| La muerte de la industria. por Enrique Martínez 4 - La gran mentira del sonido. | |
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La otra gran mentira de la industria en los últimos años ha sido el CD, el disco compacto, el primer formato digital de sonido que hemos manejado con habitualidad. Me acuerdo perfectamente lo que nos contaron cuando salió: que no sólo sonaba mucho mejor y ocupaba menos espacio, sino que además era in-des-truc-ti-ble, frente a esos vinilos que sonaban a huevo frito. Vale, costaba exactamente el doble que el vinilo, aunque sus costes de producción fuesen casi la mitad, pero ya bajaría de precio cuando se estableciese como el formato único. | |
Pues eso: nunca ha bajado de precio, con lo que los márgenes de beneficio se multiplicaron para la industria estos últimos años, que para garantizarlos realizó una sibilina y no confesa cacería del vinilo jugando sucio contra él. En los últimos años de existencia de éste, cualquiera que fuese observador recordará que los prensajes de vinilo de los grandes sellos eran cada vez peores, como queriendo demostrar lo pésimo del formato. Además todos los artistas que trabajan en dichos sellos multinacionales sacaban discos de 70 minutos justos (antes vetados o mal vistos). Es decir, aprovechaban la capacidad máxima del CD y consecuentemente forzaban la aparición de un vinilo doble que igualaba en precio al CD. Y así todos nos pasamos al CD, para sufrimiento de nuestros castigados bolsillos. Pero resultaba que el CD no era en absoluto tan indestructible. |
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Empezando con su caja de plástico, que no sólo arruinó el arte del diseño de portadas y el fetichismo que esto conllevaba, sino que se rompía a la mínima. Tampoco era exactamente más portátil, porque si bien eran menos amplios en circunferencia, esas cajas eran más gruesas, por lo que tampoco ocupaban menos y además pesaban un montón, como cualquiera que se haya mudado de casa con sus vinilos y CDS puede atestiguar. Y respecto a la posibilidad de escuchar música andando, todos sabemos lo mal que responde un Disc-Man de precio asequible frente a aquellos Walk-Man todo terreno. Y finalmente el proyecto de sustituto digital del cassette, el Mini-disc aún no se ha implantado del todo, porque es carísimo. Y después lo del inmejorable sonido. Al final resulta que casi sonaba peor. O al menos cuando se transferían discos grabados analógicamente en los sesenta y setenta, o incluso antes, te parecía que "faltaba algo", que el sonido era más plano. Y al final aquello de las siglas "DDD" como perfección del sonido no debía ser verdad, porque nadie graba ya así. ADD a lo sumo. | |
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Y para mayor escándalo ahora nos reeditan todo en vinilo de 180 gramos (como eran todos hasta el año 87, compruébalo tu mismo). Pero eso sí: cuestan aún más que los CD. Todo esta diferencia en el sonido tenía su explicación científica, casi metafísica, que nadie quería escuchar cuando el chalado de Neil Young la explicaba torpemente: el ser humano tiene una mente binaria-digital, pero una sinapsis analógica. Por ejemplo captamos física y directamente las ondas luz porque se reflejan e imprimen fugazmente en la hipersensible epidermis localizada en el ojo, aunque re-elaboremos después la imagen en la mente al codificarla en impulsos neuroeléctricos de naturaleza binaria. Así es como vemos, pero también como sentimos con las manos y como oímos. |
Pero claro, vino la grabación de CD a CD y recuperamos el cariño por estos trocitos de plástico, porque piratear sin pérdida de calidad de sonido y ahorrarte 2.500 Ptas. o más en cada disco era la bomba. Pero ahora viene la nueva revolución sonora digital: el DVD de sonido, chavales. Auténtico sonido cuadrafónico y tridimensional. El no va más. Los primeros en grabar un disco con este formato, en verdad avasallador, son unos empleados socialistas de Sony Music International, los Super Furry Animals, que quieren hacer la revolución bolchevique y darle la independencia a Gales con sus discos en sonido cuadrafónico, y han comenzado con el estupendo "Rings Around The World". Pero aún hay más: si ya tiraste o regalaste tus viejos vinilos porque estaban pasados, vete quemando tus CD sin remordimientos ni angustias, porque los supervivientes de Grateful Dead, por ejemplo, ya están preparando una reedición de todo su catálogo en DVD, que ahora sí van a sonar de verdad como tenían que sonar. | |
Y yo me pregunto la cara que tendrán ahora todos aquellos incautos que comenzaron a coleccionar aquellos Láser-Disc de óperas de Verdi o de películas de Bruce Willis, del tamaño de ensaimadas mallorquinas, con la vana esperanza de que eran el futuro del vídeo. Por supuesto por ahora piratear DVD´s de vídeo o audio no está al alcance de nadie por el precio de esos aparatos, pero todos comenzamos a tener lectores DVD´s para ver películas en TV´s de 22 pulgadas y para escuchar estos nuevos discos por los altavoces del tamaño de un melocotón que vienen con nuestros PC´s. |
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Pero, tranquilos, que ya nos venderán grabadoras de DVD justo antes de sacar nuevos formatos de imagen y sonido directamente relacionados, por medio de realidad virtual, con nuestros genitales alcanzando así cotas de placer erótico-auditivo insospechadas para nuestros padres. Y entonces empezaré a verle utilidad personal a todos esos implantes mamarios que veo en la MTV y a contemplar la posibilidad de comprar un disco interactivo de Britney Spears. Por supuesto, será la última reedición que haya entonces, con todas esas inéditas y caras B remasterizadas, y con esos vídeo-clips tan morbosos. |
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