NASHVILLE PUSSY:
KAFE ANTZOKIA BILBAO 8-12-2006

En el año 1983, España se unió al convenio europeo de los Derechos Humanos sobre la abolición de la pena de muerte, dejando de esta manera atrás siglos de quemas en las hogueras de los presuntos herejes,  la horca o el castizo garrote vil.

Esto viene a cuento porque aunque la pena capital haya sido derogada, afortunadamente, a uno se le vienen abajo todas sus convicciones morales cuando asiste, perplejo al principio y terriblemente cabreado después, al atentado musical que fue el sonido que los NASHVILLE tuvieron en el ANTZOKIA el pasado sábado. Y uno se queda, buscando entre las sombras al técnico de sonido e invocando a la jihad sagrada (musical, se entiende) en forma de escarmiento ejemplar del “autor material” de esta masacre sónica.

Un grupo que se pasa diez meses al año en la carretera, recorriendo todo el mundo y que mantiene su base de (fieles) seguidores a golpe de directo, debería cuidarse que el sonido que recibimos sea mejor, y es que es comprensible el enfado, cuando uno se mete entre pecho y espalda mas de 700 km para ver un concierto y recibe lo que los que allí estuvimos tuvimos que sufrir.

Y todo esto, que quede claro sin poner ni un solo pero al despliegue de los de Atlanta, que se dejaron la piel para satisfacernos con una tormenta del mejor high energy rock and roll que se pueda ver en la actualidad.

Con la fuerza y la rabia de quien se cree la última banda de puro rock sobre la tierra, el matrimonio Cartwright, con el bonachón, simpático y lleno de carisma BLAINE a la voz y guitarra y la reencarnación de Angus pero con un aspecto infinitamente mucho mejor, RUYTER SUYS, saltaron al escenario de una abarrotada sala ANTZOKIA a las 22:30, sin teloneros, con la gente a pie de las escaleras del escenario, sin ningún tipo de separación entre banda y audiencia y abriendo el show con PUSSY TIME, al igual que hacen su última obra GET SOME, editado el año pasado por SPV.

Empecé el concierto en la gradería superior, desde donde tenía una visión estupenda, lo abandoné cuando ni siquiera pude distinguir que tema era el que estaban interpretando en tercer y cuarto lugar entre la bola de ruido sin sentido que era lo que salía de la PA (la segunda pieza de la noche fue GOING DOWN SWINGING, también de su último cd), continué en la parte central de la sala y acabé en un lateral del escenario donde la cosa mejoró ligeramente. Ya para entonces había quedado muy claro que este cuarto disco del grupo es el motivo principal que les ha traído de nuevo por España, ya que interpretaron hasta ocho temas del mismo.

De la misma manera quedo claro que KAREN CUDA, su nueva bajista, además de ser una tía guapísima y super sexy, con un aspecto de muñeca tatuada frágil y peligrosa estaba perfectamente integrada en la banda, se llevó muchas miradas, muchos comentarios (de todo tipo) y muchas fotos por parte del personal, y es que hacer sombra a RUYTER es un mérito inmenso, que desde la época de su primer disco LET THEM EAT PUSSY, con la increíble COREY PARKS a las cuatro cuerdas no había conseguido ninguna de sus predecesoras.

La puesta en escena era sencillísima, tan solo un telón negro sin ningún logo y el cuarteto con sus instrumentos, un ampli por cabeza (JCM 800 para ella y JCM 900 para BLAINE, sin más efectos que un afinador y un overdrive por cabeza) y las guitarras, una Les Paul de doble cutaway para el vocalista y la machacadísima SG para RUYTER, la cual tiene solo pastilla de agudos, con un increíble agujero donde estuvo la de graves y mil señales de golpes por todo el cuerpo de la guitarra.

No es de extrañar la mala vida que llevan los instrumentos si tenemos en cuenta que la guitarrista ya estaba revolcándose por el suelo al cuarto tema mientras seguía lanzando riffs y solos o las veces que BLAINE lanzó cerveza o Jack Daniels encima suyo y de la audiencia.

De todas formas lo que mejor define a la banda es la palabra pasión, la que ponen en el concierto y en los temas, no son los mejores instrumentistas del mundo, RUYTER toca muy bien pero tuvo alguna que otra cagada de consideración, pero el feeling es apabullante, se creen lo que hacen están satisfechos en su misión evangelizadora de llevar el rock por todos los rincones del globo, atacan sus canciones con una rabia digna del punk más rabioso y enlazan los temas con una rapidez increíble, hasta 23 cayeron esta noche, entre ellos, en la parte central del concierto GO MOTHERFUCKER GO (de su primer album), enlazada con ONE WAY DOWN, HELL AIN´T WHAT IT USED TO BE (cachondísimo tema que acabó con los músicos bebiendo de una botella de Jack Daniels y brindando con todos nosotros), HATE AND WHISKY con un mini solo de batería del cachondo JEREMY THOMPSON, I´M THE MAN y SHE´S GOT THE DRUGS, uno de sus pequeños clásicos que fue de lo más ovacionado de la noche.

El ambiente está muy cargado, la gente ha tardado en entrar en faena, pero esta respondiendo bien, puños en alto, gritos para corear los estribillos y la banda cada vez más fuera de control, presentación de los miembros y al ataque con la traca final THE BITCH JUST KICKED ME OUT, KEEP ON FUCKIN y GOING DOWN. RUYTER una vez más acaba por el suelo, BLAYNE nos baña en cerveza a todos y nosotros gritando como posesos. Es como si MOTORHEAD (por parte de padre) y ACDC (por parte de mama SUYS) se hubieran cruzado para parir la más arrolladora máquina de ROCK AND ROLL sobre el planeta.

Se retiran unos instantes del escenario y vuelven para rematarnos con otros tres temas, entre ellos para acabar el YOU SHOCK ME ALL NIGHT LONG de ACDC con el terminan el concierto y con los instrumentos ya que RUYTER arranca las cuerdas de su guitarra y BLAINE golpea la suya.

Nada más acabar RUYTER salió a atender a todos los que allí estuvimos, pudiéndonos fotografiar o simplemente charlar con la amazona numero uno del panorama rockero mundial.

Una maravillosa velada de ROCK con mayúsculas, con una banda en forma y con una pasión que desborda todo lo visto. Aconsejo no perdérselos en su próxima visita, el esfuerzo merece la pena.

By BEERBEER

ahi quedan unas fotos del show, impresionate documento de Beerbeer

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