STEVE PHILIPS & BRENDAN CROKER.

Teatro  el Albéitar. 8-05-2008. León

La tarde del jueves fue muy lluviosa, y esto, unido al concierto que se celebraba en el Gran Café a cargo de Paul Collins Band, hizo que la afluencia fuera escasa: unas 50 personas, muy pocas para lo que la ocasión se merecía.

Supongo que los nombres de Steve Philips y Brendan Croker no dirán mucho a la mayoría de la gente. Sin embargo, son dos músicos británicos con una larga trayectoria musical. Su mayor éxito lo tienen en 1990 con el grupo Notting Hillbilles, al grabar junto a Mark Knopfler el disco titulado Missing… Presumed having a good time, de corte folk y country, que fue un superventas.

Steve Philips, es uno de los mejores guitarristas de Blues que ha producido Europa. Hijo de padre escultor y madre pintora, heredó de ellos su dedicación a ambas discilinas además de a la música. Ya en 1968 tocó con Mark Knopfler en The Duolian String Pickers. A mediados de los 70 abrió un bar con su amigo Brendan Crocker, donde interpretaban su música. Su primer álbum en solitario, The Best of Steve Philips sepublica en 1987. En los 90 continuó su carrera con la banda The Rough Diamonds.

Brendan Crocker fue miembro fundador de 5 O'Clock Shadows, junto con Marcus Cliff (Notting Hillbillies). Más adelante comenzó a tocar con Steve Philips en Nev and Norris. Además, ha trabajado en proyectos como Brendan Crocker & the Serious Offence, ya en los 90.

El concierto se dividió en tres partes:

Primero salió a escena Steve Philips, y con un “Hola, qué pasa”, comenzó su repertorio de temas country-blues, western swing y boggie. Todo con raíces y reminiscencias clásicas, que interpretó de forma brillante. Una gozada ver como con una simple acústica y una voz,  Philips transmite todo su saber y madurez musical.

Philips traía un par de guitarras. Una acústica de seis cuerdas, y una Beltona Electric Resonator. Esta es una guitarra de cuerpo metálico, basada en la Gibson Les Paul, que suena más fuerte que una acústica normal y también tiene un sonido más metálico. Perfecto para usar con slide.

Desde el principio, la música me transportó en el tiempo, allá por los años 30, cuando el blues solía interpretarlo una sola persona.

Crocker, más folk, debido seguramente a la importancia que concede a sus letras, se preocupó desde el principio por el hecho de que el público pudiera entenderlas. Prueba de ello es que en una de las primeras canciones que tocó, un gospel, invitó a todos a seguirle, cosa que la gente hizo tímidamente (más adelante se volvió a repetir la situación con otras canciones). Sus letras hablan de la añoranza del pasado, de la juventud. Algunas de ellas son más divertidas, como una que habla de un hombre que una vez intentó venderle un coche, pero aún así, su música parece evocar con cierta tristeza tiempos pasados.

Sin duda Crocker, más cantautor, concede más importancia a la voz, aunque su modo de tocar la guitarra para nada desmerece…

Tras la aparición en solitario de los dos músicos, llegó por fin el momento en que se unieron en el escenario. Muchos de los temas que tocaron pertenecen al único disco de los Notting Hillbillies: “Will You Miss Me”, “Please Baby”, “That's Where I Belong”, etc.

Philips, más serio que su compañero, dejó que Crocker diera al dúo la nota de humor. Llegó a sacarle una breve canción a un mini-organillo, e incluso llevaba con él también un mechero con lucecitas discotequeras con las que invitaba al público a bailar los temas más movidos (aunque nadie llegó a levantarse de su asiento).

Asistimos a un buen espectáculo, en un lugar inmejorable, como es el Teatro Albéitar, y que por sólo 6 € no podíamos dejar pasar. Además, el sonido a cargo de Gerardo Villalba, “Groucho”, es siempre una garantía.

Fuentes:

Brendan Crocker: http://silvertown.free.fr/cdstore/brendan/bio.html
Steve Philips: www.stevephillipsmusic.com

Texto y Fotos: El Chacal

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