MONTOROCK

Montorio, Burgos - Sábado 2 de octubre de 2010

Cuando hace unos meses nos enteramos de que Gammaray actuaría en un pueblo de Burgos del que nunca había oido hablar ya fue toda una sorpresa. Pero llegar a Montorio y descubrir que es una pequeña población con apenas 100 habitantes fue mucho más impactante. Es increible que haya gente preocupada por el heavy, por organizar eventos, por juntar buenos grupos en un cartel, por ofrecer un festival, con quince años de antiguedad, en el que cada año van superando sus expectativas y que en una ciudad como Valladolid no se prepare nada. Y eso que el mes de noviembre viene cargadito de conciertos, lo cual, también me tiene alucinada. Además, un precio regalado para un festival, 20 euros anticipada y 24 en taquilla. Precios en barra muy asequibles, con unos tickets en forma de dolar con los logos de las bandas y unos bocatas muy ricos. La única pega es que no había baños públicos con lo cual, cada vez que uno tenía ganas, había que salir del recinto y buscarse un hueco... He leido en algún foro que la organización no puede hacerse cargo del coste que supone la instalación de unos baños y es que con los precios de las entradas apenas cubren gastos.

Por cierto, que para el que quiera seguir disfrutando de lo mejor del metal, el próximo 6 de noviembre puede acercarse a Montorio para ver a WASP por tan solo 25 euros. Desde luego, a estos chicos de Montorio hay que darles millones de gracias!!!

El concierto se celebraba en el pabellón municipal, un frontón cubierto que a pesar de sus caracterísiticas tenía una acústica aceptable. Cinco grupos muy metaleros todos conformaban el cartel de esta decimoquinta edición: Husein Johnson, Zenobia, Valhalla, Saratoga y GammaRay. Y semejante espectáculo fue correspondido con la asistencia de cerca de 1.300 personas.

Husein Johnson fueron la aportanción burgalesa al festival. Formados en 2006 y con un disco a sus espaldas practican un hard rock de corte clásico, cantado en inglés, y aunque son solo tres miembros trasmiten mucha fuerza y potencia. Llegamos casi al final de su actuación pero lo que vimos nos pareció muy interesante.
Los horarios se iban cumpliendo a rajatabla y a las 21:00 aparecían en escena los riojanos Zenobia. Nunca los había visto y lo que ofrecen es un heavy metal clásico inspirado en los grandes grupos del estilo cantando en castellano con mucho poderío. La gente, que casi llenaba el pabellón, coreó sus canciones con entusiamo y es que era de una de las bandas esperadas de la noche. "Icaro" y una aclamada "Lo llevo en la sangre" nos llevaron al final de su repertorio tras cerca de 45 minutos. Fue en ese momento cuando el bajista y el guitarra, ambos de nombre Jorge, cogieron sus instrumentos y los destrozaron contra el suelo... (espero que fueran unos viejos).
Valhalla ofreció dos conciertos diferentes, uno, al principio basado en sus propias canciones, rescatadas para la ocasión entre las que destacó, lo que para mí es su tema más emblemático "Guardians of metal". Y después, una segunda parte dedicada a las versiones, con un espectacular medley de Dio con su "Man on the silver Mountain", Iron Maiden, AC/DC,Judas Priest o Accept. De estos últimos aún tocaron otro corte, "Balls to the Wall" y no se olvidaron de Manowar y el "HAil & Kill" con el que pusieron punto y final a su noche. El público,por cierto, aprovechaba el parón entre tema y tema para pedir al Reno (Renardo). Una opción, la suya, apropiada para un festival más aún cuando el grupo apenas funciona como tal. Por cierto, un crack el guitarra sacando un aparatito que colgó de su pie de micro para sujetar el cachi.

Llegó la hora de Saratoga. Este grupo para mi ha pasado de contarse entre mis favoritos, a preferir no verlos. Aún así, decidí darles un voto de confianza que no se si merecían después de su concierto de enero en Portacaeli. Con los telones y accesorios escénicos que están llevando durante su gira, y un repertorio se asemejó bastante al que nos presentaron en Pucela. Iniciaron la noche con "No sufriré jamás por ti" con Tete vestido con camisita negra y pecho al aire y su inseparable ventilador para que se le mueva la melena al más puro estilo Pantene. "Nuestro planeta se apaga" fue la siguiente. Fueron alternando las canciones de sus discos con Tete con lod anteriores y así sonaron "Las puertas del cielo", con problemas con la guitarra y "A morir" un temazo que hizo vibrar a la gente. "Deja Vu" y "Dueño del aire" reconfirmaron, que el vocalista se maneja mejor con las nuevas composiciones que con las de sus predecesores en las que no llega a las notas altas y no es capaz de adaptar.

