DREAM THEATER & SYMPHONY X

Palacio de los Deportes de Madrid
3 de Noviembre 2007

 

Por Borja Sánchez Mayoral.

  La fiesta del metal progresivo

En el previo publicado sobre este evento pronosticaba que los aficionados metálicos iban a encontrarse un programa tremendo, y en el caso del concierto de Madrid así fue, aunque el protagonismo, como era previsible, lo tuvo Dream Theater.

La expectación ante la fiesta del metal progresivo que se avecinaba era considerable. A las 19:00 se abrían las puertas del Palacio de Deportes de Madrid y, según me han comentado, ya dos horas antes había unas colas a tener en cuenta, lo que nos indica que El Teatro de los Sueños reúne cada vez a más seguidores entre los colectivos metálico y progresivo. No debemos olvidar que el hecho de venir de gira con unos invitados de excepción como Symphony X arrastra también a otros aficionados.

  Symphony X

Ubicado junto a otros periodistas e invitados en una grada lateral a media altura, desde donde se veía el concierto cómodamente, aguardé hasta que a las 20:30 se apagaron las luces y Symphony X hizo acto de presencia. A lo largo de 45 minutos y sobre un escenario poco iluminado la banda del guitarrista Michael Romeo tocó la mitad de las piezas de su nuevo álbum, ‘Paradise Lost’, y tres temas seleccionados de su restante discografía.

La intro “Oculus Ex Inferni”, de aire épico y sinfónico, con la que comienza su última obra marcó la salida de los músicos y el inicio de una buena actuación, pero que dejó con ganas de más a muchos aficionados dada su corta duración. Los cañeros “Set The World On Fire (The Lie Of Lies)”, “Domination” y “The Serpent Kiss” dieron muestras del potencial de los estadounidenses, en el que sobresalen la destreza de Romeo y la fuerza del vocalista Rusell Allen, que se mostró muy activo a lo largo de la actuación. Lamentablemente el sonido estaba embarullado, aunque fue mejorando poco a poco, y no podía apreciarse en vivo la riqueza de las versiones de estudio.

Teniendo a sus fans en el bolsillo interpretaron “Paradise Lost”, que dio algo de tregua en la dureza, antes de que llegara el efectivo “Inferno (Unleash The Fire)” con su combinación de cuerdas y teclas, sus tremebundos riffs de guitarra y la poderosa voz de Allen. Tras un atractivo pasaje instrumental de “Sea Of Lies” el cantante empezó a bromear en un deficiente aunque comprensible castellano sobre la rivalidad entre Madrid y Barcelona, le preguntó a una chica su nombre y ante la atónita mirada del público cantó “¡María, María...!, ¡Come On!” con el acompañamiento del resto de la banda a modo de mini-jam antes de finalizar el tema. El clásico “Of Sins And Shadows”, también del notable álbum ‘The Divine Wings Of Tragedy’ (1997), fue el encargado de cerrar la actuación.

Set list:

- Oculus Ex Inferni
- Set The World On Fire (The Lie Of Lies)
- Domination
- The Serpent Kiss
- Paradise Lost
- Inferno (Unleash The Fire)
- Sea Of Lies
- Of Sins And Shadows

 

  DREAM THEATER:

Tras 25 minutos de paréntesis suena la inquietante partitura de Bernard Herrmann que inicia la película ‘Psicosis’ de Alfred Hitchcock, y se da el pistoletazo de salida a uno de los mejores espectáculos musicales que se pueden ver en la actualidad: un concierto de Dream Theater del “Chaos In Motion Tour”. Los reyes del metal progresivo salen a un escenario sobrio que incluye una farola, una señal de tráfico con el logotipo del grupo, un semáforo, unas hormigas de cartón piedra y una pantalla de video en la que en ese momento se intercalan imágenes en vivo, videoclips y música que repasan la trayectoria del conjunto y, tras escuchar una pieza del filme ‘2001: Una Odisea Del Espacio’ de Stanley Kubrick (uno de los directores favoritos del batería Mike Portnoy), arrancan la máquina con una brillante ejecución de “Constant Motion”. La primera representación del elogiado álbum conceptual ‘Metropolis Pt. 2: Scenes From A Memory’ (1999) llegó con “Strange Dejà Vu” y fue seguida por “Blind Faith”, corte recuperado para esta gira del doble ‘Six Degrees Of Inner Turbulence’ (2002), que sonaba con imágenes al fondo de archivo y grabadas en esos instantes.

