Y todo esto sin variar un mensaje que ha surgido siempre desde unas firmes convicciones personales y políticas, abogando por un ideario de lucha, reflexión y combatividad que han marcado ya a varias generaciones de jóvenes vascos y que han conformado el complemento perfecto de este cocktail musical de agresividad, fiereza y mensaje.
Pero dejando a un lado el contenido de sus letras, con las que habrá quien esté de acuerdo y quién no, lo que tenemos es una banda con mucha experiencia en sacar conciertos adelante con nota.
Ya había visto a SU TA GAR antes pero nunca había asistido a un concierto suyo en el País Vasco, y la experiencia está claro que iba a ser distinta.
El concierto tenía lugar con motivo de las fiestas de ONDIZ en LEIOA, muy cerca de BILBAO, en un recinto al aire libre (y de forma gratuita) que los SU TA llenaron sin problemas y por el que desgranaron temas de siete de sus ocho discos de estudio (tan solo SENTIMENAK JARRAITUZ se quedó fuera del set list) y donde su último trabajo, el genial JAINKO HILEN UHARTEAN, y su ya lejano disco de debut se llevaron la palma con cinco canciones cada uno.
Con un sonido muy bueno y un juego de luces a la altura empezaron a tope corroborando desde el primer tema que siguen siendo una banda imparable en directo. BIDEGABEKERIAREN BALANTZAN (“en la balanza de las injusticias”) abrió el concierto con esa combinación de ritmos desenfrenados que acaban desembocando en partes más melódicas y solos bien construidos, desarrollos instrumentales que se asientan en la maestría de GALDER con la batería, un auténtico metrónomo humano con un sonido muy seco y contundente. “La vida comienza cada amanecer” proclama una letra llena de esperanza.
La banda introduce en su repertorio muchos temas de sus últimos trabajos, con más carga melódica, aunque los clásicos de su carrera como DAVID ETA GOLIATH, que tocaron en tercer lugar siendo el primero de los clásicos, una sorprendente por su inclusión AZKAR ZUREGANA (heavy muy clásico), y por supuesto BEGIRA, MARI y JO TA KE, un himno de lucha callejera en Euskadi, se llevaron la palma en cuanto a respuesta de la gente.