"LA HABITACIÓN
ROJA" 4.
2003 Grabaciones en el mar
por Mol
Desde el sello Grabaciones en el Mar llega hasta nuestras
manos el cuarto y último disco de "La habitación
Roja", 4. Al más puro Estilo Ángel Nieto, se
nos presenta este larga duración. 12 + 1 temas incluidos en él,
nos dejarán entrever a este cuarteto valenciano.

Cuatro son los discos que hasta el momento hemos podido
disfrutar, o no, de esta banda. Desde un primer momento podemos identificar
este album con la última generación de grupos surgidos
a mediados de los 90 y que tienen el mundo pop por licencia.
La excelente producción y la variedad de temas surgidos a partir
de un esquema básico, hacen de esta formación un sólido
cuarteto que anuncia a bombo y platillo su necesidad de elaborar un
mundo lleno de color, casi infantil. "La soledad del corredor
de fondo" ya nos traslada a ese ejercicio de libre
pensamiento que es la actitud pop. Ese intento de conseguir una dulce
melancolía en "Cuando te hablen de mí",
se confirma poco a poco en un disco, que sin estar a la altura de sus
influencias, nos deja entrever el lado más "infantil" en algunos
de sus temas. En otros, sin embargo, las líneas de bajo cobran
protagonismo para levantarnos la moral como el que levanta su pierna
izquierda. "Los últimos veranos" se confirman
como uno de los temas estrella del disco.
Sus descaradas guitarras a lo "Teenage Fanclub" cobran vida al reinterpretarlas
desde dentro de un sistema. Un sistema que produce energía por
si mismo, pero que sin esos "Planetas" que ejercen atracción
hacía este conjunto global, no serían más que meros
satélites perdidos en una galaxia muy compleja.

A esta altura del disco y si dejas correr un poco
la imaginación, cosa que por otra parte propone el descarado
mundo de felicidad que es el pop, te darás cuenta de que este
es un disco difícil, que ha costado lo suyo. Se nota una cierta
complejidad forzosa. Me explico, una banda de estas características
funcionaría por si sola sin complicarse mucho la vida. Ese intento
de buscar "complejos métodos de composición", hacen perder
un poco el verdadero talento y talante de esta banda, que desde la marcha
de Eduardo no funciona como antes. La búsqueda de buenas canciones
se puede convertir en un callejón sin salida del cual muy pocos
podrán salir. En este caso, 4, es, sin lugar a dudas el disco
más maduro de toda su discografía. También es el
disco más forzado de todos.
Una de las canciones que más sorprende de este disco es "Nunca
pasa nada". Con un toque que recuerda a alguna que otra buena
época de los años 80, la sencillez de la composición
y la, por otra parte, perfecta reproducción de acordes ya inventados
(es inevitable), nos lleva a pensar en que detrás de "La
habitación Roja" hay algún que otro dormitorio
oculto, para los que después de hacer "Un viaje alucinante",
están cansados de sentir las nuevas pesadillas transformadas
a modo de "Réquiem" por algún que otro novato.

En "La edad de oro" me hubiera gustado sacar alguna
conclusión casi surrealista.
Antes de oírla asocié la canción a el lado más
oscuro (si le tienen) de este grupo.
La comparación era inevitable. ¿Qué tendría
que ver Buñuel" en todo esto ?
Por desgracia para mi, nada. Una pena. Del desfase mental-musical esperado,
me encontré con una sencilla canción que ya había
oído en mil partes y que aun siendo original no lo parecía.
El fantasma de J está muy reciente en este disco. No soy muy
dado a puntuar un buen disco, más que nada porque cada cual tiene
su personal visión en esto de la música. Pero si digo
que somos unos conformistas y también digo que no me gusta apreciar
lo conocido, solo por el mero hecho de serlo.
Tengo bastante claras las cosas y no veo un mal disco, pero si que veo
más do mismo.
Y eso ante todo, es lo más difícil...
MOL (nov'03)
crónicas de conciertos en VA-Web : nov'03
y mayo'03
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