La Banda de 1000 Bandas
THUNDERBOLTS
(30/01/07. Sala: Porta Caeli)

Miguel y Fernando Pardo (Sex Museum / Coronas),
Juancho (Bummer / Paul Collins)
J.P Patterson (The Dictators/ Manowar)
Ross The Boss (The Dictators)

El personal necesitaba desengrasarse después de la penitenciaria cuesta de Enero, y la sala fue completando su aforo lentamente con un caudal inexorable de jóvenes y viejos roqueros, ante la perplejidad de los responsables de la misma, que miraban estupefactos aquella marea de patillas y chupas de cuero.

La gente de Reducto Sónico se merecían por fin un llenazo de esta magnitud, y los obradores del milagro fueron "Thunderbolts", que venían presentando " Actitud, garra y corazón", primer trabajo de la superbanda hispano-americana, nacida de la espontánea unión de músicos de diversa procedencia, para homenajear a Thin Lizzy en el disco tributo" Phil Lynnot ha vuelto a la ciudad", un proyecto que parece consolidarse a medio plazo con la relectura de temas de la banda irlandesa, Dictators y Manowar , amén de otros propios compuestos parta la ocasión.

El curriculum de los protagonista fué suficiente gancho para aunar en un solo concierto a diferentes generaciones de aficionados, representantes además de muy variados ramales de ese árbol que llamamos Rock and roll. Precisamente esa parece ser la esencia que marca el devenir de la superbanda, que se asoma sin prejuicios a tres décadas de rock, revisionando clásicos ajenos, y también a si mismos, como protagonistas que han sido de la historia, y añaden además los nuevos "Thundertemas".

Al grito de "La fiesta comienza justo ahora!..", la locomotora se puso en marcha con "Party" a la que siguen sin solución de continudad el éxito de manowar "kings of metal" y un tema nuevo "Let´s go", un comienzo mas que esclarecedor sobre cual sería el devenir de la noche. Los cinco "Thunderbolts", derramaron ganas y actitud, que no pose, desde el primer momento, y los asistentes se lo agradeció volcándose con ellos, baste decir que se tatarearon hasta los riffs de sus canciones mas reconocibles.

La banda se mostró sólida y sin aristas, y contagió la espontaneidad que ha presidido su encuentro,  además de la convicción que les otorga defender un repertorio volcánico como el suyo, casi infalible. Sobresaliente la aportación de Miguel Pardo, que ofreció un show camaleónico, defendiendo con igual fortuna temas de Manowar o Thin Lizzy, demostrando en fin que es un cantante brutal.

El sonido algo rudimentario no deslució un concierto que contó con todos los ingredientes exigibles, con el publico arracimado en el medio de la pista, gran trasiego en los lavabos, y que sostuvo la intensidad de principio a fin.


Se despidieron con "Jailbreak", el tema que felizmente los ha unido, y el rock y las chupas de cuero, dejaron paso de nuevo, a los bailes de salón.

Txt y fotos: Golliat

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