Recientemente se ha puesto en circulación el último disco
de los madrileños que tan buenos momentos nos hicieron pasar, pero
yo creo que esta edición no había saciado las expectativas
de sus múltiples fans, que opinaban que era un poco más de
lo mismo, y con la excusa de grabarlo como si fuese en directo pero en
el estudio era más directo, valga la redundancia.
Por ese motivo no se sabía exactamente como iba a ser la respuesta,
pero cuando llegamos allí nos sorprendió. Ya había
tocado la banda telonera, unos coleguillas de los Dover que responden al
nombre de Lucas y que por deferencia hacia vosotros buscaremos info y os
contaremos quienes son.
La sala hasta
la bandera, también hay que decir que los Dover como banda consolidada
trae un pedazo equipo que ocupa una parte del escenario bastante importante.
Musicalmente hablando el sonido del grupo es espectacular y no ha perdido
nada desde su punto más álgido en el "Devil come tu me",
del que todavía mantienen un buen puñado de seguidores. Con
las guitarra de las hermanas Llanos, la batería de Jesús
y el bajo de Alvaro se crea un muro que atrona y llena por completo todos
los intersticios de la sala, si a esto añades la compenetración
de los miembros que es completa puedes ver un grupo que para mi hace lo
principal, disfrutar y hacer disfrutar en el escenario, consiguiendo que
la gente se mantenga entregada desde el principio al final, que no baje
los brazos y coree todos los temas, y eso hay que decirlo Dover lo consiguió.
Llama la atención
en una banda bastante lineal como el grupo de seguidores ha ido cambiando
un una gente muy joven agolpada en las primeras filas coreando todos los
temas y un fondo de sala repleto del público que las conoce de siempre
les sigue allá donde vayan y cuando suene "Serenade" siempre estarán
vibrando.
En relación al último disco sólo se puede decir
que si quieren hacer directo que lo hagan de verdad y como ellos saben,
sino se quedan a medias.
En conjunto una buen concierto para cerrar el mes.
Como aspecto negativo es que el sonido de los micros, cuando las hermanas
se dirigían al respetable, no se entendía nada de nada.
Texto y fotos: Manuel y Maribel |