-¿Cuánto tiempo
lleváis en esto de la música y cómo empezasteis?
Celebramos nuestro cumpleaños cada 3 de octubre desde
hace ya 5 años. Algunos de nosotros nos conocemos desde hace mucho
tiempo, desde el colegio y los partidos de fútbol infantil y más
tarde de las fiestas en los parques con guitarras y cajones flamencos.
Otros nos hemos unido por el camino, desde los baños del gimnasio
del instituto hasta los coquetos locales de ensayo que ahora tenemos.
- ¿Tenéis grabaciones en el mercado?
En el mercado negro, sí. Varias maquetas que van dando cuenta
de nuestra evolución, la última titulada La Cuadratura del
Círculo.
- ¿Vetusta Morla es un grupo donde la música
acompaña a la voz o la voz acompaña a la música?
Nos gustaría creer que esa distinción entre música
y voz no se puede aplicar a Vetusta Morla. Porque desde hace ya un tiempo
nos hemos puesto el chip de que lo importante es la canción, que
la canción sea coherente y fluida, que comunique y que cada canción
tenga vida propia más allá de si uno canta una cosa o el
otro toca aquella otra. Todavía estamos en proceso de conseguir
que este concepto funcione al 100% y a vosotros corresponde juzgar si vamos
progresando.
- ¿Hay algún truco a la hora de
componer los arreglos de las guitarras o por el contrario surgen espontáneamente?
No hay ningún truco, en el sentido que no hay ningún
método de trabajo. Tampoco se puede decir que surjan por arte de
magia porque lo cierto es que hay arreglos muy trabajados, que nos han
provocado verdaderos quebraderos de cabeza. Podríamos resumir diciendo
que, paradójicamente, el truco consiste en trabajar como bestias
hasta que surja algo de forma espontánea.
- Ya os pudimos ver en la Sala Siroco de Madrid
y en Malbicho en Valladolid junto a Smailin. ¿Con qué recuerdo
os quedáis de vuestro paso por Valladolid?
Tocar con Smailin fue todo un placer y nos disgustó enterarnos
de su separación. En cuanto al paso por Valladolid fue un poco rápido,
porque nos cogió entre un concierto en Madrid el día anterior
y otro en Vigo al día siguiente pero fue muy agradable, a ver si
volvemos otro día más descansados para disfrutar a tope de
la ciudad. De Medina ya conocemos algo más y estamos locos por llegar
a tocar allí.
- ¿Qué pretendéis hacer en
esto de la música?
Lo primero, disfrutar y vivirla. Si no sintiéramos que estamos
haciendo lo que queremos con la gente que queremos, creo que no merecería
la pena. Si no sintiéramos que nuestras canciones cuentan cosas
que no se pueden expresar de otro modo y si no sintiéramos que dejamos
un poco de nosotros en cada una, seguiría sin merecer la pena, nos
dedicaríamos a ser periodistas, maestros, diseñadores gráficos
o cualquier otra cosa para la que hubiéramos estudiado. Claro que
luego hay que comer. Y en eso estamos, lo primero ya lo tenemos y no estamos
dispuestos a renunciar a esa parte, sólo falta que podamos vivir
de ello.
- ¿Qué opináis sobre el canon
“impuesto” por la SGAE a los cds vírgenes?
Nos parece una necedad y un abuso. Una necedad porque como medida para
frenar la piratería es ineficaz. La principal causa de la piratería
a nadie se le escapa que es el precio excesivo de los discos originales,
por otro motivo, nadie preferiría tener un disco peor presentado
y quizá con peor calidad de sonido. Pero con canon y todo el precio
del CD virgen sigue siendo por lo menos 20 veces inferior al de un disco,
así que no se arregla nada. Por otro lado es un abuso porque el
canon presupone que los cd´s vírgenes se utilizan única
y exclusivamente para piratear. Pero, ¿qué pasa cuando no
es así? ¿Por qué he de pagar por poner en un CD MI
música, o MIS fotos o MIS textos que pueden no estar registrados
en la SGAE, ni estar editados y por lo tanto no generar derechos de autor?
