SARATOGA

Sala Portacaeli, sábado 30 de enero de 2010

Los heavys de la ciudad esperaban con ganas el sábado 30 de enero pues Saratoga se acercaba hasta Valladolid para presentar en directo su segundo disco con la nueva formación. A mí también me apetecía porque el trabajo que venían a ofrecernos, "Secretos y Revelaciones" me gusta, tiene buenas canciones y me resulta mucho más completo y complejo que el anterior. Además, la última vez que los vi, fue en tierras palentinas, en diciembre de 2007, en lo que fue su segunda actuación en directo tras el cambio de formación y aquella vez salí con una decepción terrible. Puedes leer la crónica de esa noche aquí.
El caso es que la sala Portacaeli presentaba un aspecto inmejorable, lleno hasta la bandera de los heavys de toda la vida. Por cierto, que en este concierto había pocos chavalillos de esos que vienen pisando fuerte y es que, como me dijo un amigo, con las entradas a 18 euros solo se pueden permitir los conciertos aquellos que tienen nómina. Entre la entrada y el precio de la bebida y a últimos de mes... aún así es la actuación en la que más gente he visto de las que he asistido.
Eran las 21:20 cuando aparecía la banda en el escenario y la gente se apelotonaba más en las primeras filas para ver a Niko, Tete, Andy y Toni. Arrancaron con lo que ha sido el single de su disco, "No sufriré jamás por tí" y el sonido no resultaba demasiado bueno: barullo entre los instrumentos y volumen bajísimo que confiábamos en que fuera mejorando a lo largo de la noche. "Nuestro planeta se apaga" fue la siguiente en sonar ya con algo más de nitidez pero bajita al igual que la anterior. Saratoga comenzó se el repaso a carrera con "Ángel de barro" en el que pudimos comprobar como, aunque Tete Novoa se esfuerza, no llega a los tonos espectaculares con los que Leo cantaba. Es más, en las partes más complicadas, el vocalista acerca el micro a las primeras filas para que sean ellos los que interpreten esas estrofas. Quizás no se trata de imitar sino de versionar, imprimirle su carácter, ajustarsela a sus capacidades porque cuando intenta parecerse al anterior frontman pues no llega... Algo parecido sucedió con "Ángel de barro". Por cierto que la gente se animó más cuando tocaron estos temas más conocidos.
Volvieron a "Secretos y Revelaciones" con "Deja Vu" uno de los cortes que más me gustan en el disco pero que en directo me dejó un tanto fría. Y así llegó el solo de guitarra de Tony G. Hernando que se acompañó de Andy a la batería. Duró unos cuatro minutos y, por un lado, no fue demasiado espectacular y por otro, cuando te llamas Saratoga y tienes un montón de discos a tus espaldas quizás sería más interesante tocar canciones y dejar los solos para conciertos más largos. Lo mismo opino del solo de batería que tocó Andy unos cuantos temas más adelante.
"A morir" nos devolvió algo de energías después del solo de Tony y es que siempre ha sido una canción que ha conectado muy bien con la gente y buena para el directo. La nota más tranquila llegó con "Cuando los sueños te hagan llorar". Tete presentó la canción y explicó lo que significaba para ellos actuar en Valladolid pero desde el fondo de la sala apenas se le escuchaba cuando hablaba y mientras cantaba tampoco es que se le oyera mucho. Y para apoyar esta afirmación diré que yo estaba situada en la barra del fondo y podía conversar perfectamente con mi pareja sin necesidad de elevar la voz. Continuaron con "Dueño del aire" y "Vuelo del halcón", dos de las canciones más emblemáticas y con más fuerza del disco VII. Creo que la gente no estaba demasiado entregada y es que aunque el concierto fue mucho mejor que el de Palencia en cuanto a sonido y conjunción de la banda no acaban de llenar, de entusiasmar, de encantar. No enganchan, no conectan con la gente, no divierten, no trasmiten como hacían antes, o al menos a mí no me terminó de gustar, no me divertí, ni vibré como solía ocurrirme con los anteriores Saratoga.
Con "Luna llena" y "Sigues estando (en mi vida)" Tete demostró que se maneja mejor con las composiciones actuales, con las suyas que con, por ejemplo, "Vientos de guerra" que nos llevó al primer parón de la banda cuando solo llevábamos una hora y diez minutos de actuación. Con el grito de "Esto es Pucela y aquí se toca otra" el público esperó a que el grupo volviera al escenario. Tete presentó a los miembros de la formación y después comenzaron con los bises: "Resurrección", "Heavy Metal" y "Perro Traidor" para cerrar una hora y media de repertorio. La gente se emocionó y se entregó más con estas canciones, llamémolas, clásicas que incluso nos dejaron con ganas de más. Pero no fue así y el concierto terminó de una manera un tanto brusca y cuando aún no eran ni las once de la noche.
En resumen, el sonido no fue el mejor, podrían haber tenido algo más de volumen en particular, cuando hablaba Tete entre tema y tema, algo más de limpieza y menos embarullamiento pero, en esta ocasión tocaron conjuntados. Me pareció una actuación escasa, solo 90 minutos por 18 euros, que son 3.000 pesetas, que a veces se nos olvida. Además, tocaron dos solos que podrían haber cambiado por dos canciones más. Y sobre todo, me dejaron fría, no me aportaron mucho y no disfruté a tope como me pasa con otros grupos y eso que llegaba a a sala con el subidón de la quinta victoria del Blancos de Rueda!!!. Quizás la próxima vez que vengan a Valladolid me quedaré en casa, me pondré el DVD y me lo pasaré mejor.

Crónica por Skaidana

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