Por DIEGO ALONSO ARÉVALO (mistakesregrets@hotmail.com) El primer disco largo de los asturianos Lansbury se mueve por caminos ya transitados dentro de nuestras fronteras por formaciones como los ya veteranos (y nunca suficientemente reconocidos) Migala. Pero That Creepy Hope On Love contiene once composiciones que, aunque llevan sus influencias a flor de piel, demuestran un gusto y una producción exquisita.
El disco comienza destilando melancolía con
“Hole/World”, una canción de pulso
lento y guitarras arpegiadas que recuerda vagamente a los Codeine más
melódicos. Quizás por eso sorprenden tanto las guitarras
distorsionadas de su single “A Luscious Moment”,
That Creepy Hole On Love suena extrañamente familiar, lo que resulta a la vez su peor defecto y su mayor virtud. No cabe duda de que Lansbury tiene que encontrar aún su propio sonido, pero es precisamente esa familiaridad (y su voluntad de mantenerse dentro del formato canción) lo que hace este disco inmensamente disfrutable. |