas con temas de U2, cuando tú estás deseando que te den caña.

Con esto no digo que el concierto fuese malo, sino todo lo contrario. En la “parte buena” fue apoteósico, y en la “parte mala” fue aburrido y frustrante.

Y entre el público, también división de opiniones, el 80% encantado con los nuevos Avalanch, con sus nuevos temas y con su nuevo estilo. Y el 20%, antiguos fans con cara de querer que les devolviesen el dinero, que nos les queda más remedio que saber escuchar a los Avalanch 2005 y olvidarse de volver a ver al grupo Power, o pasarse al bando Warcry.

Si tengo que juzgarles como Avalanch, me quedo con el anterior concierto que les vi, el primero de la gira de “El ángel caído” en la Sala Radiola de Valladolid, que es de lo mejor que he visto nunca. Y si tengo que juzgarles como lo que humildemente creo que son, un nuevo grupo del que sólo queda su nombre, les doy un sobresaliente al interpretar sus nuevos temas en directo, y espero verles en más oportunidades con nuevos temas para ir forjando opinión.

Si ya les has visto en vivo, tú decides dónde te posicionas.

SET LIST

LAS RUINAS DEL EDÉN
EL VIEJO TORREÓN
LEVÁNTATE Y ANDA
CIEN VECES
CORAZÓN NEGRO
ECOS DE VIDA
CAMBARAL
NIÑO
MADRE TIERRA
ANTOJO DE UN DIOS
SOLO DE BATERÍA
SOLO GUITARRAS
VICIO LETAL
PELAYO
EL ÁNGEL CAÍDO
WHERE THE STREETS HAVE NO NAME (U2)
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ALBORADA
DELIRIOS DE GRANDEZA
NUEVO TEMA????
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XANA
LUCERO

 

Crónica escrita por Antonio Valseca

 

 

Entrevista a Avalanch

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