STEVE EARLE & ALLISON MOORER
13 DE FEBRERO DE 2008.
SALA JOY ESLAVA. MADRID

 

De lujo extremo, al menos a mi no se me ocurre otra manera de definir el increíble concierto que STEVE EARLE y ALLISON MOORER nos regalaron el pasado miércoles en una, sorprendentemente,  abarrotada sala JOY ESLAVA de Madrid .

A pesar de ser un miércoles laborable en medio de un anodino mes como el que estamos, que de raro que es ni siquiera es capaz de tener el número de fechas habitual, el ambiente de día grande se presentía una hora antes del horario previsto para la apertura de puertas. Gente merodeando por las inmediaciones de la sala, algunos valientes llegados desde Valladolid, personal con buen gusto también hay por aquí, estrenado el mediático AVE, un montón de guiris que habitan en la capital, famosos (y famosillos) televisivos en busca de un sitio VIP y sobre todo, menos mal, mucha gente que sigue y admira al genio de TEENESSE como lo que es, el mayor nuevo songwritter que habita actualmente en este planeta. Heredero de un legado dejado por gente como DYLAN, PETTY, MELLENCAMP, HIATT, HUNTER y tantos otros. Transmisores naturales del mensaje de una realidad cada vez más confusa y escondida, portavoces de la naturalidad, del inmenso milagro de lo cotidiano, artistas con la capacidad de ver lo que esta ante nuestras narices, las historias de los sin techo, de los condenados a muerte o de los perdedores que nunca saldrán en la televisión a no ser que obtengan su segundo de gloria mediática empuñando un arma o pereciendo ante ella…

Y si esto no fuera suficiente encima acudían a la cita desprovistos de cualquier coraza o artificio, sin necesidad de un disfraz, en forma de banda, que les apoyara en esta desigual guerra, aportando como armas de combate tan solo una guitarra acústica, una armónica y un pequeño apoyo en forma de un colaborador, NEIL MCDONALD, que disparaba percusiones y loops de batería desde un set de dj tras el que se escondía su orondo cuerpo tras una preciosa camiseta con la portada del EAT A PEACH de los ALLMAN.

En primer lugar salió al escenario su preciosa mujer (la séptima ya) cuya carrera discográfica, siete fantásticos álbumes en una década, la hacen merecedora por si misma de un reconocimiento en Europa que la esta viniendo ahora por apoyar a su esposo como supporter de sus últimas giras.

ALLISON edita en unos días su nuevo trabajo MOCKINGBIRD “el primero en mi carrera que hago con canciones que no he compuesto yo misma”, disco que algunos afortunados pudieron adquirir en la misma sala en primicia y del que nos dejo retazos como la versión de PATTY SMITH de DANCING BAREFOOT o una magnífica RING OF FIRE del gran JOHNNY CASH.

Solvente con la guitarra y sobresaliente en la voz fue capaz de hacer guardar silencio a una sala que ya con una gran entrada, hay que tener en cuenta que salio a escena a las 20:30 hora en la que aún había gente conduciendo hacia el caótico centro de Madrid, contempló expectante cada tema y aplaudió y vitoreó cada final.

Su sobriedad en las formas y en su vestimenta, botas de vaquero, jeans ajustados y camisa negra dejaron tras de si el aura de gran dama del country que la acompaña, cantando, a pesar de su belleza, de una manera descarnada y visceral lejos de la forma famélica y azucarada que suele acompañar a otras compañeras del género.

A las 21:20, diez minutos antes de lo previsto saltó a escena STEVE EARLE y lo hizo luciendo el look que le acompaña en los últimos tiempos, un desaliño que refuerza aún más su imagen de perdedor, lejos quedan los tiempos de apariencia agresiva y desafiante de GUITAR TOWN, con una poblada barba, una calva más que notable a pesar de que el resto de su cabello está largo y descuidado, pantalones vaqueros, camisa de cuadros de felpa y sobre todo una actitud que hace tiempo que rebasó la frontera del anti sistema y cuyo posicionamiento en el activismo político le ha ocasionado no pocos problemas

 

STEVE estructuró el concierto en dos fases diferenciadas, la primera en solitario interpretando con una impresionante colección de guitarras acústicas, dobros, mandolinas, banjos, bozoukis y su armónica, canciones repartidas por su discografía. Desde la inicial STEVE´S LAST RAMBLE del TRANSCENDENTAL BLUES, a la increíble DEVIL´S RIGHT HAND, que interpretó en segundo lugar (una sorpresa escuchar un tema tan bueno nada más empezar el concierto) y que fue el primer punto álgido con su historia de alguien que desde niño se siente atraído por las pistolas hasta que consigue una que empuña con la mano del diablo.

