JOHN ZORN'S MOONCHILD

    Sala Joy Eslava, Madrid
     3 de abril de 2008

 

  por Borja Sánchez Mayoral   

 

El proyecto Moonchild que trajo en esta ocasión a la capital el polifacético John Zorn no es, en mi opinión, el más interesante de este compositor y saxofonista neoyorquino, pero supuso para los aficionados a su abundante y ecléctica obra una buena oportunidad de disfrutar de una actuación contundente a cargo de Mike Patton (voz), Trevor Dunn (bajo) y Joey Baron (batería), tres músicos versados en la vanguardia.

Como dice el disco ‘Moonchild' (2006), trabajo que fue interpretado íntegramente en Madrid, se trata de la primera parte de un proyecto que Zorn estuvo gestando durante más de tres años y que combina la hipnótica intensidad del ritual (la composición), la espontaneidad de la magia (la improvisación) y un formato musical moderno (el rock). Inspirándose en las ideas de Aleister Crowley (1875-1947) –célebre ocultista, además de novelista, poeta y ensayista-, Antonin Artaud (1896-1948) –autor de una amplia obra literaria y promotor del influyente Teatro de la Crueldad, representación que busca afectar a la audiencia lo más posible-, y Edgar Varèse (1883-1965) -compositor de clásica contemporánea que estudió los principios científicos de la música e incorporó los ruidos y la electrónica a su lenguaje musical-, el resultado es un disco abrupto y underground, que supone un viaje a las tinieblas con influencias de metal y rock experimental, hardcore, free-jazz y avant-garde. Probablemente estemos ante el álbum más perturbador de Zorn desde los tiempos de Naked City y Painkiller; una dosis reiterativa de brutalidad difícil de digerir que no convence a la mayoría de los seguidores del metal ni a los aficionados al jazz, pero que consiguió reunir a unas 400 personas (alguna desorientada...) en Joy Eslava.

Aleister Crowley Antonin Artaud Edgar Varese
Aleister Crowley                                 Antonin Artaud                                     Edgar Varèse

Sabía que el concierto iba a ser corto y que en ocasiones Zorn dirigía al trío desde el escenario, por lo que mi intención era llegar con tiempo para conseguir un sitio en las primeras filas. Al final no pudo ser así y cuando accedí a la sala ya había bastante gente, por lo que opté por situarme al lado de la mesa de sonido, un lugar cómodo desde el que veía bien las tablas y en el que se supone que escucharía el bolo en unas condiciones óptimas. Lo que son las cosas, al poco de ubicarme allí noto que alguien mueve una valla detrás mío para acceder a la mesa y cuando me doy la vuelta veo que el mismísimo John Zorn con sus pantalones de camuflaje se hace cargo de los mandos de sonido y está a un metro de distancia!! Un comienzo prometedor.

De repente se sube el telón, aparece el trío que forma Moonchild y arranca con una toma de “Hellfire” más abreviada que la de estudio. “Ghosts Of Thelema” queda muy oscuro, dando paso a un agresivo “Abraxas”, en el que Patton se mete el micrófono en la boca. A lo largo del concierto el que fuera vocalista de Faith No More realizó movimientos descontrolados y furiosos acorde con la violencia de la música practicada y mostró su catálogo más freakie, en el que abundaron gritos imposibles, contando además con la ayuda de Zorn al jugar desde los controles con distintos efectos de su voz. “Possession” fue aterrador y en él pudimos valorar de nuevo la soltura del trío, especialmente la del excelente batería Joey Baron.

John Zorn
John Zorn

El breve “Caligula” antecede a “616” (según nuevas investigaciones el verdadero número de la Bestia), un tema con precisos arrebatos de velocidad donde el protagonismo lo tiene el bajo distorsionado de Dunn -en este caso con un sonido muy grave- que Zorn refuerza hasta hacer temblar momentáneamente el recinto. La retirada del vocalista dio paso al instrumental “Equinox” (nueva referencia a Aleister Crowley), que demostró la potencia sinuosa del dúo. “Moonchild” permitió a Mike lucirse con sus voces, lamentos e incluso toses siniestras, alcanzando la parte final del disco, en el que la instrumentación oscilante de “Le Part Maudit' sonó con mucha fuerza, y el tono ambiental y los susurros de “The Summoning” dieron paso a un “Sorceress” en el que destacaron una batería vertiginosa que simula percusiones africanas, un bajo frenético y una maléfica y concluyente risa de Patton.

Tras la salida de los artistas y los aplausos correspondientes volvió a escena Mike y siguiendo las partituras atacó el tema vocal “Litany IV” del notable álbum ‘Six Litanies Of Heliogabalus', en el que participan el trío Moonchild junto a John Zorn (saxo alto), Jamie Saft (órgano), Ikue Mori (electrónica) y las cantantes Martha Cluver, Abby Fischer y Kristen Soller. Una impresionante y extensa pieza en la que solo actúa el gran Patton e incluye chillidos, gruñidos, arcadas, lloros, sonidos en los que simula el viento y otras “lindezas”, antes de quedarse petrificado mirándonos fijamente. Los agradecimientos y la despedida de los cuatro precedieron a la caída del telón.

Six Litanies Of Heliogabalus

Si la actuación hubiera sido más larga, hubiese resultado curioso escuchar la adaptación de otros cortes del mencionado ‘Six Litanies Of Heliogabalus' -la ejecución de cualquiera de los tres actos del complejo disco ‘Astronome' (2006) probablemente fuera excesiva-. La representación de esta propuesta atrevida duró 55 minutos y a unos gustó y a otros decepcionó, pero fue una experiencia impactante para todo el que la vivió. Los dos días siguientes, en Sevilla y La Coruña, Zorn dirigió y tocó el saxo alto junto a la formación de Electric Masada (que incluye a Baron y Dunn) en un proyecto muy atractivo de un registro distinto, Carte Blanche, dividiéndose el espectáculo en dos bloques, The Dreamers y Essential Cinema -en el cual se funden bandas sonoras compuestas por él para filmes experimentales de Maya Deren, Harry Smith, Wallace Bermen y Joseph Cornell con sus respectivas imágenes-. No debemos olvidar que desde la década de los 80 John Zorn es un personaje único en la música.

 

BORJA SÁNCHEZ MAYORAL (abril 2008)

 

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