BRYAN ADAMS
(+Artista invitado: Lilith)
Pabellón Multiusos Sánchez Paraíso (Salamanca) 04/02/05


Entramos en el Multiusos Sánchez Paraíso sobre las 9:30 de la noche, y sólo
pudimos llegar a los 2 últimos temas de Lilith (Barcelona), el grupo que
está teloneando la gira española. Como suele pasar cuando uno se tiene que desplazar a otra ciudad para ver un concierto, los teloneros acaban pagando
los pequeños retrasos que se van acumulando en la organización del viaje.

Con tan poco tiempo, no llegué a hacerme una idea clara de lo que pueden
llegar a dar de sí, así que sólo diré que derrochaban energía moviéndose
bastante por el escenario, con una cantante muy metida en el papel de “Star” .
Se les veía muy motivados por aprovechar la oportunidad de tocar delante
de un grande, sin ningún tipo de miedo. El sonido, algo bajo, pero
comprensible, pues siempre se le reduce un poco al telonero para que cuando
salga el rey de la noche, resulte más impactante el subidón. Os dejo una
foto, para que no os perdáis la indumentaria de la cantante, con estética
cercana a Marilyn Manson o Killer Barbies: mezcla de provocación y
agresividad.

Después del habitual cambio de equipo (unos 15 técnicos empezaron a correr
de un lado a otro), sobre las 10:15 apareció Bryan Adams en el escenario.
Formación clásica: Batería, bajo, teclado (hammond+sinte+piano), guitarra
solista, junto con él mismo, agarrado a una Stratocaster durante todo el
concierto. Iluminación sencilla, pero muy cuidada: Ambientación única
durante cada tema, basada en tonos rojos o azules casi exclusivamente, con
refuerzo de luces blancas, pero con baja intensidad, como reproduciendo una
penumbra cálida, apropiada para la ocasión: Nada de explosiones ni confetis…
Sonido también sencillo en general, sin perder el corte de “rock clásico” en
ningún momento. Sólo un “pero” en los solos de guitarra, que se hubieran
agradecido un poco más potentes de volumen, pero en general impecable.
Y para terminar de reforzar esa presentación de sencillez, indumentaria
igual en todos los miembros del grupo: simplemente una camiseta negra, y
unos vaqueros… para qué más?

Empezó fuerte con 2 temas seguidos del último disco “Room Service”, compuesto y grabado en habitaciones de hoteles durante su última gira, destacando el sensacional “Open Road”, pero a la 3ª ya entró el primer clásico: “18 Till I die”. Detrás, vinieron prácticamente el 100% de los grandes éxitos: “”Cuts like a knife”, “Summer of the 69”, “Somebody”,“Heaven”, “Cloud Number 9”, “Back to you”, “Everything I do”, “All for love” , “When you're gone”, “The only thing I do”…


En fin, a esas alturas aproximadamente perdí la cuenta, porque empezaba a costarme
digerir tantos grandes temas tan seguidos.
Sólo un par de nuevos temas más intercalados, para no desviar la atención
del objetivo de la noche: Dejar bien claro que a sus años (46?), todavía es
una gran estrella capaz de conquistar un pabellón de 4000 personas.
Y por si a alguien le quedaba alguna duda a este respecto, paró una canción
(la que canta a dúo con la ex spice “Mel C”), para reclamar que alguna chica
de entre el público subiera a acompañarle en la segunda voz: parecía una
broma, pero no: Eligió a una (aquella sobre la que se detuvo la cámara en la
pantalla gigante, que evidentemente no era la más fea ni mucho menos… se
entiende, no? ;-)), que como podréis imaginar, de cantar tenía poca idea,
pero le echó valor para ponerse ahí arriba. Después del ridículo que hizo
porque no entendía nada de inglés (Ni siquiera cuando el canadiense le
preguntó “What's your name?” despacito y hasta 3 veces…!!! Éste, viendo el
percal, le tomó el pelo un rato y ella no hacía más que sonreir sin
enterarse de nada, entre las risas de los allí presentes), le dejaron un
micro y una copia de la letra, y se lanzaron a cantar (???). En mitad del
estribillo, Bryan le quitó el papel de la letra y lo tiró hacia atrás: buen
detalle, aunque no sé si espontáneo o preparado.



Después, los bises de rigor, donde Bryan dejó por primera vez la guitarra
para bajar en medio de una canción a saludar a las primeras filas. Los de
seguridad se las veían y se las deseaban para contener a las fans contra las
vallas, que aprovecharon para meterle mano hasta casi en la cartera. Él,
aguantó los empujones y no soltó el micro. Incluso tomó prestado algún que
otro teléfono móvil y cámara de fotos, lo cual despertó de nuevo las risas
entre el público.

Al final, después de una hora y media aproximadamente y cuando parecía que
ya se acababa lo dado, salió él solo para marcarse 5 seguidas sólo a Guitarra acústica y voz, lo cual se agradeció sinceramente. Sin trucos y sin
red: Un cantante al descubierto, simplemente sensacional.



Al respecto del Pabellón, por cierto, comentar que era el segundo concierto que veía en este lugar (Anteriormente “The Corrs” - Noviembre 04), y una vez más me sorprendió por la calidad de su acústica: increíble, para estar hablando de un pabellón, supuestamente diseñado para acoger actividades deportivas, no musicales: nada de reverberaciones exageradas ni rebotes de ningún tipo. Bastante envidiable, pues las veces que he visto algo en un pabellón de Valladolid, el resultado ha sido bien distinto.

Tal vez sea por
éso, (además de por otras razones… ejem) por lo que nos seguimos viendo
obligados a viajar para ver conciertos de los “grandes”: en compensación,
después del concierto nos atrevimos a sumergirnos en la movida de la noche
salmantina, pero ésa ya es otra historia…

Crónica y fotos por Carran.

Enlaces Relacionados:

Web Lilith
Web Bryan Adams



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