¿Qué pasa con el derecho reconocido por la ley que tienen
los usuarios de hacer copias de seguridad de sus discos, programas, etc..
y que ha obligado a retirar algunos tipos de sistemas anti-copia? Este
canon es un bonito golpe de efecto para mejorar el negocio en tiempos de
crisis.
- ¿Qué opinión os merece
la piratería discográfica?
Tal y como está montado el negocio musical la piratería
está haciendo daño a los músicos, especialmente a
los que, como nosotros, están esperando alguien que se interese
por ellos. Las discográficas ganan menos (no es que pierdan, es
que ganan menos que antes) y no invierten en nuevos valores, se amedrentan
y el mercado se llena de recopilatorios, retrospectivas, viejas glorias
y música sin imaginación ni riesgo. Todo con el objetivo
de reducir riesgos y evitar gastos de promoción. A este panorama
se unen las mafias del “top manta” que no sólo ganan dinero a costa
del trabajo de músicos, discográficas, diseñadores,
etc... sino que además explotan personas aprovechando su situación
irregular en España.
Pero con todo, lo que no se puede pretender es evitar esta situación
con prohibiciones y cotos. No se puede volver la espalda al futuro y a
las posibilidades que ofrecen tecnologías como el MP3 y los sistemas
de intercambio de archivos o la grabación y la reproducción
digital. Nunca se ha escuchado más música que ahora, nunca
antes ha habido tantos conciertos y tanto interés por escuchar música
en directo. Pues bien, desarrollemos eso. El efecto negativo de la piratería
sobre los artistas es un efecto perverso e indirecto que viene de cómo
está organizado el negocio. Tendrá que evolucionar esta concepción
de industria discográfica, ya no es la gallina de los huevos de
oro. Tendrán que ser los conciertos y el merchandising quien tire
de la inversión en nuevos artistas, o tendrá que considerarse
la venta de canciones en Internet o tendremos que virar hacia un negocio
menos centralizado y más autoproducido. Sea cual sea la fórmula,
no se puede responder a un cambio enriquecedor y positivo de los tiempos
con inmovilismo y aferrándose a los beneficios empresariales. A
veces se nos olvida que estamos hablando de música, arte, cultura
y sentimientos.
Y para que veáis que no vamos de farol en esto de la piratería,
hemos puesto en marcha un página web con dirección www.vetustamusica.es.kz,
en la que cualquiera se puede bajar nuestras canciones en MP3.
- ¿Tenéis alguna gira pendiente?
Después de Medina del Campo, a principios de marzo, nos marcharemos
a Cataluña. De momento sólo tenemos confirmado el 4 de marzo
en la sala La Boite de Barcelona, pero esperamos conseguir más por
esas tierras. Si todo sale bien actuaremos en los Conciertos de Radio 3
el 31 de marzo y en primavera visitaremos Portugal. Os mantendremos informados
de todo.
- Habéis salido mucho a tocar en
directo?
En Madrid hemos hecho ya muchos conciertos pero en este año
2004 estamos saliendo por primera vez de forma seria a tocar fuera de nuestra
ciudad. Y la verdad es que está siendo muy emocionante. Cuando vives
y desarrollas tu actividad en una ciudad tan grande y con tanta oferta
musical como pueda ser Madrid o Barcelona, acabas creyendo, aunque sea
de forma subconsciente, que este lugar es el centro del mundo y que
más allá de sus fronteras poco más puedes descubrir.
Pero no es así. Fuera de la capital nos sucedió algo que
no se da todos los días en Madrid: la gente se acercaba a ver el
concierto, no porque fueran amigos tuyos o porque ya te hubieran escuchado,
sino porque sabían que en un determinado sitio había música
en vivo. Se acercaban simplemente a escuchar música, sin prejuicios,
gente de todas clases y escuchaban atentamente cada canción; no
iban de copas o a saludarte, iban a escuchar tus canciones y eso se agradece.
