II LECHAZO ROCK
SALA MAL BICHO, VALLADOLID
VIERNES 28 DE NOVIEMBRE DE 2003
LUZ NEGRA 
MIND TRAVELLER
El viernes 28 de noviembre se completó la Segunda Edición del Lechazo Rock con las actuaciones de Luz Negra y Mind Traveler en la Sala Mal Bicho de Valladolid. No pude asistir a la primera parte del festival celebrada una semana antes; pero la cantidad de público asistente al segundo concierto no llegaba a llenar ni siquiera la mitad de la sala, disminuyéndose progresivamente durante las actuaciones, hasta quedar unas diez personas en la recta final. Y lo que es aún peor, las “cuatro personas” que asistieron, no se movieron en todo el recital; salvo alguna excepción.
Eso me lleva a reflexionar y a preguntarme ¿qué cojones le pasa a la gente de Valladolid?, ¿por qué coño los “jebis” no van a los conciertos de Heavy Metal? Y ¿por qué estúpida razón los que van se quedan parados y no animan a los grupos?.
Cuando parecía que Valladolid se estaba convirtiendo en una parada obligatoria para las giras de los grandes grupos nacionales, todo vuelve a ir de culo. Esto va para los cuatro fulanos que se creen “más jebis que nadie”: si queréis que el Heavy Metal crezca en Valladolid y queréis que vengan a tocar los grupos que os gustan, el problema no se soluciona quedándose en el bar de siempre quejándose de que “a Valladolid no viene a tocar nadie porque es una mierda....”; el problema se empieza a solucionar por la raíz; es decir; apoyando a los grupos pequeños en sus conciertos.
Si un promotor ve que en los conciertos pequeños hay respuesta y que la gente acude a animar se mojará el culo y traerá a gente grande porque ha comprobado que los Heavies de Valladolid están deseosos de  conciertos y acuden a ellos para reivindicar la música que tanto aman. 
Por el contrario, ¿creéis que cualquier promotor con dos dedos de frente se pringa por traer a alguien si ve que ni siquiera hay “jebis” que vayan a los conciertos pequeños?. No señores, no son tontos y no se mojan. Piensan, “Bueno, hay un concierto cada dos semanas de Heavy Metal y no va ni dios. ¿qué hago, me gasto mi pasta en traer a un gran grupo de Metal?. Los cojones, porque si no van ni a un concierto pequeño a ver al grupo grande seguro que van dos. Mejor traigo a alguno de Operación Triunfo, que los pijos nunca fallan”.
Y como el dueño de Mal Bicho se canse, las bandas de Valladolid van a tener que tocar en su casa. Y eso, progresivamente, puede llevar a que desaparezcan los grupos de música y todo lo que tiene que ver con el Rock.
Pensadlo fríamente, ¿es eso lo que queréis?. Como todos sigáis así, a Valladolid no va a venir a tocar ni el tato, porque los grupos y los promotores no ven respuesta por ningún lado, no ven que en Valladolid exista esa forma de vida llamada Heavy Metal. 
Bien, una vez dicho esto, empezaré a comentar el espectáculo. 

Sorprendentemente, el sonido de Mal Bicho fue el mejor que nunca había escuchado en esa sala. La única pega era que el volumen era excesivamente alto; en serio, llegaba a hacer daño en los oídos. Si en próximos conciertos mantienen esa calidad y bajan un poco el volumen, habrán dado con el “sonido perfecto”. 
Luz Negra salieron a darlo todo e hicieron uno de los mejores conciertos que les he visto. Tocaron casi todos los temas de su maqueta (“Qué te pudo pasar”, “Esperando en soledad”, “Sendero al infierno” y “Luz negra”), presentaron nuevos temas como “Dónde irás”, “Don de Midas” o “Quién dudó”; y versionearon magistralmente los temas “Burning my soul” de Dream Theater, “Trust” de Megadeth y “Eagle fly free” de Helloween. 
Sin lugar a dudas están  viviendo su mejor momento y pocos grupos de Heavy Metal en la ciudad cuentan con músicos de tanta calidad. Sus temas no son innovadores, pero mezclan speed con toques progresivos dando como resultado el fabuloso “Jedi metal” jejeje. 
Señalar que éste probablemente fue el último show en el que pudimos ver a su teclista Rodrigo, pues debido a causas laborales a tenido que abandonar el grupo. 
 Desde aquí les arengo para que sigan dando caña y no parén el ritmo de conciertos. Tienen que ir a por todas.

A las 23:45 aparecieron en escena Mind Traveler; grupo compuesto por los exmiembros de Istar (Coronel: batería, Pablo: bajo, Hastings: guitarra y Lupa: teclados y 
coros), el guitarrista Lupi y el vocalista Dani. 
Nunca les había visto en directo y esa misma noche presentaban su primera maqueta (lo siento, no recuerdo el título). Con tanto aliciente, estaba deseoso de ver cómo se desenvolvían en las tablas.
Tocaron casi todos los temas pertenecientes a su maqueta (“Reality leaves you behind”, “A slave in paradise”,”Invaders”, “The masque of the red death”, “Dancing in the dark” y “A secret in the darkness”); los cuales, para que os hagáis una idea, son una mezcla entre el power de grupos como Helloween y Gamma Ray y el progresivo de Symphony X o Angra. Batería a piñon fijo, teclados muy técnicos, buenas melodías de guitarra y voz muy aguda.  En general, la calidad de los temas es alta, excepto “Invaders”, que me parece una burda copia de canciones como “Bullet train” pertenecientes al disco “Jugulator” de Judas Priest.
Y con influencias como esa no podían faltar versiones como “Until we rise again” de Edguy, “The kiss of Judas” de Stratovarius (en la cual subió Merche, cantante de Fantashide, a hacer un dueto con Dani), “Night crawler” de Judas Priest o “Eagle fly free” de Helloween.
Sobre el grupo debo señalar lo siguiente: Lupa (Teclado), Pablo (bajista) y Lupi (guitarra) son músicos de gran calidad; y en mi opinión son los que mueven el grupo. Y Hastings (guitarra) y Coronel (batería) han mejorado enormemente desde la última vez que  les vi actuar en directo.
Pero les falla la voz. Y este es un punto que hay que analizar detenidamente. Dani tiene base; hay de donde sacar. Pero abusa tanto de los agudos que estos llegan a hacerse desagradables para el tímpano humano. Y lo que es aún peor, tanto esfuerzo para sus cuerdas vocales hace que a los tres cuartos de hora de concierto no pueda más. Sin mencionar lo mal que le quedan esos graves forzados.
El cantante podría hacer mucho más si aprende a modular su voz y a conocer sus límites. No por dar más gritos se canta mejor. Si aprende a modular sus agudos y a soltarlos en el momento adecuado, se convertirá en un gran vocalista. Si no lo remedia, seguirá ofreciendo el pésimo espectáculo de berridos atronadores del otro día.
Pero en líneas generales el grupo me sorprendió gratamente. Espero volver a verles pronto y también espero que sepan corregir las voces a tiempo.

En definitiva, una gran noche de Heavy Metal que no se mereció tener tan pocos espectadores. Ojalá la próxima edición del Lechazo Rock cuente con más y más público.

ANTONIO VALSECA