Una de las novedades del presente tour es la versión extensa que se lleva a cabo de “Surrounded”. En Madrid incluyó una intro con un breve solo de teclado que fue secundada por el resto de músicos, un duelo entre el guitarrista John Petrucci y el teclado portátil con forma de guitarra de Jordan Rudess (que se desarrolló también en otros dos momentos del concierto), un pasaje en el que el protagonismo recae en la característica sonoridad de Petrucci y una evolución final que trajo consigo otra ovación. Una curiosa relectura de este tema, pero quizá demasiado alargada, en la que el virtuoso guitarrista se excede en cierta medida. “The Dark Eternal Night”, otro de los platos fuertes de su aclamado nuevo disco ‘Systematic Chaos’ (2007), tuvo como fondo un divertido videoclip de animación, en el que el quinteto lucha contra una bestia con los poderes de sus instrumentos (en él la guitarra de Petrucci echaba fuego...). Esta interpretación despertó aplausos generalizados entre la prensa especializada y constató de nuevo el gran estado de forma del conjunto norteamericano: Mike Portnoy sigue transmitiendo mucha potencia y seguridad con la batería, John Petrucci parece que cada vez toca mejor, Jordan Rudess mantiene su condición de mago de los teclados, el sereno John Myung sigue demostrando un alto nivel con el bajo (lástima que no se oyera demasiado) y, por último, James Labrie, a diferencia de otras ocasiones, cantó muy bien a lo largo de toda la actuación.

“Forsaken”, un tema reciente algo comercial, fue el siguiente en caer y dio paso a “Take The Time”, el segundo corte tocado esa noche de la obra maestra de 1992 ‘Images And Words’, que contó con mini solo de batería de Portnoy y una parte final algo improvisada. La canción emotiva del bolo llegó de la mano de “The Spirit Carries On” con los habituales mecheros y la cadencia épica de otras veces. La interpretación íntegra de “In The Presence Of Enemies” (la suite de 25 minutos de ‘Systematic Chaos’) fue impresionante, y en ella destacamos los vertiginosos desdoblamientos de teclas y guitarra, la versatilidad vocal de Labrie y el tremendo fragmento instrumental próximo a la terminación. Este despliegue anunció la retirada momentánea del quinteto, que ante las muestras de afecto salió de nuevo para escenificar un medley compuesto por “Trial Of Tears” (en la introducción de aires pink floydianos jugaron un poco con las variaciones), “Finally Free”, “Learning To Live”, “In The Name Of God” (la mejor parte de la pieza con ejercicios malabares entre Petrucci y Rudess) y el desenlace épico de “Octavarium” (aderezado, al igual que el anterior, por efectos llamativos con el teclado que tanto le gustan a Jordan). Tras este vendaval sónico los músicos, con un Mike Portnoy vestido ahora con la camiseta de la Selección Española de fútbol, agradecieron el entusiasmo del público y se despidieron tras poco más de dos horas de actuación.

A la vista de lo expuesto, no es difícil percatarse de que en el Palacio de los Deportes asistimos a un concierto extraordinario, que además gozó de buena calidad de sonido. En mi caso, que he visto a Dream Theater en cinco ocasiones, he de reconocer que ésta fue una de las tres mejores –las otras fueron en San Sebastián en el 2000 presentando ‘Metropolis Pt. 2: Scenes From A Memory’ (álbum que entonces tocaron íntegro), y en el 2002 en Barcelona cuando interpretaron el ‘Master Of Puppets’ de Metallica completo-. En el “Chaos In Motion Tour” (el más interesante de los últimos del conjunto norteamericano) están realizando actuaciones de un par de horas aproximadamente, mientras que en los shows mencionados y en el de La Cubierta de Leganés de 2004 tocaron dos horas y cuarenta cinco minutos (descanso incluido), lo cual resultaba muy sabroso para sus seguidores. Al margen de unas preferencias u otras, como puede ser el repertorio escogido o el enfoque dado a determinados temas, quedará en la memoria del público la lección de profesionalidad que dio Dream Theater en la presentación en la capital de su disco más inspirado desde ‘Six Degrees Of Inner Turbulence’.


Set list:

- Constant Motion
- Strange Dejà Vu
- Blind Faith
- Surrounded 2007
- The Dark Eternal Night
- Forsaken
- Take The Time
- The Spirit Carries On
- In The Presence Of Enemies
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- Medley:
  I Trial Of Tears
  II Finally Free
  III Learning To Live
  IV In The Name Of God
  V Octavarium



BORJA SÁNCHEZ MAYORAL (nov 2007)

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más información:

Octavarium I
Octavarium II
Scenes from a memory

 

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