-Tengo entendido que habéis evolucionado
mucho desde que empezasteis. ¿Qué hay de cierto en todo eso?
Hemos cambiado mucho en cinco años, aunque quizá sería
más apropiado decir que nos hemos centrado. Cuando empezamos había
ya algo del pop-rock más emotivo que tenemos ahora como línea
principal. Pero también había mucho de cachondeo, de música
latina, de funky... Era un rock más desenfadado y mezclábamos
español e inglés en las letras. La gente nos reconocía
porque siempre llevábamos en los conciertos una maleta con gorros
de muchas clases, de aviador, de soldado, de ruso, de bufón, de
pescador... y nos los íbamos poniendo a lo largo del “show”....
Pucho, el cantante llegó a salir disfrazado de pollo gigante
al escenario. Nadie se creería ahora nuestras canciones si las cantara
un pollo gigante.
- Escuchando vuestra música en directo
y sin desmerecer todo lo demás, ¿qué papel creéis
que juega vuestro cantante en la banda?
Bueno, el cantante es la parte más reconocible y que más
llama la atención siempre que hablamos de una banda de rock. Si
a eso le añadimos que es el único que durante el concierto
posee el don de la palabra amplificada, se hace más importante todavía.
Es el que da las gracias, el que anuncia las canciones, el que despide,
el que presenta y el que marca en cierta medida el ritmo del concierto.
Nosotros tenemos la suerte de contar con un cantante con un timbre tan
especial y una forma de interpretar tan personal como Pucho. Pero cualquiera
que haya entendido nuestra forma de funcionar y nuestra idea del directo
se dará cuenta que no somos “Pucho y los 5 de ahí atrás”.
Cada uno tiene su parte, empezando por la sección rítmica
que nunca suelen ser los protagonistas principales. El batería,
el pobre David que nunca sale en las fotos porque le tapamos los demás,
sostiene el ritmo con una solvencia de metrónomo humano y con una
originalidad alejada de los tópicos del rock que rara vez se han
visto reunidas. Jorge, el percusionista, tiene el mérito nada despreciable
de haber conseguido una percusión que no es el típico toque
latino en una canción de pop-rock. Álvaro con el bajo resuelve
con contundencia y elegancia la difícil papeleta de ser el
nexo de unión entre el ritmo y la melodía.... y así
suma y sigue.
- De existir alguna influencia en vuestra
música, ¿nos dirías cuáles son?
Hay algunas influencias en nuestra música muy evidentes: Radiohead,
Jeff Buckley, Coldplay, incluso Muse... Pero existen otras influencias
más sutiles, pero no menos presentes, que nos condicionan en nuestro
modo de acercarnos a la música y a la expresión: el flamenco,
la música electrónica, el rock de los 90 e, importantísimo
para las bases rítmicas, la música negra de los 70... Nos
hemos empapado de muchos sonidos diferentes y con todo ese bagaje a nuestras
espaldas nos hemos puesto a contar historias con nuestras palabras y con
nuestra música. Lo bonito es cuando no eres muy consciente de cómo
has llegado a algo que tú has compuesto, entonces es cuando has
conseguido algo personal y distinto con todo lo que has aprendido antes.
Y por supuesto, no es sólo la música: el cine y la literatura
también nos influyen y por último, y no por ello menos importante,
la comida. Sin el gazpacho, no seríamos nadie.
- ¿Qué podremos ver en Medina del
Campo el día 21 de febrero?
Ojalá que un buen espectáculo de historias, sensaciones,
ruidos y voces. Y bueno... como es carnaval, quizá podamos convencer
al cantante para que se disfrace de nuevo de pollo gigante.
- Contadnos lo que queráis...
Esperamos veros pronto en Medina para enseñaros lo que ofrecemos
y nos digáis con sinceridad qué os parece. Gracias por vuestra
atención. Besos.
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