LA APASIONANTE MÚSICA DEL CINE
LOS CONCIERTOS DE LA ESTUFA =>     
                                    

Arrabal de Portillo. Valladolid. 29 de enero de 2010
Crónica por Ana Alvarado

Cuco Pérez :       acordeón y teclados
Diego Galaz :       violín, violín sthoch y teclado
Luis Delgado :     zanfona, laúd, ashubury bass, theremín y guitarra


Las versiones de bandas sonoras del cine han sido tema recurrente para orquestas, grupos y bandas de música, pero lo que disfrutamos en Arrabal dentro de los Conciertos de la Estufa fue mucho más que eso: versiones realizadas con instrumentos  atípicos para un objetivo como fue recrear las más bonitas melodías del Séptimo Arte. Cuco Pérez, con acordeón y teclado, Diego Galaz, con violín y violín sthoch y Luis Delgado  a la cabeza tocando la zanfona, el laúd, el aushbury bass, el theremín y la guitarra, consiguieron atrapar desde el primer momento al público que llenaba la sala de las Escuelas Viejas.

Siguiendo el hilo narrativo de Luis Delgado, en la fría noche fueron apareciendo personajes inolvidables de la historia del cine al ritmo de los acordes del trío.  Las primeras evocaciones vinieron de Don Federico, con la película  Amarcord y la música del gran Nino Rota, y a partir de ahí apareció el entrañable y torpón Monsieur Hulot (Mi Tío  de Jacques Tati, música de Franck Barcellini y Alain Romans) con su pipa y su gabardina, al que siguió el proyeccionista de Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, música de Ennio Morricone) tan magistralmente interpretado por Philippe Noiret, o el imponente  Padrino que hizo suyo Marlon Brando en la saga de Francis Ford Coppola, recreada musicalmente por Nino Rota, y también vimos Solo ante el Peligro a Gary Cooper en la película de Zinnemann con música de Carl Foreman o a Clint Eastwood con su poncho, su sombrero "cuasi cordobés" y su cigarrillo en la comisura de los labios paseando al ritmo de la música de Ennio Morricone en El Bueno, el Feo y el Malo o La Muerte tenía un precio (Sergio Leone). Más adelante llegó la recreación del Ragtime para la película El Golpe, de G. R. Hill, con la partitura original de Scott Joplin, y vimos en la ventana cantando a la maravillosa Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, de Blake Edwards, interpretando Moonriver, de Henry Mancini, para rematar con unos acordes de Misión Imposible, de Brian de Palma y música de Lalo Schifrin. Apareció entonces, toda vestida de negro, Edith Piaf, cantando La Vie en Rose, cuya letra ella misma compuso y fue acompañada por la música de Louiguy, y seguidamente La Pantera Rosa dio unos torpes pasos siguiendo el ritmo de la música de Henry Mancini en la película de Blake Edwards. LLegó entonces la parte futurista de la historia con Ultimatum a la Tierra, de Robert Wise y música de Bernard Hermann, y sin darnos cuenta Anthony Quinn vestido de Zorba el Griego nos invitó a balilar la música de Theodorakis para la película de Kakogiannis.  La bomba final llegó con Conchita Velasco con  Las Chicas de la Cruz Roja  (Fernando Palacios) y  El Día de los Enamorados  (Rafael Salvia),  ambas compuestas por Augusto Algueró, y de repente apareció un grupo comandado por Pepe Isbert, Lolita Sevilla, Elvira Quintillá y otros cantando el pasodoble de Bienvenido Mister Marshall (Berlanga, Bardem y Mihura, música de García Leoz), pero a todos los echó el Elefantito de  Hatari (Howard Hawks) que al ritmo que le marcaba Mancini puso todo patas arriba.

Ana Dolores Alvarado 010.

 

cylcultural.org     crónicas      agendas