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miss
borneo
sala
SUBTERFUGIO
sábado
17/04/04
DIEGO
ALONSO ARÉVALO
Una
noche concurrida: OppositeWay
presentaban en Namasté su nueva
maqueta, mientras que en Malbicho se daban
cita dos de los semifinalistas del Proyecto
Demo 2004 (Los Suizos y Nikkei). Nosotros
decidimos (por afinidad musical, por nostalgia, porque sí) volver
a Subterfugio después de mucho, mucho tiempo sin poder disfrutar
de sus añorados conciertos.
En
cualquier caso, dos horas más tarde de lo previsto y con un aforo
no mayor de 50 personas subieron al escenario Speakeasy,
probablemente el grupo más insolentemente retro de Valladolid. El
quinteto (en esta ocasión cuarteto, debido a la ausencia de la teclista,
Rosalía) liderado por Roberto Terne evoca con elegancia y soltura
los sonidos mod de la Inglaterra de los
60 y el mejor pop nacional de los 80.
Speakeasy
comenzaron eufóricos y desgranaron en apenas 15 minutos las tres
canciones de su maqueta (excelente “Luces Orgánicas”) para aventurarse
poco a poco en terrenos más densos y psicodélicos, que alcanzaron
su punto álgido con un sentido homenaje (“Un Color”) al PurpleWeekend
y sus experimentos psicotrópicos.
Recordando
en más de ocasión a sus admirados TheWho
(por la potente base rítmica y por algún que otro intento
de molinete à la Townshend), y sin
dejar nunca de disfrutar y de hacer disfrutar con sus canciones, Speakeasy
ofrecieron un concierto por y para aficionados al pop sin fecha de caducidad.
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A
continuación, Miss Borneo (nueva encarnación de Valdemar
tras la marcha del anterior batería, Marcos Úbeda) entregaron
sin duda su mejor concierto/show de los últimos meses. Comenzaron
con la ya clásica “Make A Bomb”,
un take-no-prisoners
en toda regla que advertía de la adictiva mezcla de hard/glam/stoner
rock por venir. El nuevo batería (Carlos DeNieble),
sin tratar de imitar las acrobacias de Marcos, ofreció una sólida
base rítmica junto con el potente bajo de Ricardo.
Por
su parte, Vielba, poseído por el
espíritu de Jon Spencer, se erigió
como protagonista absoluto de la noche, y su recién estrenada Epiphone,
inestimable adición estética y musical, escupió a
diestro y siniestro sus riffs malsanos
al borde del feedback (¿habrán escuchado Miss Borneo a BlueCheer?).
Sin mirar atrás más de lo necesario (no tocaron “Sex In Wonderland”
ni la versión de “SuffragetteCity”),
Miss
Borneo apuntaron además interesantes caminos musicales para
el futuro.
Todo
ello sin renunciar, por supuesto, a sus pequeñas licencias mitomaníacas
en clave de homenaje explícito (tremenda revisión de “Sin City”,
himno sleazy donde los haya) o implícito
(retazos de “In-A-Gadda-Da-Vida”, “PaintItBlack”
y otras que seguramente me perdí en los intersticios de las canciones).
Miss Borneo supieron conjugar (esta vez sí) su habitual actitud
sex and swagger con un despliegue musical a la altura de las circunstancias.