En una sala
abarrotada de gente salieron al escenario la banda palentina-vallisoletana
LA FAMILIA ISKARIOTE.
Sobre un escenario de escasos diez metros cuadrados se distribuían
los 8 componentes, es decir: batería, bongos, guitarra, bajo, gaita,
saxo, trompeta y trombón, y en varios temas subían dos chicas
a hacer coros. Es resumen, estaban como sardinas en lata.
El público,
que conocía perfectamente a la banda, fue siguiendo los temas y
la gente de las primeras filas se movía con bastante agilidad sobre
todo cuando llegó el primer hit "Antonio el de Barruelo". La actuación
continuó durante mas de una hora y media, primero con la interpretación
de canciones propias como "Mis amigas las piedras", "Negro sobre Negro"
y el tema principal de su último single "Amor Apalea", finalizando
el concierto con una serie de versiones como "Monkie Man" que consiguió
que toda la sala se moviera a ritmo de Ska con el cantante entre el publico,
el saxo dando saltos entre las primeras filas y el resto de la sección
de vientos en el borde del macroescenario.
Para terminar
se arrancaron con el tema de "La Familia Iskariote", que hizo famoso Kortatu,
y ya el desbarre en la sala fue general.
En conjunto fue un buen concierto salvo algunas salvedades que pasamos
a enumerar: la acústica fue muy floja, se iba la luz, a ratos no
se escuchaban los elementos eléctricos y la gaita atronaba un poco
de los agudos y desafines (hay que aplicarse).
En líneas generales la banda está preparada para grandes
escenarios en los que poder plasmar su show y que la gente se pueda mover
a sus anchas.