Mamá Ladilla
23-F-2007, sala Potemkin, Salamanca

 

Qué decir que no se sepa ya de este magnífico trío madrileño, que desde 1994 llevan sorprendiéndonos con sus canciones, que siempre nos despiertan alguna sonrisa. He oído multitud de opiniones dispares de todo tipo para este grupo; desde los que dicen que son unos genios de la música (yo comparto dicha opinión) hasta aquéllos que opinan que son unos aficionados que no saben hacer música. La realidad se puede ver en cualquier concierto como el vivido en Salamanca, una sala llena de gente entregada a su música, y una formación sólida del grupo desde sus inicios con 8 discos a sus espaldas y dando caña como cuando empezaron.

Un grupo único e irrepetible formado por tres grandes de la música: el señor Abarca, el tío Llors y su tercer componente, quizás menos conocido porque está escondido al fondo, pero no menos importante, a la batería, Ferro. Porque cada uno de sus miembros (del trío, quiero decir, del grupo) añade esa peculiaridad que hace que en su conjunto sean así de buenos y únicos. Recogiendo información, he leído varias definiciones de su estilo: “rock estatal”, “punk”, “rock calimochero”, o simplemente berreo continuo. Sólo puedo concretar que se trata de un estilo único con leves pinceladas de todo tipo, lo cual unido a unas letras satíricas, surrealistas y cómicas hacen que pasemos un buen rato mientras escuchamos su música. Personalmente, me parece que es un grupo que no tiene todo el reconocimiento que merece. Hay otros conjuntos que intentan hacer algo “parecido”, con mucha menos calidad que“Mama Ladilla”, y son más conocidos. Pero claro, esto es una opinión propia, quizás me equivoque.

El concierto comenzó con relativa puntualidad en comparación con otros conciertos a los que he tenido la oportunidad de asistir, en los que el grupo suele hacer esperar al público. Había oído hablar de la sala como referente en Salamanca de conciertos de rock/punk, pero nunca había entrado. Mi primera impresión: no me parecía un buen lugar para hacer conciertos. La sala se me antojó un poco agobiante al principio: el escenario demasiado bajo y su disposición hacía que los asistentes estuvieran apretujados para poder disfrutar del evento. Pero su larga trayectoria de conciertos ofrecidos demostró que me equivocaba y lo pude comprobar durante la actuación.

Como en la mayoría de los conciertos, en las primeras filas coreaban todas las canciones y no paraban de bailar y empujarse embelesados por la música. Todo ello unido al sofocante calor de los focos y de la alta concentración de gente en tan poco espacio. Empezaron con “Surfing Papa”, la última canción de su último disco, que parece estar obteniendo gran acogida por los aficionados al grupo, seguida de “Defectuoso”, de “Power de mi”. Al principio existía un gran entusiasmo entre los asistentes, con muchos saltos y empujones; pero, como es normal, la gente se cansa de tanto alboroto y la cosa se relajó, hasta un punto que podríamos considerar “habitual” en un concierto. Interpretaron más de 30 temas, todos ellos conocidos por la mayoría del público. Tocaron todos aquellos que no pueden faltar en un concierto de “Mamá Ladilla” como pueden ser: “Tú mismo”, “Ocequeitor”, ”El amor no tiene edad”, “Ataca”, y el gran tema “Hijoputa”, en el que Llors pidió al público se despojara de sus prendas para concluir en una gran orgía, y algunos le hicieron caso, pero no hubo unanimidad.

 

 

Eché de menos grandes piezas como “pobre principito”, “Permanentemente pendiente”, “acoso sexual”, “Tu fiesta” o “el mofeta Elías”, por ejemplo, que suelen tocarlas en casi todos los conciertos. Por otra parte recuperaron canciones que parecían estar en el olvido, que no las interpretan muy a menudo como por ejemplo,”tu bar”, “Garrulismo máximo”, “No hagas nada”, entre otras. En lo que se refiere a detalles técnicos, puedo decir que la calidad del sonido fue aumentando durante el concierto. Al principio el bajista se quejaba de que no se oía y de que no llegaban bien las entradas del batería, al inicio de las canciones; pero como ya he dicho antes, el sonido fue mejorando…

Y hasta aquí casi dos horas de concierto, se despidieron con las canciones típicas “chanquete ha muerto”, y mandándonos a todos a tomar por saco. Para acabar quiero decir que fue un buen concierto, no sé si porque es un grupo que a mi me gusta mucho, en cuyo caso mi juicio no sería el más justo o porque realmente lo fue (valga la redundancia). Sinceramente, me gustó más el concierto que pude presenciar en Medina del Campo, durante el festival “Medina Sonora”, porque era de otra forma: era verano, y en un recinto mucho más grande. De todas formas, no faltaría a ningún concierto de este grupo, siempre que fuera relativamente cerca de mi localidad, porque sé que me va a gustar, y me lo voy a pasar bien.

Crónica por Javi "Nuevo"
Fotos por Davide Izquierdo

 


 

 

Entrevista a Mamá Ladilla (2006)

Entrevista a Mama Ladilla (2004)

Cronica de Mama Ladilla ,Desgarro Y Durox de Moyera (2004)

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