JUAN MANUEL CAÑIZARES

CAFE ESPAÑA. 14 DE MARZO DE 2003
Texto y fotos: Maria Eugenia martín Maeso

La noche del viernes se presentó en el Café España el guitarrista Juan Manuel Cañizares acompañado de su grupo (bajo, flauta y percusión). El concierto se enmarcaba dentro de las citas flamencas a las que -por suerte- nos tiene acostumbrados el España desde hace unos años. Las actuaciones programadas por el Café han venido ofreciendo a los aficionados vallisoletanos una muestra de lo que es el panorama flamenco actual, advirtiéndose la intención de los organizadores de que ésta sea lo más completa posible, no ciñéndose a un único estilo o tendencia. Así, hemos tenido ocasión de escuchar en ese escenario a grandes figuras del cante que ya
forman parte de la historia del flamenco y que para el aficionado no necesitan más presentación que su nombre, como José Menese, Agujetas, Chocolate o Chano Lobato, pero también se ha dado oportunidad a nuevos valores que, como Laura Vital, se van abriendo paso en el mundo del cante siguiendo la estela de los cantaores clásicos, o a Diego el Cigala, con un estilo más moderno y alejado de los cánones.
 
 

Esta vocación de abarcar todas las tendencias se completó la noche del viernes con la actuación de Cañizares, excelente guitarrista que mezcla los ritmos flamencos con otros estilos e integra en su música instrumentos como la flauta y el bajo, continuando en la línea iniciada por Paco de Lucía hace ya más de 20 años. Esta tendencia musical, llamada "fusión" por algunos y "nuevo flamenco" por otros, tiene gran éxito en la actualidad y es seguida por cada vez más número de cantaores y guitarristas. Sin embargo, la mayor parte de los aficionados a los modos clásicos del flamenco que son público habitual del España en otras actuaciones, la noche del
viernes se quedó en casa, siendo el aforo más bajo de lo habitual. No obstante, a la cita acudió un buen número de personas -jóvenes en su mayoría- que disfrutaron del estupendo hacer de Cañizares y su grupo.
 
 

No se puede más que elogiar el virtuosismo técnico y la perfección en la interpretación del guitarrista catalán, que deleitó al público con un concierto que se abrió con un solo por rondeñas que fue muy aplaudido. El grupo que lleva con él, que se sumó posteriormente a la actuación, acompañó acertadamente al guitarrista, no solo tocando sino también bailando, ya que Víctor Celada dejó en dos ocasiones su
puesto de percusionista para adornar el espectáculo con unas pinceladas de  baile. Alegrías, bulerías, tangos, sevillanas, rumbas y otras piezas musicales fueron desgranándose a lo largo del concierto que, como es habitual, se dividió en dos partes, en la última de las cuales Domingo Patricio interpreto con su flauta un tema en solitario que arrancó numerosos aplausos.
 
 

Tras finalizar el concierto, la cerrada ovación de los espectadores fue correspondida con la interpretación otro tema -una rumba- con la que el artista y su grupo se despidieron definitivamente del público del España.
 
 

La música que realizan Cañizares y su grupo se sale de los cánones del flamenco clásico. Incorpora instrumentos como la flauta y el bajo -que no son propios de esta música- y formas de interpretar en ocasiones más afines al jazz que al propio
flamenco, por lo que muchos de los aficionados no encuentran en ella la emoción que les proporciona el flamenco con el que ellos se identifican. Cada uno sabe lo que le gusta y por qué pero, dejando a un lado las polémicas entre partidarios o no de la "fusión", hay que decir que ésta, como toda mezcla, supone la pérdida -o llámese variación- de la esencia que es propia a las cosas que se fusionan. Ya no es ni una
cosa ni otra, sino algo distinto que bebe de varias fuentes y que puede ser igualmente maravilloso pero, desde luego, es bastante probable que tenga un público y unos seguidores diferentes.
 


INICIO***CRONICAS DE CONCIERTOS***REPORTAJES
agenda***las bandas***entrevistas***grabaciones***servicios***foro***mp3