DEDICATION HARDCORE FEST

MOKSHA ** PORTRAITS OF FADED DESIRES
FRIEDA'S STILL IN LOVE ** 16 VALVES HATE
CORAZÓN EN UN PUÑO

Sala Subterfugio, 21-05-2005, Valladolid

En Familia

Ya hacía tiempo que se venía mascando que se iba a celebrar un festival de estas características en Pucela. Y lo que más me atraía era el hecho de que Moksha iban a estar encabezando el cartel. Presentando su gran Supersilver Haze, los de Sant Celoni prometían una gran noche. A ellos había que sumarles cuatro bandas de nuestra comunidad para ir calentando motores.

Con un retraso considerable, y el miedo en el cuerpo (a punto estuvo de repetirse la historia de Standstill), el festival empezó con Corazón en un Puño. Un joven cuarteto, que, como fue denominador común en el día, practicaba un hardcore a dos voces, gutural e histérica, rápido, intenso, con un gran protagonismo en el guitarrista. Sobre él caía el gran peso del grupo. Él se encargaba de las voces más agónicas, y de los riffs más ardientes. Para mí, lo más destacable fue un tema que, instrumentalmente, me recordó a los Cave In del Until Your Heart Stops. Entre el público, tímidas reacciones de la gente, que todavía parecía no haber entrado en calor.

 

 

Los siguientes en salir a escena fueron los leoneses 16 Valve Hate, que nos visitaban otra vez después de abrir para los portugueses For The Glory. Quizá fueron los que estaban un poco más alejados de los otros tres grupos locales. Una onda mucho más old-school, quizá más acorde con el hardcore que daba nombre al cartel, que el resto de bandas, que rozaban el screamo. Entre el público, un puñado de seguidores que les habían acompañado hasta aquí, ansiosos de hxc dancing, y con una entrega impecable. Dos de ellos fueron invitados a colaborar en un par de temas, donde siguieron demostrando a quién habían venido a ver esa noche. Gran concierto.

 

 

A partir de aquí, para Freida’s still in Love y Portrait of Faded Desires, hubo un baile de componentes. Lo cual da muestra de lo entrelazada que está la escena hardcore. Todos son parte de un todo, de una comunidad que vive esto de manera especial. Ninguna escena que yo conozca es parecida a la entrega y la pasión con la que se vive el hardcore. Ni en puesta en escena, visualmente muchísimo más atractiva que el resto, ni en vivencias, donde cada cita supone una fecha señalada en el calendario para reunirse todos los amantes del género, sea quien quiera el que toque. Un aplauso desde aquí, tanto a la organización del evento, como para todos los asistentes. Todo un ejemplo a seguir. 

Como decía, entre los componentes de Freida’s Still in Love, se encontraba el batería de Corazón en un Puño. Esta vez se encargaba de las voces. De una parte de ellas, claro, porque la gran diferencia esta vez, estuvo en que la sección histérica del combo la llevaba a cabo una adornada joven. Quizá fueron los más difíciles de digerir, aunque con ellos se vivió uno de los momentos más graciosos. Un grupo de chavalas, al más puro estilo ‘despedida de soltera’ inundaron de color y confeti un concierto cargado de intensidad y fuerza agónica. Cuanto menos, original.

 

 

Para Portrait of Faded Desires, se mantuvo a las baquetas al batería de Freida’s, mientras que Ricky dejó la guitarra, para ponerse mano al micro. Les acompaño, a las otras voces, el cantante de 16 Valve Hate. Un grupo que enfatizó más la vena mas gutural y death, dejando de lado por un momento el tono más agudo y enfermizo de Freida’s. Quizá como preludio de que poco tendrían que ver Moksha con lo vivido hasta ahora, el público se entregó al máximo como si del último concierto se tratase. Todos unidos en un gran pit, lleno de abrazos, gestos de complicidad, y respeto por una pasión.

 

 

Entonces fue cuando subieron Moksha al escenario. El joven cuarteto (uno de sus guitarristas se ha quedado por el camino después de grabar el último disco), no disponía de mucho tiempo para tocar. Apenas media hora, antes de que las 12 marcasen el fin del festival. Pero Moksha se pusieron el mono de trabajo, y  aquello fue espectacular. Como una apisonadora, su sonido poco tiene ya que ver con el hardcore de sus anteriores trabajos, y con un set basado casi íntegramente en su último largo (tan solo O’tempora O Mores y otro tema de Ansium), dejaron a todo el público anonadado. Rozando el doom o el stoner de bandas como Entombed, Cathedral o Venom, y alejados casi totalmente de la vena de Converge o Zao, Moksha consiguieron multiplicar por cinco el peso de su nueva obra, dejando una huella imborrable en los que aguantamos hasta el final.

 

 

Sin duda, lo mejor del día fue poder ver por fin a estos monstruos encima de un escenario. Pero sin desmerecer para nada al resto de bandas, que no hicieron más que redondear una noche perfecta. Ojalá todos los conciertos se viviesen con la misma intensidad, y con el mismo calor que el de anoche. Sin duda, la escena ha demostrado, una vez más, que está a años luz de cualquier otra, y que su manera de vivir un evento como éste, poco tiene que ver con el resto. MI mas sincera enhorabuena para Ricky, y esperamos pronto la segunda edición.

Texto: Jairo

Fotos: Álvaro

.:: Reseña de Supersilver Haze ::.
.:: Reseña de Ansium ::.
.:: Crónicas ::.
.:: Valladolidwebmusical ::.