DOVER
Sala Escena
Valladolid 29-XI-2003

Recientemente se ha puesto en circulación el último disco de los madrileños que tan buenos momentos nos hicieron pasar, pero yo creo que esta edición no había saciado las expectativas de sus múltiples fans, que opinaban que era un poco más de lo mismo, y con la excusa de grabarlo como si fuese en directo pero en el estudio era más directo, valga la redundancia. 
Por ese motivo no se sabía exactamente como iba a ser la respuesta, pero cuando llegamos allí nos sorprendió. Ya había tocado la banda telonera, unos coleguillas de los Dover que responden al nombre de Lucas y que por deferencia hacia vosotros buscaremos info y os contaremos quienes son. 

La sala hasta la bandera, también hay que decir que los Dover como banda consolidada trae un pedazo equipo que ocupa una parte del escenario bastante importante. 
Musicalmente hablando el sonido del grupo es espectacular y no ha perdido nada desde su punto más álgido en el "Devil come tu me", del que todavía mantienen un buen puñado de seguidores. Con las guitarra de las hermanas Llanos, la batería de Jesús y el bajo de Alvaro se crea un muro que atrona y llena por completo todos los intersticios de la sala, si a esto añades la compenetración de los miembros que es completa puedes ver un grupo que para mi hace lo principal, disfrutar y hacer disfrutar en el escenario, consiguiendo que la gente se mantenga entregada desde el principio al final, que no baje los brazos y coree todos los temas, y eso hay que decirlo Dover lo consiguió. 

Llama la atención en una banda bastante lineal como el grupo de seguidores ha ido cambiando un una gente muy joven agolpada en las primeras filas coreando todos los temas y un fondo de sala repleto del público que las conoce de siempre les sigue allá donde vayan y cuando suene "Serenade" siempre estarán vibrando. 
En relación al último disco sólo se puede decir que si quieren hacer directo que lo hagan de verdad y como ellos saben, sino se quedan a medias. 
En conjunto una buen concierto para cerrar el mes. 
Como aspecto negativo es que el sonido de los micros, cuando las hermanas se dirigían al respetable, no se entendía nada de nada. 

Texto y fotos: Manuel y Maribel