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Lou Reed, Salamanca 21 mayo 2003, The raven tour.



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O sea, ¿ de que se supone que deberíamos hablar ¿?

- el repertorio
- el auditorio y el público
- la banda
- lo que esperábamos (lo que hizo y lo que no hizo)
- lo que no esperábamos y nos sorprendió
- nuestras sensaciones ... nuestras emociones

En este caso será algo quehjilsg bu8984567bnLjuyUYg **`*^^´¨:;.jio89 bnuf994567b nogti8OU(hu ju0y9yin G4/(%468´¨:;.jio89 bnuf994567b nogti8OU(hu ju0y9yin G4/(%468.

- The raven 03 = the raven, call on me, vanishing act
  (a su vez rescatada de “time rocker 96” ¿ no lo sabías ?,
  no me extraña es un trabajo no publicado)
- Ecstasy 00 = Ecstasy
- Set the twilight reeling 96 = la misma
- Songs for Drella 90 = Small town
- New york 89 = Dirty Boulevar
- The Mistral 86 = Tell it to your heart
- The blue mask 82 = The day John kennedy died
- Street Hasle 78 = street hasle/waltzing matilda
- Berlin 73 = Men of good fortune, How do you think it feels,
  the bed
- Transformer 72 = Perfect day
- Y the Velvet underground, Sweet Jane (loaded 70-live 69),
   Candy says (VU 69), Venus in furs, Sunday morning y
   all tomorrow’s parties (VU 66-67)
- Más un tema de Fernando Saunders que yo no había oído    nunca.


Los datos técnicos normalmente interesan a los seguidores y ayudan a hacerse una idea del concierto,
conocer la lista de temas interpretados siempre es una referencia importante.

La banda :

Fernando Saunders, hizo de todo y lo hizo bien, tocó el bajo, el contrabajo electrónico tan bonito que tiene, controlaba el secuenciador y caja de ritmos en los dos temas que lo utilizaron (algo inédito hasta la fecha y de lo que se sirvieron lo justito, solo timbal y bombo), también tocó los drums electrónicos que se limitaban a un pequeño panel, hizo unos coros fabulosos y se cantó una canción (su canción, que nadie conocíamos).
Saunders empezó a tocar con Reed a mediados de los 80, en la época de R.Quine, después de algún lapsus se han hecho realmente inseparables, sin duda es el músico que más tiempo lleva a su lado.

Mike Rathke también lleva una buena temporada con Reed, hasta ahora le habíamos visto a la guitarra, siempre a la sombra, en esta ocasión se limitó bastante a doblar la guitarra de Lou y curiosamente fue con los teclados donde adquirió más protagonismo, unos teclados minimalistas que fueron evolucionando en sonido desde el piano eléctrico hasta algo parecido al vibráfono.

Jane Scarpantoni al violoncello, fabulosa Jane, perfectamente metida en el asunto.


Anthony, a veces un espectador de lujo, sentado en su rincón, a veces hacía los coros, bien solo o fundiéndose con Saunders. Según avanzó el concierto fue adquiriendo más protagonismo hasta terminar cerrando con el último bis, una maravillosa Candy says que todavía suena en mi cabeza.

Y por último Lou se ha traído a su maestro de Tai chi, Mr.Ren Guang-Yi, que salió al escenario en tres ocasiones e hizo buenas demostraciones de su técnica con esos movimientos tan armónicos, tan plásticos, tan aparentemente sencillos de los que incluso hasta el propio Lou a veces se sirve con las manos cuando canta o recita.
¿ que pintaba allí el maestro Guang-Yi ? supongo que a Reed no le viene nada mal gozar de su compañía y su apoyo para aguantar el tirón de una gira de este tipo en la que se va a comer unos cuantos kilómetros, aviones y hoteles, que ya ha pasado los 60 y no es que se haya cuidado especialmente toda su vida, aunque el aspecto que tiene es verdaderamente saludable.

Bueno, todos tenían su espacio perfectamente definido en el escenario, muy compartimentado

lo explicamos de otro modo ;

cuando uno va a ver a Lou Reed nunca sabe lo que se va a encontrar, puedes hacerte todas las cábalas del mundo y no acertarás.
The raven es un disco que el propio Lou se ha molestado en explicar de una forma que hasta ahora no había hecho con ningún otro disco, desconozco el motivo y no creo que sea porque piense que es difícil de oir.
Cuando escuchas The raven efectivamente te das cuenta de que hay elementos de todas sus diferentes épocas (1-*)

The raven es un disco sobrio, serio. Lou Reed es un tipo sobrio, serio, siempre lo ha sido y todas sus apariciones live responden a ese hecho excepto el tour de regreso a USA en el 73 cuando grabó el rock’n’roll animal y live, entonces si que hizo un derroche de glamour y puesta en escena, curiosamente coincidiendo con su disco más triste, uno de los discos más tristes de la historia, “Berlín” (2-*)

Lou es un tipo empeñado en reinventarse a si mismo, constantemente, siempre lo hace,
un tipo empeñado especialmente en no hacer lo que se espera de él, nunca lo hace,
es un tipo empeñado en romper y reinterpretar constantemente sus propias canciones, siempre lo hace,
nunca le hemos oído hacer un tema dos veces igual, siempre cambiará algo, entrará a cantar cuando le salga y si me apuras cambiará hasta la letra.

