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Y mira por donde el Colegio de Abogados de Vizcaya lo programa y GRATIS. El hecho de que sea en lunes ya es secundario aunque parece que en Bilbao los promotores se abonan a programar conciertos en fechas que hasta hacer poco podían parecer surrealistas (joder, ¿quién programa un lunes un concierto no siendo vacas sagradas del circo del rock?). El caso es que había que acercarse a ver si el bueno de Chuck podía ofrecer un extra a su excelente última rodaja músical enlatada.
El local, más apropiado para dar ruedas de prensa que para un concierto de rock, no ayuda. Un marco espartano con dos micros, pedales y su vieja guitarra acústica, pero con un sonido realmente bueno. Sale el artista y el público ya está rendido a sus pies, dispuesto a disfrutar de un concierto acústico que, realmente, no defraudó. Repasa temas de toda su discografía, deteniéndose en su último disco con pildorazos como el que da título al mismo “Let freedom ring”; canciones desnudas, desprovistas de todo ornamento, áridas en algunos momentos, que calan en la concurrencia y están cimentadas en una voz magnífica pese al paso de los años.
El bueno de Chuck tenía cosas que contar por lo que aderezó el inicio de cada canción con comentarios más o menos jocosos, sobre todo para aquellos que tuvieron la suerte de entender sus largas parrafadas como la que se cascó relativa a la accidentada grabación de su último disco en México (de ésta pude pillar bastante, del resto mejor no hablar). |