El día 2 de Enero de 2002, se falló en el Juzgado de primera instancia número
22 de Barcelona sentencia que obligaba a una empresa productora de CDs vírgenes
al pago de un canon a la SGAE
por cada CD-R de datos que fabrique o hubiera fabricado.
Acabamos de ver lo sucedido el 1 de septiembre
del 2003, todos los compradores de soportes virgenes para la grabación
digital tendrán que pagar un canon o tasa a la sociedad general de autores,
sin entrar en consideraciones de para que se vayan a utilizar esos cedés
vírgenes.
Desde ese momento se ha producido una importante movilización en contra
de las prácticas de la SGAE que en nombre del autor/a y
con un infinito afán recaudatorio ha creado en la práctica
un impuesto recaudado por una institución privada. Esto ha derivado
en una campaña contra la aplicación del canon a los soportes informáticos
en general y al cdr en particular.
Creemos que dicho canon atenta gravemente contra los derechos de
los/as españoles/as, e igualmente perjudica de una manera muy seria
el uso y distribución del software libre, debido a que el coste para la distribución
aumentará de forma considerable.
No estamos dispuestos a tener que pagar ningún tipo de canon a la
hora de comprar material informático, estos materiales no están diseñados
para copiar música ni otro tipo de material protegido por derechos de autor.
Los/as que hacemos copias de seguridad, programamos y distribuimos software
libre y en general usamos soportes informáticos para guardar NUESTRA información
en estos soportes no tenemos que pagar un solo céntimo de euro a nadie en
concepto de derechos de autor. El daño de la aplicación de este canon al software
libre (al margen de a otras libertades cívicas y/o sociales) radica precisamente
en que está diseñado para atacar algo que realmente no existe en nuestro modelo
de distribución: la distribución ilegal.
Creemos importante una revisión de la actual legislación sobre derechos
de autor, no nos parece justo que actualmente la sociedad tenga que
pagar un canon por copiar, para su propio uso, una música que ya ha pagado
una vez, y que tiene derecho a escucharla en cintas de casete, o en su reproductor
de mp3s.
Y el futuro no es más propicio según una directiva del Parlamento Europeo,
se aconseja a que todas las legislaciones sobre derechos de autor incluyan
el canon, como compensación a los/as autores/as.
Creemos necesario modificar la ley de propiedad intelectual para salvaguardar
los derechos de quienes no copiamos música protegida por derechos de autor,
y salvaguardar los derechos del autor de Software Libre, que explícitamente
otorga el derecho de distribución a sus usuarios. Si el canon obliga a estos
usuarios a pagar por esa distribución, se está vulnerando los derechos del
autor sobre su obra. Profesiones como el periodismo, que utiliza cintas de
casete para sus entrevistas, ha pagado ya millones de pesetas a la SGAE,
aplicar esta ley también a los cdr nos parece excesivo.
La SGAE
debería buscar la defensa de los/as autores/as que representa, no el cobro
indiscriminado por la compra de cualquier medio que pueda albergar una obra
artística. Compara el compartir música con asaltar barcos para robar
y matar (piratería), ¿cómo deberíamos comparar el cobrar un canon solo porque
el producto se puede usar para copiar? ¿se paga un canon por los folios en
caso de que se usen para fotocopiar obras? El canon, según la ley, es la compensación
a los/as autores/as por copia privada, no es un método de compensar
las perdidas que provoca la copia ilegal.
La SGAE
está en su derecho de reclamar los derechos de sus afiliados. Sin embargo,
se ha excedido en su afán recaudatorio al pretender cobrar por actividades
productivas diferentes de la creación artística. Se convierten así
en auténticos corsarios, asaltando las propiedades de empresas y particulares
no relacionados con ella y vulnerando los derechos de los/as autores/as de
software libre entre otros/as.
Hacemos también un llamamiento para que creadores/as y autores/as de conocimiento
y arte en general, igual que lo hacen artistas e ingenieros/as y/o programadores/as
del campo de la informática, entreguen sus obras a la comunidad, de manera
libre (no necesariamente gratuita). Esto es ahora posible gracias a que Internet
evita los intermediarios y permite que cualquier persona escuche la música
y pague por ella si lo cree conveniente, no hace falta una discográfica, no
hace falta una productora, no hace falta una SGAE.
Son los propios/as autores/as los/as que distribuyen su obra y reciben dinero
de los/as oyentes/as que quieran compensar su creación, de quienes le encarguen
directamente a ellos los cds "oficiales" (tiendas de música, oyentes, etc.),
de conciertos, de actuaciones bajo demanda, etc. Ahora mismo la inmensa mayoría
de los/as músicos/as no vive de royalties, pero sí lo hacen los/as editores/as.