Increíble fue también la interpretación de la relajada SOMEDAY y su esperanzador canto de huida o la melancólica GOODBYE (que teniendo coros femeninos en la versión del disco aquí no contó con la salida de ALLISON MOORER), que fue muy aplaudida. También tuvo su turno SOUTH NASHVILLE BLUES donde toco el dobro, para finalizar esta parte del concierto con BILLY AUSTIN, probablemente el mejor momento de la noche al narrar la desgarradora historia de un joven condenado a muerte por asesinato. EARLE que comenzó el show poco comunicativo, enlazando tema tras tema sin mencionar ninguna palabra o saludo se empezó a sentir cómodo desde este momento y a presentar las canciones y hacer comentarios sobre ellas.

Durante estos momentos de comunión absoluta de audiencia y artista no podía evitar que me viniera a la mente el recuerdo del concierto que su hermana, la genial STACEY EARLE, dio en el CAFÉ TEATRO de VALLADOLID hace un par de años y al que tan solo una treintena de privilegiados acudió ¿dónde se encontraban todos estos seguidores del nuevo folk americano? Probablemente esperando a que algún avispado y modernito redactor gafa pasta de suplemento dominical redefiniera el estilo bajo la bandera del “AMERICANA” y con ello reagrupara a consumidores sedientos del nuevo gran “fenómeno musical” con el que impresionar a las visitas.

 

 

A partir de aquí el concierto se centró en presentar los temas de su nuevo trabajo, WASHINGTON AVENUE, que aunque ha recibido algunas críticas por su relajado contenido político en las letras, probablemente su nuevo matrimonio le haya hecho rebajar su nivel de enfado, me parece un disco impresionante, mucho más folk y alejado del country, para mi un acierto, como lo fue la inclusión de las bases pregrabadas que disparó NEL MC DONALD y que sin desvirtuar las canciones dejaban más espacio para que STEVE pudiera introducir adornos con el uso del banjo (OXYCONTIN BLUES), el bozouki (CITY OF INMIGRANTS con los coros de ALLISON y que contó con un largo discurso en el que EARLE dejó claro que todos venimos de alguna parte y por tanto todos somos inmigrantes) o la guitarra de 12 cuerdas. Su mujer cantó con él la increíble DAYS AREN´T LONG ENOUGH y DOWN HERE BELLOW mostrando lo bien que encajaban las voces de ambos. Especial fue también cuando atacó SPARKLE AND SHINE mi tema favorito de su último trabajo o que rescatara CCKMP del  I FEEL ALRIGHT, GALWAY GIRL que introdujo con un magistral solo de mandolina y que también utilizó para tocar la versión de RED IS THE COLOR cuya letra tenía escrita en un papel en el suelo del escenario.

Con STEVE´S HAMMER que finalizó puño en alto y WAY DOWN IN THE HOLE, versión de TOM WAITS, se despidió entre la ovación de toda la sala.

No tardó mucho en volver a aparecer en escena para regalarnos JERUSALEM, que hizo cantar a toda la sala, FT WORTH BLUES y COPPERHEAD ROAD, una manera de acabar el concierto con un sonido más country tras más de dos horas de actuación.

Desgraciadamente el tiempo y el lugar en el que me ha tocado vivir me ha privado de poder contemplar momentos históricos en el devenir de la música, jamás conseguiré ver a SPRIGSTEEN en su gira del 82, ni a DYLAN en el 69 dejando de lado su guitarra acústica para cambiar el destino del folk, ni siquiera a NEIL YOUNG en el 90 redefiniendo el concepto de ROCK y distorsión en su histórica gira de WELD, sin embargo he visto a STEVE EARLE en su mejor momento devastar con un puñado de canciones y toneladas de actitud a toda Europa con más fuerza que la que el KATRINA asoló LUISIANA y eso me lo llevo conmigo para siempre.

by beerbeer

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