|
Multiusos Sánchez Paraiso Salamanca 21 de mayo de 2004 |
|
El Pabellón Multiusos Sánchez Paraíso de Salamanca se llenó hasta los topes para recibir al flamenco vivo más venerado del mundo: Paco de Lucía o Francisco Sánchez. El público era de lo más variado, desde niños de no más de ocho o nueve años a abueletes de cachaba; desde traje y corbata hasta rastas y maría. Entonces apareció el algecireño, solo y guitarra en mano, tomó asiento y comenzó el concierto, sin más ceremonia, casi molesto por la cerrada ovación, siempre tímido, discreto como ensimismado en la música que le corre por el cuerpo. Quizá ajeno a los miles de personas que permanecen extasiados escuchando en silencio. Tras la rondeña apareció el resto del grupo Aláin Pérez —bajo—, Israel Suárez 'Piraña' —percusión—, Victoria Santiago 'La Tana' —palmas y cante— y Herminia Borjas —palmas y cante—. Se fueron sucediendo los temas de “Cositas Buenas”, título que ha dado el artista tanto a su último disco como a la gira: tangos, bulerías, soleabulería, taranta ... De entre todo eso, momentos de grandísima intensidad, del Paco de Lucía inmortal, en un registro en que nadie le acompaña desde hace décadas, como pudimos recordar al versionear en el bis su propio tema “Entre dos Aguas”, con en el que en los setenta se puso a la vanguardia del flamenco, en la que se ha mantenido hasta los últimos años. Últimos años en los que, modestamente
considero, parece algo cansado de la búsqueda continua que supone
su actividad creadora a la guitarra. Puso de patas el Flamenco y posteriormente,
junto a otros guitarristas de jazz, se introdujo en intentos de mestizaje
que no parecieron satisfacerle. El recital ofrecido en Salamanca, dejando
de lado el vértigo técnico de Paco,
El genio gaditano ofreció un buen concierto el viernes en Salamanca, pero los que buscábamos al genio total de otras ocasiones tendremos que esperar a que vuelva a surgir la magia de este músico ya universal. Luis Angel Cañete
|
| inicio
crónicas |