Javier Krahe

2007

Del Martes 16 al Viernes 19 de octubre:
22.30 (martes a jueves) y 23 30 hrs. (viernes)

   Café España. Valladolid

¡Gracias Sr. Krahe!

Permítame el lector que empiece de la única manera que se me ha ocurrido y es que no puedo más que agradecer a Javier Krahe el regalo que ha brindado desde el Café España a la ciudad de Valladolid. Doscientas personas fueron las que se reunieron el miércoles 17 a presenciar la segunda de las cuatro sesiones que el cantautor con toda su banda está ofreciendo en el Café España, local que ya ha albergado varios conciertos de Krahe. Y es que Valladolid quiere a este artista y lo ha demostrado agotando las entradas. Y no era para menos pues Javier Krahe ha escogido este lugar para grabar su nuevo disco en directo. Tengo que reconocer que material no le va a faltar para su nuevo proyecto ya que la sesión duró unas dos horas -a falta aún de las sesiones del jueves 18 a las 22:30, y del viernes 19 a las 23:30 en este mismo escenario- donde alternó canciones nuevas y otras “populacheras” como el propio Krahe definió.

¿El estilo? La respuesta es sencilla: Krahe puro. No defraudó a sus seguidores ya que sigue en la misma línea de siempre, la que nos gusta, variando desde el rock hasta el son cubano combinó buenos ritmos que acompañaron el humor, la ironía y el genio de un cantante parte poeta, parte humorista. La carcajada en el público fue constante porque el cantautor no se limita a hacer reír con sus canciones sino que las presenta con lo que podríamos llamar pequeños monólogos donde tienen cabida desamores, infidelidades, suicidas, la conjetura de Piero o por supuesto... el mar. Ni sus músicos, ni siquiera él mismo escapa a su humor mordaz. La sesión fue muy agradable de principio a fin, con un pequeño descanso para que el cantautor reposara sus cuerdas vocales y “las no menos sensatas consonantes”, en total casi una veintena de canciones y un bis que concluyó con la mítica “La tormenta” que hizo que el público aplaudiera durante largo tiempo en busca de un segundo bis, no pudo ser, habrá que esperar al siguiente concierto. Pero lo cortés no quita lo valiente y el Sr. Krahe se sentó en una mesa de la sala donde atendió a su público, firmó algún disco y posó con la gente que quería una foto para recordar un evento memorable como este.

Mentiría si dijese que no tengo ninguna gana de conseguir cuanto antes el próximo disco de Javier Krahe. Y es que este trabajo rompe un silencio de un año en las discográficas desde que se publicó en 2006 “Cinturón negro de karaoke” pero aún más significativo es que desde la publicación de "Cábalas y Cicatrices" en 2002 no se editaba un directo de Javier Krahe. Es por todo esto por lo que un servidor considera un regalo el motivo de la presencia de este hombre, que es ya un mito de la música española, en el Café España de Valladolid. Y no se me ocurre otra manera de acabar que de la misma forma que empecé: ¡Gracias Sr. Krahe! Gracias por tu música y por tu humor:
Cada vez que tengo un desamor me froto las manos y me digo... ¿a ver cuantas canciones saco yo de esto?

Por Álvaro San Miguel

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