La nota más tranquila la puso "Sigues estando en mi vida". No me gustó, en general, que en los momentos cumbres de los temas no cantara o dejara el peso de la letra al público. "Luna llena" nos iba encarrilando al final para las que dejaron "Perro Traidor" y, no podía faltar, "Vientos de guerra" que cerró algo más de una hora de actuación. En general, su actuación fue mejor que la de las últimas veces que les hemos visto pero siguen sin llenarme.

Con lo bien que había ido todo de horarios durante toda la noche la espera por los germanos se hizo interminable. Alrededor de una hora de pie, esperando, sin salir del sitio a por bebida por si empezaban, con una música ambiental poco acertada y viendo, durante algunos minutos el escenario vacío, sin nadie que preparara algo, o que indicara cuál era el motivo del retraso. La batería de Dan Zimmerman, imponente, elevadísima en unas plataformas, los micros preparados, las guitarras a punto y un gran telón de fondo con el logo de la banda y un dibujo espectacular... la gente se impacientó y se oyeron silbidos pero hasta la una y cinco de la mañana no aparecieron en escena. Como intro, o para prepararnos para lo que venía, sonó el "We will rock" you de Queen.
Y por fin, llegó el momento en el que los cuatro componentes de Gammaray saltaron para tocara "Garden of the sinners". Aunque estaba un poco enfadada por el retraso todo se pasa cuando ves a Kai Hansen con su inseparable flecha roja colgada del cuello y su eterna sonrisa en la cara. No son el grupo más movido del mundo, ni el que mejor espectáculo lleve pero para mí, nunca fallan, siempre que les he visto lo he disfrutado. Y cuando pienso en las bandas que llevan tanto tiempo tocando y en si aún se divierten con la música, los conciertos, las giras, veo a Kai Hansen pasarselo genial y la pregunta se responde sola. Después le llegó el turno a "New world order" un tema que en directo gana enteros y que hace botar al más parado. A pesar de ser un festi, no se olvidaron de presentar algunos de los temas de su último trabajo "To the metal" y asi cayeron "Emphaty" y "Deathlands". De su anterior disco, "Majestic" interpretaron "Fight" , muy poderoso. De nuevo, repaso por su nuevo cd con “Mother Angel” y “No Need To Cry”, ésta con parte cantada por Dirk Schlächter en acústico, sentado a solas con la guitarra. Después y en un bastante buen castellano explicó que esa canción se la dedicaba a su padre.
Entonces llegó lo que para mi fue una sorpresa, porque no esperaba que la tocaran, "The Saviour" y "Abbys of the void", mi tema favorito de Gammaray que aunque disfruté me pareció que sonó algo más ralentizado de lo normal. Después de este temazo, se retiraron todos menos Dan Zimmerman que se marcó un solo de batería acompañado de música clásica muy interesante. Aún así, yo soy de la opinión, que mejor una canción a un solo. Pero ver a Zimmerman golpear a esa velocidad y con esa contundencia su batería es una pasada. Cuando volvieron Henjo, Kai y Dirk llegó otro de esos momentos mágicos de la noche, "Armaggedon" y a pesar de los 14 minutos de duración y la larga letra, la gente cantó y coreó con mucho ánimo. Kai Hansen aprovechó este momento para hacerse un solo de guitarra. Como ya dije antes, prefiero que toquen dos temas más a que hagan solos, pero es lo que hay.

"To the metal" llegó a continuación y se fue fundiendo con una rara, rara, autoversión del "Heading for tomorrow" o al menos unos cuantos compases de la canción, como en acústico, lenta, la verdad, cortó un poco el rollo. Menos mal que nos lo hicieron recuperar de golpe con los trallazos que interpretaron al finalizar este: "Rebellion in Dreamland" y "Man on a Mission", dos cortes por los que no pasan los años y que no te cansas de escuchar. Henjo se mantenía siempre en un segundo plano, a pesar de lo buen guitarrista que es, mientras que Kai y Dirk, se subían a unas tarimas elevadas desde donde saltaban. Asi se llegó a los bises pues los germanos se retiraron unos minutos a descansar. Volvieron con fuerza y con sorpresa pues "Ride the sky", menos gritona que otras veces y "I Want out" pusieron a todo el mundo patas arriba. Eran las tres de la mañana y de nuevo el grupo se fue durante unos momentos para poner el punto y final a la noche con "Send me a sign" y más de dos horas de concierto que tuvo momentos álgidos y otros algo más bajos pero que en general estuvo fenomenal y a buen nivel.

Después, saludaron durante un buen rato y estuvieron repartiendo púas a diestro y siniestro, casi a puñados. Ellos lo pasaron bien, y nosotros también.

Una noche metalera inolvidable, con una organización excelente y una gente, la de Montorio, que disfruta y se mueve por y para el metal, desde aqui quiero agradecer que a pesar de las dificultades con las que se puedan encontrar sigan adelante y nos preparen conciertos tan increibles como el del Montorock.

Crónica de Skaidana (octubre 2010)