Tercera edición del festival Algazara Rock de Tudela de Duero que poco a poco se va asentando, pero todos sabemos lo duro que es hacer en Valladolid y alrededores historias de este estilo sin estrellarte, ese apoyo a la escena se echa de menos, aunque también hay que tener en cuenta que esos mismo días había una dura competencia para que los incondicionales del hip hop y del metal asistiesen a este algazara, es decir en La Cistérniga tocaba Bustamante y para asombro del que narra la gente estaba durmiendo a pie de escenario desde el día antes para ocupar una buena plaza cerca del “artista” y la otra cita de interés sucedía en Valencia, donde un tal Benedicto repartía oxtias a diestro y siniestro.
Pues bien, en el Algazara no había que empujarse para tener una buena visión ni había que llevar prismáticos para ver de cerca de tus ídolos. Con esto te puedes hacer una idea de la asistencia de público que se acercó a Tudela: el primer día pobre y el segundo escasa, es una pena, pero es lo que hay.
Centrándonos en el festival hay que señalar la buena infraestructura que el tandem Acontia-Alacran tiene montado, ya que sobre un manto de césped que cubre el campo de fútbol se hacen más llevaderos los conciertos, ya que te puedes tumbar, revolcar, tomar tus cachis…, un montón de barras con bebida, comida, desde turca hasta la tan sabrosa panceta…, unos stand con merchandaisng oficial de las bandas, artesanía, discos, …. Un lugar especial para los discapacitados con buenas vistas (estuvo vacío). Y todo ello amenizado con música en directo, quién puede pedir más.
Del sonido se ocupaba Swing, con Manolo perdido a los botones y hay que decir que para ser unas cuantas las bandas las que pasan por el escenario puso el listón bien alto. Haciendo un trabajo bastante bueno para lo que nos tienen acostumbrados en muchas ocasiones los encargados del sonido.

Pero no todo es positivo, ya que se trata de un concierto muy heterogéneo, donde se mezclan diferentes estilos y eso, en la época que vivimos la peña no lo tolera, un heavy no baila hip hop y un indie o un pop no mueven sus melenas ni ponen cuernos, por eso la gente pide un poco de homogeneidad y una línea clara o muy heavy o muy hiphopero.
Como puedes ver todo listo para unas largas noches del rock and roll.
Para haceros más amena la lectura de este reportaje lo vamos a diferenciar en partes, por un lado la música local, luego el hip hop y luego el metal.