CRACKER 

BILBAO  -  KAFE ANTZOKIA 27/01/2010

 

 

No sé si a todo el mundo le pasa pero hay conciertos en los que, a la salida, te encuentras con un regusto extraño. Por un lado, no dejas de reconocer que musicalmente no encuentras nada que reprochar al grupo en cuestión, pero, por otro, no acabas de ver claro si lo que has visto ha conseguido colmar las expectativas que te habían generado o si podían haber hecho algo más.



Esa es la sensación que nos acompañó a la salida del concierto de Cracker en el Kafe Antzokia bilbaino y la respuesta es más que clara. Cracker no consiguió epatarnos como sí hizo en un ya muy lejano Azkena Rock Festival del 2003, donde consiguió dejarnos con la boca abierta tras un concierto pleno y potente donde se dejaron llevar del entusiasmo del respetable. El factor sorpresa jugó a su favor entonces.

Me da la impresión de que Cracker es de esos grupos que conoces y te provocan tal shock que no paras hasta dar con el último de los ep’s promocionales que publicaron por separado y cuando aún eran jóvenes barbilampiños los distintos miembros del grupo en un afán completista que sólo  provocan los grandes. Pero con el paso del tiempo la cosa se enfría. Pero hete aquí que el grupo se ha sacado de la manga un último disco robusto, fuerte y vigorizante. Vuelven a la senda de un rock & roll, más maduro sí, pero también más energético que hace que me acuerde y desempolve sus trabajos más antiguos y que acuda a un Kafe Antzokia casi  lleno con buenas expectativas.

Euro Trash Girl ejercían de teloneros y como tal se comportaron. Por lo que pude entender han teloneado muchas veces a Cracker y, de hecho, su nombre es el título de una canción del grupo americano. Rock “americana” un poco blandito para mi gusto, pero bueno, como aperitivo se dejaron oir.

Y tras una breve espera, las estrellas de la noche salieron al escenario, se encasquetaron las guitarras y, como si tal cosa, hicieron un inicio de concierto de esos que te dejan salivando por lo que puede venir después. Rock & roll puro y duro, consistente como su último disco del que hicieron varios temas; a Lowery, Hickman y compañía se les nota las tablas y con poco consiguieron captar todos nuestros sentidos. Pero no sé porqué, al cabo de unas cuantas canciones la cosa se vino un poco abajo y no retornó a la atmósfera del principio, salvo un par de incursiones en el country y algún que otro tema cantado por Hickman que fue de lo mejor de la noche.

No quiero hablar de un mal concierto. Grandes intérpretes y músicos, no parece que pusieran toda la carne en el asador. Aun así, con eso se sobraron para hacernos pasar un rato agradable, aunque no sé si es eso lo que se debe decir tras un concierto de rock & roll. De hecho creo que no.

Txt y fotos por Larrypas

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