Un año más se celebró otra edición del festival MetalWay. Pero la organización ha decidido darle un aire distinto y para ello, lo ha distribuido en dos fines de semana consecutivos y en una ciudad distinta a la de otras ocasiones aunque con la que ya habían trabajado con anterioridad. Así, Zaragoza fue la sede elegida, en el recinto ferial en una zona de nueva construcción llamada Valdespartera. La comunicación de este lugar por carretera es bastante buena y se localizaba con facilidad pero si, por ejemplo, querías ir al centro no te quedaba otro remedio que coger el coche. Eso sí, alrededor del recinto del festival había un gran aparcamiento.

Por lo demás, se asignó una zona para la acampada que era un auténtico pedregal, sin ninguna sombra y con pocos recursos cerca en cuanto a restaurantes, bares o supermercados. Encima, durante el primer fin de semana, del que yo hablaré, hubo un invitado especial que a punto estuvo de arruinar la celebración del concierto: el viento, más conocido en Zaragoza como CIerzo. Y es que el viernes se soportó, pero el sábado las rachas alcanzaron los 90 kilómetros por hora y contribuyeron a que la sensación térmica de la noche fuera de menos de 10 grados. Vamos, un frío de la leche para ser Junio y Zaragoza. Otra dificultad llegó a la hora de montar las tiendas de campaña que sufrieron los campistas a los que cuando fueron a dormir les esperaba la desagradable sorpresa de que sus habitaculos se habían volado. En fin, contra la naturaleza poco se puede hacer, y al menos, insisto, el concierto se celebró. Eso sí, con el escenario a medio gas, deplegado a la mitad, con las lonas recogidas y las pantallas de televisión muy bajitas para no correr ningún riesgo. Todo estaba tan bien montado que superó una inspección técnica que comprobó la seguridad del montaje y no pudieron encontrar ni un solo fallo.

Más detalles: las camisetas de manga larga, las sudaderas y los pañuelos se agotaron muy pronto porque no había previsión de frío y claro, la gente no acudió bien preparada (me incluyo) y los puestos agotaron todas las prendas de abrigo que llevaban. Algunos se fueron a las tiendas para coger los sacos de dormir y las mantas para envolverse con ellas. En cuanto a los precios, pues 2 euros por un refresco está bien, pero 8 por un cachi de cerveza o kalimotxo es pasarse. Respecto a lo musical, a pesar del viento todo sonó bastante bien y los grupos se lo curraron a tope para luchar contra el cierzo que les daba de frente por lo que las voces de los cantantes sufrieron mucho más de lo habitual.

Y otra queja que lanzó en estas líneas es el abusivo sobrecoste que desde hace un tiempo los promotores, organizadores, vendedores o quienes sean le aplican a las entradas para un concierto. Me refiero a esos llamados "Gastos de distribución" que te suben el precio del papel entre 2 y 6 euros más. De repente un día, cuando llegamos a nuestro sitio elegido de compra de entradas nos encontramos con que tenemos que pagar 2 euros por imprimir una entrada tipo fotocopia, estandarizada para todos los eventos. Pues bien, al ir a comprar las del sábado 20, entrada de un solo día, para el Metalway me cobraron 6 euros de gastos de distribución, como costaba 60 euros, esos 6 euros de más suponen un 10% de incremento en el precio. ¿Es esto tolerable? ¿Se puede consentir? Por no hablar de que solo hay unos horarios concretos para adquirilas y que las tienes que abonar en efectivo. Aqui lo dejo, pero sería interesante reflexionar sobre ello y ver si uno se puede quejar a este respecto a cualquier organización de consumidores.

Como el año pasado y debido a una tormenta se suspendió el festival este año nos han querido resarcir con una fiesta gratuita que se desarrolló durante el viernes. Los platos fuertes de esa noche fueron Obús y Ángeles del Infierno, dos de las bandas más queridas de nuestro panorama musical. Como la entrada era libre el público estaba formado por gente de lo más variopinto: los heavys de toda la vida, los curiosos, los lugareños, personas de edad avanzada y sobre todo algo que me gustó, muchos niños que querían empaparse de un trozo de la historia del metal nacional. Por cierto, que con autorización los menores pudieron acudir al festival sin problemas.
VIERNES 19 de JUNIO 2009
Obús empezó con puntualidad y desde el primer momento vimos a Fortu en un gran estado de forma y con muchas ganas de ofrecer un gran concierto y aunque no era la formación habitual sonaban acoplados. Comenzaron dando caña, repasando sus temas emblemáticos, sus himnos y hasta los que apenas conocían al grupo disfrutaban y bailaban al ritmo del Obús. "Dinero, dinero", "El que más", "Yo solo lo hago en mi moto", "Autopista". El vocalista estaba que se salía y en un tema se subió a hombros a un chavalín para que viera lo que es estar sobre un escenario y ver lo que se extendía ante sus ojos.
Fortu estuvo chulo, macarra, como es él, tanto que en un momento del concierto le pidió a la organización que uno de los cuatro grandes focos que se utilizarían para iluminar el escenario y que estaban apagados, como si ellos no lo merecieran, se encendiera para iluminar a la gente, al público, que por cierto, se entregó totalmente a la banda con este gesto, si es que no lo estaban ya. Total, que tras unos minutos de desconcierto por parte de los técnicos, que imagino, tuvieron que esperar a la autorización, el foco se encendió y fue como una pequeña sensación de triunfo que tanto Fortu como la gente se apuntó.

