la crónica escrita...

La historia siempre se repite, y en esta ocasión no iba a ser menos en las locuelas tierras medinenses. Tan dispuestos estábamos a repetir odisea musical, que no caímos en la cuenta que en esta ocasión el “puente rústico” Pucela-Medina lo empezamos con más de dos horas de antelación sobre la hora fijada del concierto (las 11 o'clock). Todo eran ganas de estar ya en plena vorágine surfero-rockera. Para la ocasión presenciariamos el ritual vudú con el trío más metalunero de Los Turbinas (por fin podríamos verles) junto con los galleguillos The Tumbitas. Lo de gallegos lo digo más que nada por establecerles geográficamente, pues al poco de conocerlos todo hacía sospechar que estos seres habían llegado más bien de parajes más propios de la transilvania.


la familia adams vs. los monster

 

Llegamos con el ya consabido adelanto horario, lo que nos dio pie para realizar una excursión maléfica por alguno de los garitos medinenses a la caza del pinchu ¡bravu--con!... una hora después decidimos encaminar nuestros ya algo etílicos pasos al caserón de la sala zeus ( a ver si un día me explican la suerte de construcción de esta discoteca, si nació casa de baile o antes fue hogar indiano de algún conquistador u algo parecido...) En estas estamos, cuando justo a la entrada nos aborda Su para explicarnos que aquello se demoraría todavía algo más, había que cenar y cargar las pilas. No-problema, nos unimos a la cofradía penitencial y retomamos la procesión etílica esta vez junto a los dos grupos. Unas cervezas y algún pincho más en una curiosa posada donde sonaba una suerte de música rock siniestroide, mientras en una pantalla daban un combate de boxeo y otros tantos lugareños mojaban el gaznate dando buena cuenta de varias botellas de vino...más curioso si cabe era el tal antro, si a todo lo anterior sumamos que en dicho local también elaboran raciones y suculentos bocadillos. Vivir para ver (y beber oiga).

 

The Tumbitas posando con el medina sonora

 

¿Diréis? Pero para que porras nos cuentan estos mendrugos todas estos líos...pues bien, resulta que ya llevábamos más de 3 horas por Medina y que la actuación debía de haber comenzado hace dos. Asi que relatamos todo lo visto y oído, que para eso fuimos. Seguimos pues.

Aquella situación, como sabéis, es ya la salsa propia de un buen concierto. Unas cervezas mas para bajar las ricas viandas, dieron paso a que más personal se fuera uniendo al "grupo" (algunos debido a que, por ejemplo, el concierto de los Toy Dolls ya había concluido, ¿algo corto no?). Deciden los artistas que ya era suficiente y que habría que encaminarse a la tarea de tocar. No se como andarían los músicos de fuerzas, pero algunos estábamos ya en plena efervescencia noctámbula, pensando además que al día siguiente el que suscribe tenía que currar...en fin, en peores madrugadas hemos estado y no era plan de angustiarse, además aquello iba cogiendo un buen color.

Llegamos a la sala y nos topamos con que por allí ya estaba el personal esperando que empezase la jarana. Unas 30 almas descarriadas que pueden parecer pocas o muchas según se mire (ya sabéis lo del vaso medio lleno o medio vacío) y que por suerte para los del local, además de mover el esqueleto bebían sus brebajes con asiduidad manifiesta.

 

 

Abrieron fuego Los Turbinas, lanzando un envenenado y muy tarantiniano Lolitas Gun. Andrés, cual Dick Dale o Link Wray recién salido del psiquiátrico, se aplicaba con entusiasmo a la guitarra reverberante. La hora de actuación se fue centrando en varias versiones dentro de un estilo surf - acelerado (Love surfer, Tornado, etc etc) todas muy bien aporreadas por un Pelayo en su linea rockera, junto con Su marcando el ritmo al bajo poseído por unos The Ventures. Todo esto hacía que el personal empezase a bailar y soltarse un poco en la pista. Momentos hilarantes, bailes gonzos, poses rockeras, dedicaciones rustikeras...provocaron que aquello se nos hiciera algo corto. A destacar el tema de la Macarena en clave surf, junto con las hilarantes poses de Andrés tanto en el escenario como en la propia pista. De sus temas recordamos con agrado el Turbina Stomp..

 

 

Eran ya las dos de la madrugada (el inexorable paso de las manecillas...) cuando The Tumbitas salen a escena. Para quien quiera alguna referencia decir que el grupo surgió en parte de las cenizas de las Pussycats, más en concreto de su batería Belén, quien además de seguir en esto de atizar a la batería, se canta la mayor parte de los temas. A su lado estaban el bajista melenudo (no nos acordamos del nombre,je) y el guitarrista que parecía la reencarnación maléfica de un tal Steve Taylor...ejem.
Con algunos problemas con el ampli del bajo, y con el sonido de la batería perdido en algún lúgubre cementerio, acertamos a poder escuchar algo más de media hora de su actuación. Allí apreciamos que su punk rock está en la línea de unos Cramps, unos Meteors o de los Fuzztones, aunque a mi me parecieron más una banda de rock en la onda de la Jon Spencer B.Exp.. La voz de Belen no destacaba mucho, quedando para mi recuerdo como mejores temas uno que se marcaron en castellano La Muerte Real, junto con algún que otro latigazo rock como Dracula Jukebox o She's a rock.

 

 

Hasta aquí llego nuestra presencia en este ritual. Según cuentan las leyendas la última media hora fue ganando en intensidad, sobre todo cuando ambos grupos se unieron para marcarse unos guitarreos y alguna versión. Pero eso ya sólo lo podemos comprobar en las fotos que aquí os colgamos. Hasta otra pues.

txt: sherpa & musikas

@-fotos:inma & naranjito & musikas

(Gracias a Inma nylon66 por las fotos) .... + turbinas ?

 

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