El día 2 de julio de 2004 se celebró en la plaza de la Universidad de Valladolid una fiesta para conmemorar el Día Internacional de Gais, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales. Se trata de la tercera convocatoria que realiza la Fundación Triángulo, muy activa en la ciudad.

Los ingredientes para acudir a la plaza eran muchos, ya que como se suele decir el tiempo acompañó, se celebró un potente concierto de rock, ade más de animación con malabares, payasos, capoira... y mesas informativas de otras asociaciones como Movimiento Contra la Intolerancia, Alternativa Universitaria, Izquierda Unida...

Se hizo entrega de los premios Triángulo Rosa y Negro, y como sucede en todo este tipo de eventos de leyó un manifiesto que puedes revisar desde aquí.

Pues bien, como suele suceder hubo escasa afluencia de publico, ellos se lo perdieron porque lo que allí se vio fue una noche de buen rollo, diversión, cerveza y rock and roll.

Las bandas, como siempre, muy bien escogidas, eso que se cayeron del cartel los Exkrementes pero fueron perfectamente sustituidos por los también medinenses Mowen Pik

 

 

El concierto comenzó con Shiver los cuales tuvieron ciertos problemas de sonido al principio y mostraron una intensidad irregular a lo largo de toda la actuación, aunque no faltaron sus temas más conocidos para agrado de sus seguidores. Les damos un aprobado, a pesar del feo detalle de Guille al tirar la guitarra antes de acabar el último tema.

 

Los Afónicos Perdidos subieron al escenario y dieron un gran espectáculo. Se nota que tienen tablas, lo que hace que el sonido y la ejecución sean impecables. Miguelín, hecho un showman, nos recreó con una interpretación, al más puro estilo Angus Young. Pero para otra vez.... levanta las antenas. En proximas fechas pondrán en circulación su nuevo y flamante cd que hará las delicias del personal.
Mowën Pik fué el grupo encargado de cerrar la noche. Esta banda está formada por pesos pesados de la movida medinense como "Chini" y Jose, componentes también de las bandas "El Mondongo" y "Molsaicos", o Chuchi Panik. El concierto empezó con ritmos muy frescos, aunque fue decelerando en velocidad según transcurría su actuación. Las últimas canciones mostraron el lado más emotivo y delicado de la banda, cuidando mucho un sonido con tintes muy melancólicos. La cantante (Helena) plasma perfectamente ese sentimiento con una voz estupenda y un saber estar en el escenario. En resumen, buen pop americano de los noventa, con buenas versiones de Foo Fighters y Pixies (were is my mind) . Destacamos igualmente el tema del recopilatorio “Terror sonoro”.

 

Y se hizo de noche y cada mochuelo a su olivo, se recogió y a seguir la fiesta en otro sitio. Para el año que viene más y mejor.

 

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