No faltó el "Que te jodan" aunque sin la formación clásica pierde algo de significado, pero el mensaje estaba claro, no, no van a cambiar. Y el "vamos muy bien" con confetis volando incluidos, cerró la noche. Pero la gente insistió tanto en que tocaran otra que la organización les permitió tocar un tema más y el elegido fue "Va a estallar el Obús" con lo que el cierre de su actuación fue alucinante. Por supuesto, y tras la presentación de la banda, del manager, David Alacrán de Valladolid, y de algunos pipas hizo el pino sobre los brazos de un compañero. En fin, que están en plena forma y que esperamos que sigan así durante muchos años porque nos hicieron disfrutar a tope!!!

Sobre las 23:20 las luces se apagaron de nuevo y en las pantallas surgieron los logos de Ángeles del Infierno con la intro de Todos somos Ángeles. Y ya sobre el escenario Juan Gallardo y sus chicos desgranaban las primeras notas de "El principio del fin" y aunque no sonaba perfecta pudimos constatar que el vocalista venía con mejor voz que la primera y única vez que los había visto, en Guernika en un Metalway, precisamente. Asi, que aunque lejos de aquellos tonos de antaño preveíamos que iba a ser un concierto más que aceptable. Así llegó "Todos somos Ángeles" que no engancha con la gente como sus grandes clásicos pero que ya mejoró el sonido. Por cierto, que Gallardo se ha rodeado de músicos jóvenes y de mucho talento como Ix Valieri al que tuvimos la oportunidad de ver no hace mucho en Valladolid pues tocó con LEO. Después "Prisionero", "Hoy por ti" y "Sombras en la Oscuridad" que hizo que la gente se volviera loca y eso que el cantante no llegaba a los agudos, pero se disfrutó igual. Por cierto, que hay temas que con más de 20 años a las espaldas no pasan nunca de moda.

Gallardo mejoró con "Rocker" y "Vives en un cuento" pues no requieren tanto esfuerzo vocal. Pero se superó con las baladas, que tocó seguidas, una de tras de otra y no mezcladas en plan popurrí como hizo en Guernika por lo que los pelos se nos pusieron como escarpias. "Pensando en tí" y "Si tú no estás allí" fueron las escogidas. Para seguir con la fiesta "Dónde estabas tú" y "Con las botas puestas". Desde luego le estaban dando un buen repaso a su discografía y a sus canciones más conocidas y es que si actúas en un festival es lo que debes hacer. "Sangre de Diablo", "A cara o cruz" nos llevaron hasta el "666" canción que siempre me ha encantado y me parece que tiene un aire pop o techno que hace que la baile hasta el más parado. Y con "Fuera de la Ley" se retiraron de escenario.

Regresaron unos minutos más tardes con otro de los temas más bonitos y sentidos de la historia de nuestro metal "Al otro lado del silencio" que me recordó cuando en el Otro se ponía esta canción para anunciar el cierre, ¡Qué noches aquellas! Y que momentazo allí en directo. Y para cerrar y ya la echábamos de menos, el "Maldito sea tu nombre" que queda un poco descafeinada si esos grandes agudos, pero bueno, es lo que hay.

 

