FANGORIA

Plaza Mayor de Valladolid 05.07.2004

 

A estas alturas de la película, resultaba impensable que las palabras “Fangoria” y “fiestas de Valladolid” estuvieran en algún momento integradas dentro de la misma frase. Cuando ya toda esperanza se veía perdida en el más oscuro rincón de nuestro pensamiento, nos enteramos de que Oh, sorpresa!! ¡Olvido Gara y sus secuaces nos visitan ni más ni menos que en la Plaza Mayor de nuestra ciudad! Todo un lujo para fans y todo un ¿circo? para el resto de los asistentes. Familia enteras agolpadas por puro morbo para ver a esa señora de pelo rojo que durante años ha sido centro de numerosas críticas; y es que finalmente ven que existe de verdad y que su verdadera profesión es cantar como una gran diva, y no ser miembro del jurado de Lluvia de estrellas…, para asombro de muchos ignorantes. Han sido muchas las veces que Fangoria ha visitado Valladolid en diferentes salas a lo largo de esas giras, que en realidad dejan de ser consideradas como tal y se convierten en meros alardes de amor por la música y su trabajo. Un público siempre fiel acompañándoles en cada uno de sus movimientos y coreando con insistencia de principio a fin cada canción… ¿o deberíamos llamar himnos? Porque si hay algo que realmente Nacho Canut y Alaska saben hacer es llegar a la gente y para esta ocasión han revestido su espectáculo de color, han incluido nuevos fichajes en su plantilla y ella…, simplemente ella…, se ve más provocadora que nunca.

El nuevo show de Fangoria se abre paso de la mano de, como no podía ser menos, La Prohibida , ¡Todo un lujo! Luces que desprenden vivos colores al sonar grandes hits, como es La mano en el fuego , perteneciente a su último trabajo, Arquitectura efímera; y aunque echamos de menos la presencia física de las Niñas Perla, esas proyecciones en pantalla no nos dejan indiferentes. El repertorio escogido para la nueva temporada hace un repaso total de los temas del nuevo disco, desde El interior de una nave espacial abandonada , pasando por la potentísimas Nadie mejor que tú, Miro la vida pasar ; la genial versión de los Ramones, Hoy aquí, mañana vete ; y así un largo etcétera, dejándose tan solo un par de ellas en el tintero. No podían faltar “las grandes”, como Retorciendo palabras , Electricistas o las coreadas por todos, sin excepción, No se que me das y Eternamente inocente , procedentes de su anterior disco, Naturaleza muerta. Los fanfatales evidentemente notamos grandes ausencias, como clásicos de siempre o versiones que antes siempre solían acompañarles, siendo el caso de Gritando amor de Macnamara o la imprescindible Carlos baila …Ya hace tiempo que nos dimos por vencidos en creer que La Bola de Cristal viajaría de los 80 a nuestros días, así que aunque resignada, felicito tanto a Fangoria como a todos los que han hecho posible tenerlos anoche aquí con nosotros, pues ha sido una idea simplemente… ¡genial! Y del mismo modo que de boca de la propia Alaska salió dar las gracias y dedicar el concierto a Roberto Terne, yo aprovecho y me uno, pues sin él, todos estos años de música independiente en Valladolid, no habrían sido iguales. Esperemos seguir teniendo muy buenos conciertos y por supuesto, que Fangoria vuelva pronto a visitarnos y que sigan haciendo espectáculos tan especiales.

 

M.V.

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