LA HABITACION ROJA
(Sala Escena 21-11-2003)
por Mol
No me esperaba yo que tuvieran cierto tirón
los valencianos "La habitación roja".
Superado ese trance (ja ja ja) y siempre después de cenar algo,
nos dispusimos a hacer de la espera un hecho consumado. Viene siendo
bastante habitual la larga espera que va, desde que está programado
el concierto hasta que empieza. Eso unido al elevado precio de las consumiciones,
una caña casi 500 pesetas de las de antes (lo pongo en pesetas
que siempre impacta más) hace más difícil que la
gente suba hasta Zaratán. Puede llegar a ser comprensible la
falta de gente en este tipo de eventos...
¡¡¡Ojito!!! Sobre la entrada del
concierto no me voy a pronunciar, porque como músico, creo que
tampoco es para tanto pagar por ver un concierto. Eso si, como buen
bebedor, me quejo del elevado precio del consumible. Es lo que hay.
El que quiera (o el que no) que tome nota. Repito, es lo que hay. Siempre
está lo opción de no beber nada, pero eso no deja de ser
un cruel acto de masoquismo.

A lo que iba, ya se rumoreaba que en las pruebas de
sonido el volumen era brutal, lo cual quedó perfectamente constatado
en el concierto.
Por mi parte decir que no hace falta tener un volumen bestial para ser
mejor.
Me pasa lo mismo con las guitarras. Tengo especial "tirria"
por las guitarras hipermegadistorsionadas (al menos en los grupos pop,
o los que van como tal).
Por supuesto hay que diferenciar entre distorsionar y saturar. En este
caso no hay mucha queja. No se por donde empezar a contaros algo de
este concierto. Empezaré por el cantante, ya que fue lo que menos
me gustó, por no decir Rodrigo. Claro, ahora caigo. El volumen
brutal, casi siempre viene dado por un cantante inseguro que no se atreve
a dejar su voz perfectamente definida. ¿Cuál es la opción?,
subir el volumen de la música hasta que reviente todo y ya de
paso mi voz queda perfectamente disimulada entre tantos decibelios.
El fallo fundamental de mogollón de bandas que hacen pop es la
voz. Este es uno de los ejemplos más claros. Al igual que le
pasa a J, de "Los planetas", el que por cierto
parece haber poseído a nuestro cantante de hoy, al saber que
tu voz es mala, siempre tiendes a esconderte. La historia de la música
está llena de cantantes malos (vease Bob Dylan, Tom Waits). La
diferencia entre un buen cantante malo y un cantante malo acojonado,
es precisamente el no tener ningún tipo de complejo a la hora
de enseñar tu voz. Los que esconden la voz entre volúmenes
y distorsiones, no hacen, sino que ocultar sus verdaderas vergüenzas
y no hacen más que poner en bandeja de plata al respetable su
cabeza, representada por un falso intento de ser lo inexistente. Las
voces malas están para oirse, eso es lo que precisamente da la
autenticidad y esas, al fin y al cabo, son las voces que quedan en el
recuerdo.

En la parte que corresponde a la banda, tengo que
señalar mi grata sensación.
Sin ser grandes músicos, demostraron tener cierto gusto a la
hora de interpretar los temas.
No se por qué, pero cada vez que veo a una banda en momentos
intensamente "noise", me viene a la cabeza
"Sonic Youth", por algo será. La pega
en este caso viene dada por la excesiva utilización del delay
en la guitarra solista. Esta utilización delata la falta de recursos,
pero bueno, eso al final y al cabo es un tema secundario, cada uno hace
lo que puede, en pos de un sonido y de un estilo. Esto no quiere decir
que el estilo de este grupo se defina por sus guitarras. Al fin y al
cabo ya sabemos que no han inventado nada nuevo.
Sobre el repertorio decir que empezaron con el primer tema incluido
en su cuarto disco, "4". Después de
"La soledad del corredor de fondo" también
tocaron otros temas estrella como "Viaje alucinante"
o "Los últimos veranos". El concierto
se basó en su repertorio más clásico combinado
con los temas de su último disco. Fueron los menos, lo cual demuestra
la inseguridad de su último disco, que sin ser atrevido confirma
su madurez.
Esto es lo que pudimos ver este Viernes en la sala "Escena".
En un momento dado también hicieron su particular visión,
o versión, de "A perfect day" de Lou Reed. Lo único
que no me gustó fue ese intento de cambiar demasiado la canción.
A Lou y la Velvet que ni la toquen, sobre todo en un tema tan personal.
Poco más se puede decir de esta banda.
Sin más, me despido deseando a todos los músicos un feliz
día de Santa Cecilia y recordaros que bebáis con moderación,
sobre todo en Zaratán.
MOL
comentario de su disco
4
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