TRIANGULO DE AMOR BIZARRO

Sala Porta Caeli Valladolid. 9 de marzo.
Valladolindie 2007

 

Y por fin los vimos en directo... Estamos ya en el tercer concierto dentro de la programación del Valladolindie 2007.

Triangulo de Amor Bizarro, protagonistas del año dentro de una campaña promocional intensa, con presencia (reseñas del disco, entrevistas,…) en numerosos medios – desde el vetusto Rock De Lux hasta el opusiano tabloide Gente – y publicitados en todos ellos como los enésimos salvadores del pop nacional (para algunos parece que siempre todo va mal…); su disco dentro de la pujante casa Mushroom Pillow bien puede merecer en parte algunos de esos elogios. Este viernes pasado tenían ante si el reto de demostrarlo. Entrada más que aceptable (unas 70 personas) que daba idea del grado de curiosidad que tenían los vallisoletanos de bien (o sea los de siempre).


otra edición más con un nuevo espacio ganado para la causa

Me van a perdonar pero antes de entrar en detalles epatantes sobre las sinfonías del grupo de marras, pues quiero destacar un poco a la sala de eventos. La sala Porta Caeli es un espacio ganado para la música en directo de esta ciudad, la cual esperemos que aguante en el circuito por varios años. El local reúne unas condiciones bastante aceptables para presenciar directos: espacio central libre de columnas con escenario elevado, buen sistema de refrigeración y de extracción de humos, junto con una correcta acústica son tres ejemplos de las calidades que tiene este lugar. En el debe, según algunos, está la limitación horaria del local el cual a partir de media noche es lugar de encuentro y de recreo de ese público más veterano (mal llamado tercera edad). La colección de fotografías y carteles que hay en el pequeño hall de entrada da testimonio de lo que uno se puede encontrar allí si por un casual se despista quedándose durante un tiempo pegado a la barra. Sean precavidos. Desde aquí reclamamos a la web que nos mande a cubrir esos conciertos...Luis Aguilé, Salomé o Francisco... ¡qué pasión!.


dos fans del Pahino gozándola

Pero eran las 9 y pico de la noche y allí estaba el sector popindie de la capital esperando a los redentores del pop patrio. El retraso de cortesía, o de rigor, sirvió para ir tomando posiciones, saludar a los amigos que por allí transitaban quienes, previsores y sabedores de nuestros delicados oídos nos avisaron que en los ensayos aquello sonaba fuerte en exceso (buen apunte). Con la cerveza en la mano, y la cámara en la otra, vemos que la música ambiente (muy bien seleccionada para la ocasión por cierto) se detiene. Las 10. Vemos como suben al escenario el trío gallego. En un tris-tras el bar (el cual daba una pequeña sensación de vacío) se pobló de personal en las primeras filas. Los del grupo (sólo me quede con el nombre de Isabel dado el encanto sexualoso que despertaba), silenciosos y taciturnos, se ubicaron en sus puestos. Presencia desaliñada, como de recién despertados, y con las infalibles converse encalzadas.

Comienza su directo. El suelo, plagado de una interesante colección de pedaliers, tendría protagonismo a lo largo de la noche. Los primeros temas nos sitúan a todos. La conexión directa con los comienzos del Xixon Sound y toda el Noise Pop (Penélope Trip, después Manta Ray) es muy exagerada. También se nota que son deudores de Surfin Bichos. La voz del vocalista nos recordó en algunos momentos a la de Joaquín Pascual en los primeros discos de Mercromina. Los ritmos y la crudeza del sonido no eran impedimento para que el público, entregado en sus primeras filas, se marcara unos bailoteos. Los tres primeros temas fueron recibidos y clausurados con aplausos. La batería tenía un toque elegante, gracias a una balda de metal que iba y venía según conviniese en cada tema.






de espaldas al público

Pequeños momentos de paz. La voz de Isa cobra presencia en ‘El fantasma de la transición' y se marca el tema menos ruidoso de todo el concierto. Siguen las distorsiones. Pequeños retazos sampleados acompañan a muchos de los temas. Esta situación no fue impedimento para apreciar los apuntes de calidad que el grupo presenta a la hora de manejarse con los instrumentos. Versátiles y potentes por momentos fueron capaces de improvisar una cortina de guitarras bastante lograda en los interludios entre canción y canción. No así las conversaciones. La imagen en estos tiempos manda y el pequeño brote de sonrisa de la bajista fue fulminado por la mirada del vocalista: ‘No me hagáis reír, que tengo que estar seria' - comentó Isabel hacía algún fan de las primeras filas. Pues muy bien maja. Todos callados.
Ha sonado ‘El himno de la bala' y el concierto, tras dejar un acople constante (demasiado visto ya…) en los amplis tocó a su fin. Casi tres cuartos de hora que, en contraste con el disco, están en exceso marcados por el ruido y las distorsiones, con algún pequeño respiro (pocos) donde si se pueden entrever esas cualidades que antes del concierto les precedían. Sensaciones encontradas entre el respetable ante un directo que, como suele ser habitual, poco tiene que ver con lo que puedes escuchar en su disco de debut. No tan verdes como el que esto suscribe se les esperaba podrán merecer una segunda oportunidad. Ahora sólo queda decirles que sigan trabajando en lo suyo.


txt: musikas
fotos: carlos ahh!!!

el disco de Triangulo de Amor Bizarro
 

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