En resumen, aunque la voz de Gallardo ya no es lo que era, y nunca más volverá a serlo, esta vez si que disfruté de su actuación e incluso de su voz. Un repertorio acertado, el grupo entregado al público y el público entregado al grupo y todos con unas ganas tremendas de pasarlo bien. Asi que, objetivo cumplico, al menos yo, lo pasé genial!
SABADO 20 de JUNIO 2009
Aunque disfrutamos de muchas de las actuaciones del sábado prefiero centrarme en la reunión de Barón Rojo por ser lo más relevante y espectacular de la noche. Diré que Europe me gustó más que en el Kobeta del año pasado y que esta vez si que tocó Cherokee. WASP lo dieron todo en escena, con un repertorio alucinante desgranando temazo a temazo. Y que Blind Guardian, a pesar de ser mi grup favorito, me decepcionó, tanto que apenas puedo escribir sobre ello. Hansi se ha cortado el pelo, eso es lo de menos, pero el set list fue muy raro, pobre, no engancharon con el público y hasta incluso me aburrieron... Y Children of Bodom, pues que aunque no me gustan les reconozco el mérito de haber tenido a la gente entregada, un buen sonido y mucha profesionalidad.
Y después de 10 años sin tocar junto la magia de Barón Rojo volvió a sobrevolar nuestras cabezas y deleitar nuestros oídos. Eran más de las dos de la mañana cuando, con un frío intensísimo y la gente apelotonada no solo por tener el mejor ángulo del escenario sino por arroparse y darse calor, sonaban los primeros compases de "Concierto para ellos". como en los buenos tiempos y así quisieron recordarlo. Y la verdad, desde el primer instante se notaba que íbamos a ver algo grande, algo mágico, algo histórico después de 10 años de inactividad. Y aún así, parece que fue ayer cuando colgaron sus guitarras para separarse, quiero decir, que se les veía conjuntados, acompasados, unidos como si su último concierto juntos hubiera sido la noche anterior. Por cierto, que el sonido mejoró bastante en su actuación. Como fondo llevaron una pantalla donde se iban proyectando imágenes diversas para cada canción. Sherpa se colocó a la izquierda, Armando en el centro y Carlos a la derecha del escenario.
Entre Armando y Sherpa si que se percibía complicidad pero Carlos se mantuvo frío y aunque en algún momento se acercaron ni siquiera se miraron. Parece que por Sherpa no pasan los años y aunque se quejó en varios momentos del viento, mantuvo el tipo de manera formidable, por él si que no pasan los años y su voz suena tan perfecta como siempre lo ha estado. Creo que a todos nos embriagaba un sentimiento de felicidad, de ver un sueño cumplido, de ver algo grande, quizás lo más grande en cuanto a grupos de rock españoles se refiere. Insisto, algo grande y de casa. Y creo que ellos también estaban felices y disfrutando de la noche.
En cuanto a temas, y no van en el orden en el que fueron interpretados, "Tierra de vándalos", "Campo de concentración", "Las flores del mal", con un feeling impresioante y un frío que arreciaba, ya estaríamos por una sensación térmica de menos de 10 grados. Pero nada importa si lo que tienes ante tí es a Barón Rojo tocando "Con botas sucias", "Cuerdas de acero" o "El malo". Fueron cantando todos, pero el peso del concierto lo llevó Sherpa y se le veía cómodo. "Son como hormigas", "Breakthoven", "Herencia Letal", "Campo de concentración" a estas alturas nadie dudaba ya se de su capacidad, de su maestría, del pedazo de historia que estábamos viendo e incluso me aventuro a decir que a más de uno seguro que le estaban cayendo los lagrimones. Los que nos los habíamos visto juntos por verlos y los que si habían tenido esa suerte por disfrutar de otra oportunidad.

"Campo de concentración", "Buenos aires", "Hermano del rock" que cantó Armando, "Los rockeros van al infierno", "Larga Vida al Rock and Roll", "Tierra de nadie", "Satánico Plan". De verdad que todo lo que os pueda contar es poco cuando ves algo semejante. Uno de los momentos más mágicos fue cuando tocaron "Siempre estáis allí" que todo el mundo coreó. Y es que a pesar del intensísimo frío que propició una menor afluencia de la esperada y que hubo gente que se marchó porque no aguantaban más la mayor parte del público aguantó estoicamente. "Rockero indomable", "Se escapa el tiempo" o "Efluvios" también sonaron. Y como cierre algo anticipado, pues eran las 4:30 de la mañana y la policía había dado una advertencia sonó "Hijos de Caín" un broche final para una noche mítica. Sherpa presentó a la banda con mucho cariño y respeto y también apareció por allí Carolina Cortés, como parte importante de Barón que fue. Armando dijo que habían vivido algo muy grande y que quien sabe si se repetiría. Creo que la gozó tanto que no le importaría repetir. Hermes se mantuvo en un segundo plano pero muy potente durante todo el concierto. Y Carlos, pues apartado, pero seguro que emocionado. Tengo que decir que ellos habían preparado un repertorio más extenso y que sin duda superaría las 3 horas de actuación, que se quedaron en dos horas y media debido a los retrasos acumulados durante la tarde.

¿Es que tanto apoyo y semejante reacción de la gente no los hará recapacitar para volver juntos? Esperamos que el cariño que la gente de toda España les demostró sirva para obrar el milagro y que una noche tan mágica y especial continúe en una gira.

Crónica hecha por Skaidana (julio(2009)

 

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