RONALDOS
LA ROSALEDA (VALLADOLID)
17 MAYO DE 2007

MUCHO MÁS QUE NOSTALGIA

Me considero a mi mismo tan partidario del pop como del celibato o la castración masculina, digo esto para empezar esta crónica porque cuando le cuentas a alguien que te gustan RONALDOS no les suele encajar que en el mismo saco en el que metes a los madrileños (el de la estantería de los cds) estén por ejemplo ENEMIGOS, PLATERO o TAHURES por poner unos ejemplos, y es que el san benito de grupo de la movida en el que fueron injustamente incluidos hizo que mucha gente los equiparase automáticamente con un montón de grupos de poco talento y peores composiciones, afortunadamente no todos, que han acabado pasando a tomar relevancia, probablemente, por ser los que surgieron a la vez que la industria musical en nuestro país y ser sus dirigentes en la actualidad los mismos que en su día empezaron, con lo cual, y con ese chollo han vivido muchos hasta  hoy sin tan siquiera saber afinar decentemente sus guitarras.

Vaya esto, no como excusa, sino como justificación, lo de RONALDOS ha sido siempre otro cantar, un grupo con una buena base musical y que desde el rithm and blues y el rock añejo partieron un viaje que les llevo a enlazar con melodías más poperas y letras más inteligentes que las de sus congéneres (por dios, todavía hay gente que no sabe de que va SABOR SALADO!!) para facturar durante unos cuantos años discos bien conseguidos, llenos de temas con madera de single y directos repletos de éxitos y sudor.

Hace dos años tuve la oportunidad de verles en su concierto en la sala MAMBO, con el que ponían punto y seguido a su trayectoria y nos obsequiaron con casi dos horas en las que no faltó ni uno solo de sus éxitos pretéritos, es cierto que no hubo lugar a la sorpresa en su repertorio, pero también es verdad que la banda se estaba probando a si misma, viendo a ver si el feeling seguía ahí, después de haber atravesado todas las etapas por las que una banda puede pasar en un país en el que la música sigue andando en pañales. Y el resultado, visto lo visto, dejó satisfecho a todo el mundo, ya que sus conciertos, por lo menos el de PUCELA fue un éxito inmenso de público, lleno hasta la bandera y todo el mundo disfrutó de un grupo cuyo único objetivo, hoy en dia, es tocar y divertirse, dejando atrás ya a las quinceañeras histéricas, las radio fórmulas, las aventuras discográficas en solitario, el paso al mundo del cine y la lucha de egos que destrozó la banda.

Ya entonces prometieron que la siguiente vez que pisaran la ciudad sería para ofrecernos algo nuevo y así ha sido, aunque la nueva aventura discográfica de los madrileños tiene forma de mini álbum de cuatro temas que ni tan siquiera ellos saben si tendrá continuidad con un disco largo nuevo.

Así que con casi dos horas de retraso (como si fueran los GUNS AND ROSES más histriónicos) y con cambio de sala, pasamos de la MAMBO en obras a la ROSALEDA con muy poca información para los asistentes, nos encontramos de nuevo ante unos RONALDOS que se enfrentaban de nuevo a una sala abarrotada de gente, con edades todos ellos por encima de los treitantantos y, no me resisto a decirlo, muchos asistentes con pinta de ser esta una de las pocas ocasiones en las que salgan de concierto (mientras escribo estas líneas un bendito aguacero chafa el maravilloso festival VALLADOLID LATINO santo y seña de los grandes fastos musicales que nuestro querido alcalde, a costa del erario público por supuesto, utiliza para demostrar su apoyo a una juventud conservadora y vehemente que necesita imperiosamente que le digan lo que lesdebe de gustar).

No había acudido nunca a un concierto en la ROSALEDA y he de decir que el lugar, para lo que hay en esta ciudad, no está mal, al menos cabe la posibilidad de que unos cuantos cientos de personas puedan presenciar un concierto sin demasiadas apreturas, sin columnas por medio (como en MAMBO) y con buena visibilidad, el escenario esta a una altura más que razonable. Tan solo le pongo dos pegas, se pasaron con el volumen, era atronador y por momentos insufrible ya que hacía que se confundieran los instrumentos sobre todo por estar ecualizado con los agudos por las nubes y que al cuarto tema ya no quedaba cerveza fría en las barras de bar (IMPERDONABLE!!)

RONALDOS diseñaron un concierto en el que manejaron los tiempos de una manera muy acertada e intercalaron sus temas nuevos con éxitos que el público tarareara y de esta manera no dejar decaer el show.

Empezaron con YA VOLVERAN y QUIERO QUE ESTEMOS PEGADOS y grupo y audiencia respondieron a la perfección, musicalmente siguen siendo una maquina sobre el escenario, con una base rítmica de lujo LUIS GARCIA al bajo, un tío que ha tocado con gente como CHUK BERRY en una jam que hizo el padre del rock por nuestro país, y RICARDO MORENO a la batería empujan el tema y le dan energía mientras que LUIS MARTIN despliega sobre el escenario toda su parafernalia guitarrera, combinando diferentes técnicas, tocando con los dedos, manejando el slide guitar y haciendo sonar su ampli FENDER de autentico lujo, siempre le he considerado, con RAMON ARROYO de SECRETOS el mejor guitarra de grupo, en cuanto a buen gusto y clase, de nuestro país.

Ya para el tercer tema presentaron EL LEON, una de sus nuevas composiciones y ni esta ni las otras tres (NO PUEDO VIVIR SIN TI, MAL DIA PARA VER LLOVER y QUE TE VAYA BIEN) desentonaron con sus clásicos, siguen sonando frescas con una velocidad quizás más lenta, menos macarra pero igual de efectiva. COQUE MALLA sigue presentando esa chulería escénica que todo cantante ha de tener, además cada vez apoya más con la guitarra a LUIS MARTIN y su sonido se compenetró muy bien con el resto de los músicos, vocalmente empezó muy fuerte, y aunque en la segunda parte del concierto decayó un poco, quizás motivado por el asfixiante calor de la sala, no se le puede poner ni un pero a su actuación.

Entre todos sus temas clásicos, algunos como ADIOS PAPA, NO COMO EL o SI SI que fueron recibidos con gran pasión por el respetable, colaron LA BOLA EXTRA, una canción procedente de LA MARABUNTA, el grupo que su batería RICARDO MORENO formó tras la separación de la banda y cuya ritmo más latino y cercano a sonoridades del otro lado del charco supuso un pequeño bajón para la gente que no acabó de encajar esta canción. Sin embargo me pareció una sorpresa agradable.

 

 

Trascurrieron los temas sin apenas pausas y cuando llegó el fin del concierto habían pasado más de hora y media y LOS RONALDOS volvían a salir victoriosos en esta plaza en la que los grupos suelen salir trasquilados la mayoría de las veces, es lógico que repitan, esperemos que con más temas nuevos y sobre todo, con la misma frescura que ahora derrochan.

by beerbeer

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