MARKY RAMONE

THE RAMONES:
30th ANNIVERSARY TOUR

Pub Irish rover Salamanca 23-03-06

Cualquier evento relativo a THE RAMONES es una cita ineludible para un tipo apodado AnimalBoy (el que suscribe esta líneas) y más si es algo pergeñado desde las neuronas del batería que más tiempo perteneció a la banda y más discos registró con ella, 11 en total.

Marc Bell mutó en Marky Ramone en el 78 para grabar la cuarta obra del grupo Road to Ruin . No era un desconocido, fue testigo y partícipe del advenimiento del seminal movimiento punk neoyorquino, previo incluso a lo ocurrido en Inglaterra, el otro punto caliente en los inicios del imperdible.

Mark era uno de los personajes habituales del mítico CBGB, allí actuó con pesos pesados como Richard Hell o Wayne County y seguía las urgentes evoluciones de sus otros compañeros de generación entre los que se encontraban, por supuesto, la familia Ramone.

De mente inquieta, el tipo siempre ha estado en activo bien aporreando para otros – Misfits últimamente –o poniendo en marcha sus propios proyectos. Esta vez, aprovechando el 30 aniversario de la edición de aquel primer e icónico disco de los genios de los 4 acordes, se ha montado una modesta pero mundial gira de tributo a sus hermanos. Gracias.

Y es que hay pocas bandas que fueran seguidas en su día y, recordadas posteriormente tras su disolución en el 96, con tanto cariño y veneración como The Ramones.

Cariño al que se le añade una gran dosis de nostalgia a raíz de las sucesivas desapariciones de Joey, Dee Dee y Johnny estos últimos años. Fueron grandes desde su sencillez, maestros del ‘háztelo tu mismo', poseedores de un buen gusto y una cultura musical no habitual y, aunque parezca extraño, inimitables. El mejor de los miles de grupos ramonianos habidos y por haber son, sin ningún género de dudas, The Ramones.

Marky Ramone se hace acompañar en este tour por David Brooks al micrófono, un tipo de aspecto muy similar al primer Joey, de parecido parámetro vocálico en la medida de lo posible, delgadez hipodérmica y verdaderas ganas de agradar sobre el escenario, que ya pertenecía al entorno del grupo. En el bajo y la guitarra recluta músicos originarios del país donde actúa, fans de la banda, replicantes para los cuales, imagino, es un orgasmo tocar esos temas legendarios junto a uno de los ramones originales y ante un público totalmente entregado. Los del bolo de Salamanca iban incluso con la Mosrite y el bajo Fender remendado, tocados a la altura de las rodillas, abiertos de piernas, joder al guitarrista sólo le faltaba el flequillo.

Guan,chu,zri,for tras guan,chu,zri,for fueron cayendo clásicos como I don´t care , Sheena is a punk rocker , Judy también fue recordada por supuesto, Commando , I don't want you , Psycho therapy , I velieve in miracles , The KKK took my baby away , 53 rd & 3 rd , Today your love tomorrow the world , R'n'R High School , She is the one , Pinhead y un infinito etcétera, coreadas por el público que abarrotó la, en mi opinión, minúscula sala dónde se celebró el evento – bastante gente se quedó fuera, con ganas de entrar -; amigos promotores: hay que arriesgar un poco más, 15 euros deberían garantizar mejores condiciones visuales y sónicas y un aforo adecuado, más en un concierto de fuerte tirón emocional como era el caso, en fin.

Las canciones fueron tocadas no tan hardcore como en el Loco Live , más en la línea del It's Alive , perfecta y anfetamínica sintonía para el generalizado pogo formado en las primeras filas.

Realizaron 4 bloques de bises en los que incluyeron temas más recientes de la era ramones como Poison Heart (una de sus obras maestras), What a wonderful world de Louise Armstrong incluida en el disco en solitario de Joey y el pepinazo dedicado por Motorhead Ramones .

Como colofón y guinda de lujo soltaron Blitzkrieg Bop , Marky agradeció en spanglish nuestra presencia y se retiró mientras todo el mundo vociferaba el himno Hey ho let´s go. En total, hora y cuarto de raca-raca, treintaypico canciones, buen sabor de boca a pesar de la acústica (me recordó al caótico sonido del pabellón Huerta de Rey cundo actuaron en Valladolid en el 91) en un concierto clónico a los que efectuaba la banda original.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con cierto nudo en la garganta salí de allí pensando – y sintiendo – “I wanna see the ramones again”.

ANIMALBOY

Previo concierto

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