BIG NOIZE

SALA HEINEKEN  -  MADRID  -21 DE MAYO DE 2009
 

Que nadie piense que apostar a caballo ganador no tiene mérito.

De vez en cuando los más melómanos necesitamos de nuestras ceremonias de complacencia, no personal sino compartidas con un grupo, y asistimos a conciertos en los que sabemos que no hay lugar para la sorpresa, bien porque la banda ha decidido que no va a arriesgar ni un mínimo en su montaje, repertorio o espectáculo, o bien porque en esta época de tecnología brutal todas las sorpresas que puedan depararnos ya han sido suficientemente saboteadas e incluso retransmitidas.

Claro que dentro todo esto hay diferentes maneras de hacer las cosas.

Están las superbandas como AC/DC, que si bien es cierto que están realizando una gira histórica, están repitiendo un guión ya excesivamente visto, aunque no por ello decepcione.

Y está el caso de BIG NOIZE, una superbanda de músicos que en su mayor o menor medida tuvieron su momento de gloria y que deciden salir a la carretera con el pretexto de interpretar canciones que han formado parte de su trayectoria, aunque en algunos casos ni las hayan compuesto y ni siquiera grabado originalmente en los discos en que se editaron, pero que tocaron en directo cuando formaron parte de los mismos.

 

Además, y no vamos a negar, constituye una manera fácil de sacar algunos euros, para seguir adelante con sus actuales proyectos, en estos tiempos duros para los músicos, con unos temas conocidos de sobra por todo el mundo y con unas ejecuciones pulcras y sentidas que trasladan a la audiencia hacia un estado de comunión con la banda, y con el resto del universo, que tan solo el rock puede producir.

No vamos a ocultar la realidad y puede que muchos piensen que al fin y al cabo no se trata más que de una orquesta, de lujo eso si, que toca clásicos de la historia del género, pero no creo que ninguno de los asistentes a la velada de la HEINEKEN, que lució muy buen aspecto, compartan esta opinión después de ver a una banda que disfrutó de manera evidente del concierto tanto como lo hicieron los presentes.

La formación era inmaculada. SIMON WRIGHT, ex AC/DC, a la batería, con un estilo sobrio y contundente acompañando a una precisión casi suiza y que tuvo, como todos los demás, su momento de gloria con un solo durante la ejecución de BANG YOUR HEAD.



PHILL SOUSSAN, ex OZZY, al bajo. Quizás el miembro más desconocido y que se llevó muchos elogios no solo por su ejecución sino por el apoyo en los coros, ERIC NORLANDER al teclado, con un sonido tan bajo que pasó casi desapercibido incluso en los momentos en que le tocó emular a JOHN LORD, CARLOS CAVAZO, ex QUIET RIOT, a la guitarra, con un equipo muy sencillo y al que sacó un rendimiento extraordinario en sonido gracias a su pulcra digitación y su dominio de acordes abiertos y al frente de todo uno de los hombres más ocupados del negocio, el incombustible JOE LYNN TURNER que está viviendo una nueva juventud (no voy a poner lo de segunda porque ya ha resucitado varias veces) en un estado de forma excepcional y que amoldó y moduló su voz en cada momento acercándose a los cantantes originales, ya fuera BON SCOTT (impresionante su tono ronco), RONNIE DIO (con sus operísticas maneras que tan bien supo reproducir) o IAN GILLAN (aquí le costó menos) y que manifestó que los proyectos que tiene actualmente tanto con SUNSTORM (con los que ha publicado el mejor disco de hard rock del año), OVER THE RAINBOW (otro grupo de covers esta vez de la banda del arco iris) o en solitario, no son más que el reflejo de su estado de forma.

El repertorio….que podemos decir, si exceptuamos a LED ZEPPELIN probablemente todos los grandes sonaron esta noche, BLACK SABBATH con MOB RULES, probablemente la única sorpresa de la noche y una extraña manera de empezar el show, DIO con THE LAST IN LINE y RAINBOW IN THE DARK (de lo mejor de la noche), OZZY OSBOURNE (CRAZY TRAIN, quizás el único lunar vocal, SHOT IN THE DARK). DEEP PURPPLE (SMOKE IN THE WATER y HIGHWAY STAR), QUIET RIOT (con una aplaudidísima C´MON FEEL THE NOIZE y BANG YOUR HEAD alargada por los solos de los músicos y en la que intercalaron de manera gloriosa READY FOR LOVE de BAD COMPANY) y los clásicos de RAINBOW (STONE COLD demostrando que TURNER es el rey de los medios tiempos, STREET OF DREAMS y una coreada LONG LIVE ROCK AND ROLL) y la sorpresa de la noche fue ver las grandes versiones de AC/DC de BLACK IN BLACK y HIGHWAY TO HELL (una lástima que nos privaran de YOU SHOOK ME que si que venía en el repertorio) y un tema inédito y propio, llamado BATTLEFIELD, y que se trata de un lacrimógeno medio tiempo que no pasará a la historia.

En total hora y media de felicidad total en un concierto que si bien es cierto que no pasará a la historia supuso una inyección de satisfacción para todos los presentes, por los músicos, por las canciones, por el espíritu y ambiente, y sobre todo por comprobar como aún quedan músicos honestos que disfrutan de su estatus, legado y maestría, y encima nos hacen participes de ello, ¿Qué mas podemos pedir?

 

by beerbeer

 

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