SEPTETO SANTIAGUERO

Patio de San Benito, 5 de julio de 2005, Valladolid

DE SANTIAGO DE CUBA TE TRAIGO UN SON


La noche del 5 de julio, el patio de San Benito recibió la visita de un grupo de músicos que trajeron con ellos a Valladolid toda la alegría y el sabor de la música cubana. El Septeto Santiaguero, dirigido actualmente por Fernando Dewar, es una formación musical nacida en la mítica Casa de la Trova de Santiago de Cuba en 1962 que, con las lógicas variaciones en sus componentes, se ha mantenido desde entonces como fiel continuadora de la tradición musical santiaguera, interpretando -además del repertorio clásico- composiciones de sus miembros o de otros autores cubanos actuales, sin apartarse demasiado del estilo tradicional.

El espectáculo se inició con todos los espectadores cómodamente instalados en sus asientos y dispuestos a presenciar un concierto como tantos otros en los que mientras los artistas interpretan un tema, el público le escucha sin abandonar su asiento y, a lo sumo, algún espectador más calentito lleva el compás golpeando suavemente con un pie en el suelo o con la mano sobre su rodilla. Pero la noche del martes fue diferente. Así es como empezó, pero no como terminó.

Al escenario salieron los siete miembros del grupo, que adopta la formación de un septeto tradicional: tres, guitarra, contrabajo, claves-botija, maracas, bongos-tumbadora y trompeta. En esta composición se combinan la potente percusión con el timbre especial del tres, la melodía de la guitarra, el ritmo del contrabajo, el metal de la trompeta y un juego de voces solistas y coros muy acertado. Todo ello conjuntado para lograr un sonido brillante y lleno de sabor que encandiló al público de San Benito.


A lo largo de la noche se fueron sucediendo sones, guarachas, boleros-sones, todos ellos adornados con animados pasos de baile ejecutados por los artistas, sobre todo por los dos vocalistas del grupo (Inocencio Heredia e Ismael Torres), también encargados de las maracas y calves. Así, con ritmo del bueno y mucha simpatía -dos cosas de las que los cubanos andan sobrados-, el Septeto consiguió mucho más que gustar y logró algo muy difícil en Valladolid: que todo el público se levantara de sus asientos, hiciera compás con las palmas, cantara, bailara y participara de forma activa en el espectáculo.

Ante la inactividad inicial del público de San Benito, Inocencio Heredia conminó a la gente a bailar, afirmando que no podía creer que en España nos quedáramos quietos en nuestras sillas mientras ellos tocaban. Dijo que eso era común en Alemania, pero que creía que aquí no (se ve que en Cuba tienen la idea de que somos los menos europeos de los europeos, en este caso para bien nuestro, me imagino que en otros no tanto). Sea como sea, costó pero al final el público se calentó ¡y vaya si se calentó!. Todo el mundo -jóvenes y no tan jóvenes- se levantó y bailó, convirtiendo el patio de San Benito en una auténtica fiesta en la que el protagonista fue el ritmo cubano, hecho para gozar.


Al finalizar el espectáculo, y como broche de oro, Inocencio Heredia presentó a cada uno de los componentes del Septeto, dándoles ocasión de lucirse individualmente, aunque ya lo habían hecho a lo largo de la noche. Tras esta especie de "fin de fiesta" largamente aplaudido, se despidieron del público agradeciéndole su participación y abandonaron el escenario.


Pero la cosa no iba a quedar ahí. La gente, ahora que estaba metida en ambiente, quería más y continúo aplaudiendo después de que se hubieran retirado los músicos hasta que éstos salieron de nuevo e interpretaron otro tema, tras el cual -ahora sí-, se acabó lo bueno. Los espectadores salimos de San Benito con el ritmo en el cuerpo, la sonrisa puesta y ganas
de más. ¡Viva el Oriente y su son!

La formación que presentó en Valladolid el Septeto Santiaguero varía un tanto de la indicada en el programa de las Noches de San Benito, editado por la Fundación Municipal de Cultura. A continuación, y por si alguien tiene curiosidad, señalo la composición del grupo que ha participado en el espectáculo de Valladolid:


Fernando Dewar: dirección, tres, coros.
Adolfo Aguilera: contrabajo.
Alberto Castellanos: bongós, tumbadora.
Edi Lovaina: trompeta.
Rudens Matos: Guitarra, coros, coreografías, composición y arreglos.
Ismael Torres: Voz solista, claves.
Inocencio Herrera: Voz solista, maracas.


Si alguno está interesado en la historia del Septeto Santiaguero y su evolución desde 1962 hasta nuestros días, puede encontrar información en la siguiente dirección:
http://www.radiorabel.com/soneros/septeto_santiaguero.htm

Si tenéis interés en su discografía y además queréis escuchar pequeños cortes en mp3 de los temas de sus discos, entrad en:
http://septetosantiaguero.solomp3.com/discografia.html

y mas información en su compañia discográfica en España: nubenegra

Maria Eugenia Martín Maeso

 

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