Llegó el último día purpeliano de esta edición, el sábado 10, y nos sentíamos embargados por dos sensaciones contradictorias: una, de plenitud – a pesar de acumular ya dos intensas jornadas de música, emociones y marcha – pues esta vez conseguimos llegar a tiempo para disfrutar de todas las actuaciones previstas. Y otra, de tristeza por el fin del festival, por saber que mañana no habría más música en directo, más grupos por descubrir, más nuevas pero conocidas sensaciones, más allnighters infinitos : en fin, suponía volver a asumir el rutinario y devorador frío castellano.

Los primeros en colgarse sus instrumentos sobre el Escenario de la Feria, eran las 16.30 más o menos, fue el quinteto barcelonés THEE CANARY SECT.

Se trata de conocidas y veteranas caras, algunos procedentes de Les Cactus, que conforman una excelente banda de auténtico rhythn and blues volcánico y beat londinense y sesentero, en la onda de los Hollies, Small Faces, The Creation, etc. Fueron posiblemente lo más mod de todo el festival, con un sonido muy crudo y fiel al de sus bandas referencia, conseguido por unos músicos realmente competentes y un vocalista – también harmonicista - de voz no excesivamente privilegiada pero erigido en un auténtico frontman.

Su repertorio no tuvo desperdicio, con temas propios de elevado nivel y versiones de clásicos del R´N´B de los sesenta, como la excelente “Stroll on” de los Yardbirs.

Tienen por ahora grabado, pero no editado, un álbum en los estudios de Jorge Explosion, Circo Perrotti. Habrá que estar atentos.

Realmente hicieron una gran apertura de último día exorcizando las muestras de cansancio que pudiera haber y se despidieron dejando verdadero buen sabor de boca entre el público que ya se iba congregando y es que fue de agradecer la pureza – y potencia - garaje-beat de esta banda, algo desgraciadamente escaso en la escena musical nacional.

Rhythmand Beat barcelones

Intensidad a la hora del cafe

 

Fortune Tellers deleitando

Hammond Fortune Tellers

Tras un corto paréntesis temporal, durante el que ingerimos algunos alcohólicos piscolabis para retomar el pulso, se aupó a las tablas el esperado cuarteto FORTUNE TELLERS que realizó otro gran set, continuando lo ya exhibido por Thee Canary Sect.

Los madrileños – guitarra y voz principal, bajo, batería y hammond -, mostraron una gran solidez interpretativa, exuberantes voces - de lo mejor que he visto últimamente en este aspecto - , gran gusto y madurez compositiva, verdadera presencia escénica y considerable sonido. Desde luego esta formación está en uno de sus momentos dulces, esperemos que lo aproveche y podamos deleitarnos de nuevo con sus canciones, como la reciente “In her eyes” que interpretaron esa tarde.

Fue una actuación cien por cien mod y, por elegancia, energía y estilo, como ejemplo, los latigazos guitarreros escuela Townsed que lanzaba el cantante.

La aportación de cada uno de los instrumentos estaba muy compensada en un repertorio que, dentro de una línea perfectamente definida (The Who, The Jam.. aunque parezca tópico) dejaba lugar, por ejemplo, a algún fresco prurito bailable, y sobre todo, destellos de psicodelia y proteínicos desarrollos de las canciones.

 

Con satisfacción por haber encontrado a los predictores de fortuna en nuestro camino – no les conocía- , nos dispusimos a paladear a la formación alemana MONTESAS con el recinto ya considerablemente lleno de público.

Surgieron en primer lugar como cuarteto – guitarra y voz, teclado, bajo y batería- elegantísimamente uniformados exhibiendo una imagen rocabilly/beat muy cuidada, como si fueran el conjunto elegido para el baile de graduación de una High-school yankee.

Hicieron el bolo más divertido de todo el festival, rozando inteligentemente la autoparodia y gustaron mucho.

Sus temas eran joyitas de fina raigambre rocker, sin complicaciones aunque bien arreglados e interpretados, incluyendo algunos medios tiempos y baladas. A destacar la presencia del cantante y guitarra, realmente entregado, con sus maneras y movimientos émulos de Elvis.

Pero todavía faltaba lo mejor, la guinda…A la mitad del set aparecieron en escena las adorables Montesitas – sus coristas - manejando maracas, haciendo mohines, acariciando el micro con su voz y dotando al, ahora sexteto, de un rollo teatral realmente fascinante.

Ahora incluso se atrevían con temas en la línea motown – hicieron una de las Supremes - terminando la actuación llenos de energía, con el batería doblando el ritmo y agitando frenético su flequillo, en un final apoteósico que rezumó buen rollo colectivo y sonrisas generales.

Montesas

La sencantadoras montesita

 

Tras la actuación se mostraron muy majetes, charlando y accediendo a hacerse fotos con el personal, incluidos, por supuesto, nosotros, mientras esperábamos que el cuarteto escocés PRIMARY 5 comenzara su concierto, último de la tarde.

Primary5

Voca lPrimary5

Ex bateria de Teenage Fan Club

PRIMARY 5.

