MUSE + The Future Kings Of Spain
Velódromo de Anoeta. Donostia. 21.03.2004
 

A pesar de la popularidad que esta tomando Muse estos últimos años, y sus numerosas visitas a España, no había tenido la oportunidad de ver aun a este trío británico desplegando su calidad en un show propio (pude ver como se las gastaban hace tres años en el Festimad '01, pero no es lo mismo, está claro). Así que me decidí a asistir a uno de las tres fechas programadas para este mes de Marzo en nuestro país (Granda, Madrid, Donosti). Los compromisos con los colegas y el tapeo por el casco viejo de una gran ciudad como lo es San Sebastián, hicieron que me perdiese a los teloneros, unos tales Future Kings Of Spain, que por lo visto no debieron causar mucha sensación en el respetable.

Estaba claro, el publico había ido a ver a Muse. Después de unos veinte minutos por encima del horario previsto aparecieron en el escenario. Con un par de técnicos subidos en las torretas de la luz (estuvieron allí sentados todo el concierto...fue curioso verles subir por una escalerita cual trapecista de circo), y un juego de luces espectacular, el concierto se abrió con 'Hysteria', el último single del grupo y la noche empezaba bien quizás más por la fuerza que tiene el tema, que por el sonido en si.

Las miradas se centran principalmente en el líder de la banda: Matthew Bellamy. Una voz espectacular (algo así como el Jeff Buckley del siglo XXI, pero un tanto más histriónico) y también encargado de la guitarra (con claros momentos inspirados en las locuras de Tom Morello, ex-RATM y ahora en Audioslave) y el piano, pero sin desmerecer la labor de Dom Howard a la batería (soberbio durante toda la noche), y Chris Wolstenholme al bajo (que incluso en algún tema se atrevió a sustituir a Matthew al piano).

El concierto siguió con 'Dead Star' (que, aunque sonó de muerte, quizás se echó de menos que el riff principal no sonó como tenía que sonar), y 'New Born' que fue la primera vez en la que Matthew se hizo cargo del piano. El espectáculo se iba completando con las imágenes que se iban proyectando en unos paneles gigantes que la banda tenia a sus espaldas.

Al show se fueron añadiendo uno tras otro temas estrella, tales como 'Space Dementia' (impresionante Matthew a los teclados, con una mini cámara que nos mostró a todos como se las gasta) o 'Citizen Erased' (que gran tema y que bien sonó) 'Time is Running Out' (quizás el estribillo más coreado de la noche junto al de 'Plug in Baby') , 'Sign for Absolution' (preciosa), 'Sunburn' tocada íntegramente con el piano, bajo y batería , 'Muscle Museum', que para mi gusto, a pesar de ser uno de los mejores temas, sonó bastante desfavorecida ,'Bliss' con unos globazos rellenos de papelitos para que nos lo pasásemos bien jugando un poquito, y un inmenso 'Stockholm Syndrome' para despedir la noche, después de casi hora y media de espectáculo.

Sin duda lo mejor de la noche fue el poder comprobar que la banda suena compacta, que es capaz de conseguir muchísima más fuerza que en los discos, y que no hay tema que no sea casi casi un éxito. La sensación al inicio de cada tema era como pensar…aquí viene otro momento sublime. Y destacable tambien que cada vez dejan más atrás la sombra de Radiohead que les lleva persiguiendo desde sus inicios.

Lo peor, sin duda que a veces se le va la mano a Matthew Bellamy con sus demostraciones a la voz y la guitarra, resultando su virtuosismo a veces irritante. Y una espinita que se me quedó clavada, y es que, a pesar de que el setlist, estuvo correcto y es imposible tocar todo, creo que se dejaron joyas en el tintero como 'Hyper-Music' o 'Feeling Good' de su segundo album, y lo más importante, que de su album debut, Showbiz, para mi uno de los mejores discos de la decada de los 90, solo tocaron dos temas. Una lástima...

 
 

Texto: Jairo.

 
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