Vicente Soto "Sordera"
José Mº Molero 
Cafe España-Valladolid
14 de noviembre de 2003
El Viernes, de nuevo en el España, se anunciaba un recital de los de expectación. 
Vicente Soto, el máximo exponente en activo de la estirpe de Paco la Luz, junto al gran José María Molero, que ya acompañara al padre de Vicente tanto en recitales como en grabaciones. De la expectación generada daba idea el llenazo (otro éxito más en el haber del España) que registró la sala. Con estos prolegómenos no queda más que recurrir al dicho taurino: "corrida de expectación, corrida de decepción". Algo extraño. Si algo pone a Vicente Soto en lo más alto de los cantaores actuales, aparte de su saber y condiciones, es su entrega en el directo, como dicen los flamencos: "canta igual pa´ cuatro que pa´ cuatro mil". Aquí, esta vez, nos tuvimos que quedar con las ganas. Cantaor y guitarrista estuvieron correctos, con un repertorio de categoría (Alegrías, Soleá, Fandangos, Tangos, Tarantos, Soleá por Bulerías, Siguiriyas, Bulerías y Villancicos por Fiestas), pero carente de emoción, sin que en ningún momento se pudiera tener la sensación de lo excepcional de la música en vivo. Estar correcto, en el caso de Vicente Soto, no es suficiente. Si un intérprete flamenco de esta categoría -precisamente por tenerla- se limita a un rutinario ensayo general, donde no se arriesga porque lo importante es no fallar, corre el peligro de convertirse en rutinario, previsible lo que lleva a gran parte de los "aficionaos" a limitarse a las grabaciones existentes (y Vicente cuenta con un puñado de ellas).
 

Resumiendo, se podría decir que el concierto no resultó ni mal, ni bien, ni todo lo contrario. Pasó y punto, con la sensación de haber perdido la ocasión de disfrutar del talento que atesoran tan fenomenales intérpretes, que no lo resultaron tanto el viernes en el España. 
 
 
 
 
 

Luis Angel del Caño "Cañete".