A un concierto de Lou hay que ir preparado para encajar lo que te eche, nunca puedes esperar al Lou de Coney island o de Transformer o de New york o de Ecstasy ... porque te llevarás un chasco y saldrá por donde le de la puta gana y eso es precisamente lo que le ocurrió a más de uno.

Pero no deja de ser inevitable que cada cual se haga sus películas o que lo sienta de una u otra manera.
Con todos estos antecedentes (1-* y 2-* y demás) lo que esperábamos era un concierto sobrio, oscuro, intimista y minimal, con una fuerte carga poética, más aún sabiendo que Thunder se había quedado en casa, que no traía batería.

Y así fue.

Esperábamos un repaso o resumen de todo lo que ha venido desarrollado durante 35 años de rock, siguiendo la línea The raven, sin concesiones.
Pues bien la primera sorpresa fue el repertorio, no esperaba un repaso tan explícito sino algo más en la línea que había marcado con Ecstasy, es decir, el resumen viene por la forma de interpretar los temas, cogiendo elementos de aquí y de allá y modificando las canciones para poder dar rienda suelta a todo esto.
No por los temas en si, sino por la forma de desarrollarlos. (ecstasy 2000)

No fue así, el repertorio está claro.

Pero es que por otro lado el repertorio de Reed es tremendo, hay de todo y mucho.
Y siempre es un placer oir los viejos temas y ver como rescata algunos que creíamos perdidos en lo más profundo de nuestros recuerdos.
Yo había visto el concierto en mi cabeza, la sobriedad de Magic & Lost o la puesta en escena de Songs for Drella, incluso me esperaba muchos temas a pelo, pero eso si, más electrónica, más ruido, aun enmarcado dentro de esa tranquilidad poética, al fin y al cabo uno de los elementos recuperados por Reed últimamente ha sido la cacharrería electrónica utilizada en Metal Machine Music.

Y esa impresión me dio también antes del concierto, cuando me fui al pié del escenario a fisgar un poco entre el material que traían (por cierto, curioso ampli de Lou muy art-decó años 60), pero allí había dos telecaster lo cual ya te indica que te has confundido, porque sabes el uso que va a hacer de ellas.

Lou nunca ha sido un virtuoso de la guitarra, ni falta que hace, pero tiene esa forma de tocar que le hace único, con sus rifs locos y punteos =(&7hbglg8), bien, pues ahí no se prodigó y todos lo echamos de menos, utilizó la guitarra para acompañarse, para marcar, no para hacer el loco o investigar como había hecho en las últimas apariciones.
El concierto en realidad fue mucho más acústico que todo eso, amplificado si, pero no con la carga eléctrica esperada.
El sonido del cello de Jane era claro, el bajo también y por supuesto las guitarras y teclado, es decir, utilizó instrumentos convencionales de forma convencional.

Con esto podrás pensar que me defraudó, nada más lejos, jamás.
Disfruté como un niño, me emocioné y salí satisfecho. Simplemente me sorprendió porque no lo esperaba así.
(precisamente yo que iba avisando de ello ...)
También es verdad que le faltó la intensidad, electricidad y contundencia del 2.000.
Pero este es un concepto diferente. Así hay que entenderlo.
No hay más y lo que haya que ajustar supongo que en una semana más de conciertos lo tendrán a punto y si puedo volveré a verlo, creo que el 11 de julio en Granada, sino sale alguna otra ocasión antes por ahí o más cerca.

La entrada con Sweet Jane fue toda una sorpresa, una de las interpretaciones más lacónicas que ha hecho en su vida (y mira que la ha tocado veces ...), le sirvió para ir ajustando el sonido, para dar tiempo a los fotógrafos y cámaras a hacer su trabajo y para meternos en una espiral hipnótica a modo de declaración de lo que iba a suceder.
Me encantó Street Hasle (cuanto tiempo sin tocarla Lou ?), también Small twon y Call on me.
La reinterpretación de The raven fue magistral y creo que es una de las veces que mejor ha recitado en su vida, superó con creces las espectativas.
The bed fue fantástica y Sunday morning.
Cantó All tomorrow’s parties (alguien le había oído cantarla ¿?)
Y además rescató dos temas de su época oscura (The mistral y blue mask).
Pero eso, supongo que lo llaman el tour the raven por promocionar el disco, porque en realidad tocó bastante más Berlín o Velvet.
Fue un placer oír venus in furs y como no, Set the twilight ... (muy buena) y How do you think (otra sorpresa más).
Es decir, bastantes temas que no suele tocar habitualmente y que compensaron de sobra lo antes expuesto.


Paco Alvarado mayo 2003-05-25 .

Las fotos son de Felix Corchado,

reseña del disco
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