Tenían el reclamo de contar con el ex-batería de Teenage Fan Club en sus filas y con, podían haberlo publicitado también, un bajista de parecido clónico con Kurt Cobain – ver foto-.

Hicieron gala de una nimia puesta en escena (la proverbial austeridad escocesa, ya se sabe…), realmente parecían los roadies que estaban probando sonido o cuatro amiguetes que pasaban por allí y, en plan espontáneo, se habían puesto a tocar los últimos temas que se les habían ocurrido. Sinceramente un poco de imagen no está demás para atraer la atención, finalmente auditiva, de una audiencia.

Tampoco les ayudó algunos problemillas técnicos que espaciaron demasiado el tiempo entre canciones y el hecho de ser el grupo más suave y tranquilo del día.

Todo redundó en una escasa conexión con la gente, que tampoco hizo el esfuerzo de entender su propuesta y fue abandonando paulatinamente el sitio.

Y musicalmente no estaban nada mal, orfebrería pop construida con buen gusto y sensibilidad, con un toque folkie bastante acentuado, de agradable escucha, bien cantado, no pródigo en arreglos pero de compacta ejecución, aunque, eso sí, un poco monótono.

Me gustaría verles en un recinto pequeño y mucho más cercano, como una pequeña sala de conciertos.

 

 

Y nos fuimos por tercera noche consecutiva al escenario Purple, abarrotado esta vez, en el que se respiraba un clima realmente expectante, con una mayor densidad que días precedentes de pelos de punta, cabezas peladas, ropa marca Londsdale y Fred Perry y cuero claveteado street-punk.

 

Había buen karma para disfrutar de la última descarga del festival y esta vez no hubo decepción… THE UNDERTONES no defraudaron e hicieron, posiblemente, la actuación más destacable del Purple Weekend 2005.

Estos ‘working class heroes' norirlandeses desplegaron una muralla de guitarras distorsionadas, ejecutadas anfetamínicamente, un raca-raca ramoniano disparado sin tregua y centrado principalmente en los hits creados a finales de los 70, tras el advenimiento del punk en Gran Bretaña.

Sonaron, entre otras, “You got my number” ,”True confessions” – una de mis favoritas -, “Here comes the summer” , “Jimmy Jimmy” , “Get over you ” y “Have love with travel ” de los Sonics.

Son una banda hermanada con The Ramones, musical y existencialmente, con toque power-pop y algo de surf, pero fundamentalmente punk-rock de descontento adolecente.

Llegaron a León con la formación original (reunificada en el 99), exceptuando a Feargal Sharkey, sustituido por un excelente front-man, de similares parámetros vocales y movimientos clásicos – Elvis permanece…- que se dirigió al público en castellano con un explícito “¿estáis suficientemente borrachos?” – Viva Irlanda -.

The Undertones son muy queridos en España, no en vano fueron una declarada influencia para bandas como Siniestro Total o La Polla Records, quienes los versionaron en ocasiones con letras en castellano.

Antes de encarar la parte final de su bolo, soltaron un par de temas más ochenteros, más de tipo Smiths, de menor nivel en mi opinión, para retomar afortunadamente otra vez su espídico repertorio y terminar apoteósicamente con “ Teenage kicks” un concierto para recordar

A pesar de que todas estas dos últimas actuaciones adolecieron de watios, el sonido era bueno y aceptablemente nítido siendo como era en un pabellón de deportes.

The Undertones

Casi treinta años de punk rock

No hubo tregua

 

 

Gran colofon para Purple Weekend 2005

 

 

The Chocolate Watch band

Y finalmente, como colofón al purple '05, salió THE CHOCOLATE WATCHBAND al escenario para dar un recital realmente esperado.

Magnífico concierto de esta banda de garage de los sesenta, considerada creadora de este sonido con al menos la mitad de sus componentes originales.

Su andadura en aquellos tiempos fue breve pero su legado importante…desde la primera canción “ Expo 2000” – con su cantante, rey ácido, manejando un theremin - conectaron con el público tocando todos sus clásicos, temas muchos de ellos popularizados en los 80 por las bandas de revival-garage como los Chesterfiel Kings.

Entre sus canciones emblemáticas, coreadas por gran parte del público sonaron “ Misty lane” ,” I'm not like everybody else” , o “ Are you qonna be there” , en su vena más garagera y directa, protopunk. Fueron chicos malos en el área de San Francisco, impactando al dotar a su rock and roll de un sonido más áspero, duro y rápido que el practicado por entonces, coqueteando también con la psicodelia.

Todas las canciones fueron interpretadas con un sonido muy fiel al de la época, con el cantante y el guitarrista en muy buena forma, lo cual es de agradecer, centrados en la esencia que hizo de la Chocolate una banda de culto, sin despistes.

Satisfechos y pletóricos, comentando los grandes conciertos presenciados y las anécdotas acaecidas, nos dirigimos a la discoteca Oh! León para desgastar las suelas de nuestros zapatos en el último allnighter, sumidos en el sueño celestial de otra noche sin fin, agradeciendo la existencia de este gran festival. Hasta el año que viene, PURPLE WEEKEND.

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