Se bajó el telón del Valladolindie 2005, el Festival más largo del mundo mundial que ha tenido un resurgir cual ave fenix bastante glorioso en el curso que se nos termina. El pasado jueves 12 tuvimos unos cuantos (unos muchos) la oportunidad de ver a dos bandas de la agencia lovetoart en directo. Se trataba de Jet Lag, unos mallorquines que hace tres años saltaron a la escena del indie con el exitoso album Beatiful Scars, el cual gracias a una buena selección de temas pop, gracias al poder mediático actual de los publicistas y gracias también, como no, al buen hacer de la banda consiguieron apuntarse esa honroso etiqueta de grupo promesa del pop independiente. El tema es que venían en calidad de teloneros de (que casualidad) una banda que hace más años (¿15?) estuvo en una situación bastante parecida. Allí teníamos de nuevo, en uno de sus festivales preferidos, a Paco Loco y Fran Fernández al mando de sus Australian Blonde. Que tiempos aquellos del chup, chup, chup...de los refrescos de cola, de la película que marcó a una indefinida generación x, y de todo lo que pudo ser, no fue, o quizás fue como tuvo que ser.

 
   
Año 2005. En Asklepios se iba a proceder a dar el cierre definitivo al festival con uno de los conciertos mezcla de sentimentalismos, mezcla de ser el mejor cierre posible conjuntamente con aquellos que hace 10 años apoyaron con su presencia el evento. Para ello, y dentro del "nuevo horario" vespertino de las 20:30, nos encaminamos limpios y radiantes a la céntrica discoteca.
 

 

 

Con un retraso anecdótico, con la bebida más cara de pucela (cervezas a casi 4 euros), y en medio de la mortecina luz, salen a escenario Jet Lag para defender su nuevo album en directo. El tema es que allí teníamos a la banda al completo (había 6 integrantes) encabezado por Pablo Soriano "el hermano de" Jaime Sexy Sadie, quien ha pegado un cambio de look y de pose en comparación con sus inicios más comedidos (¿cuestión de marketing?). Sus tres primeros temas, pertenecientes a su segundo disco, estuvieron marcados por melodías oscuras todos ellos acompañados por la guitarra acústica de Pablo. Ritmos lentos cargados de arreglos de pedal steel. Le siguieron intercalados algunos temas más reconocibles por la parroquia, la cual permaneció poco participativa en los 50 minutos más o menos del directo. Llegaron como decía, el hit de la banda Shine on, junto con Don't forget the clock sin duda sus dos mejores temas, para rematar su directo con una versión un tanto descafeinada (todo hay que decirlo) del Friday in love de The Cure (ojo, el regalo fue para el Su).

 

 

Los Australian Blonde, después de un rápido cambio de bártulos, salieron a defender sus Canciones de Amor y Gratitud entre uno de los públicos -el pucelano- más fieles a su carrera musical. Sin duda, el directo de los gijoneses ha ido evolucionando desde sus inicios de eso no me cabe duda, de ser el grupo abanderado del noise pop en los primeros 90 con su cada vez más reconocido Pizza Pop (subterfuge, 93), para desde que facturaran el fabuloso Momento (Astro 2000) con el americano Steve Wynn, tomase un rumbo más cercano al rock americano. Algo que continuaron con Lay it on the line en el 2001. Han pasado casi 12 años y en estos instantes Canciones de AMmor y Gratitud nos ofrece la visión más melancólica y pop de la rubia australiana.
   
   
Volvemos al presente y nos vamos situando en el directo. Allí estaba el grueso del grupo: Roberto "astro" a la bateria, Pablo, sustituto del añorado Tito al bajo y la voz, Paco Loco -todo un musicazo- a los teclados y las guitarras, junto con un chico (no me acuerdo de su nombre) a los teclados, y con Fran ejerciendo de maestro de ceremonias. Abrieron su directo con un repaso a los mejores temas de su último trabajo, alternando las voces tanto Fran como Pablo, este último mostrando algunos nervios que se fueron soltando a medida que pasaron los minutos. Destacar Almas de Metal, que en directo logró cautivarnos a los que por allí estábamos. Siguieron clásicos como el Just a Momento de Steve Wynn, con un Paco Loco en estado de gracia. Para dejar paso a un remate final con los temas de su primera época, concluyendo con el Chup, chup, chup...un tema que en un principio creíamos que obviarían de su directo actual pero que no fue asi.
   
 
Punto y final pues, de un Valladolindie que en lineas generales ha sido bastante bueno, regresando con fuerza y del que esperamos lo mejor para el próximo curso 2005-2006. A destacar los directos de The Gift o de Josele Santiago entre otros.
crónica: capitan takhesi y el musikas
 

pablo---->

<----fran

 

otras crónicas

el último disco A.B.   A.B. la última entrevista

inicio