Javier Ojeda llega a Valladolid en solitario presentando su disco en solitario Polo Sur, una oportunidad de ver a este interprete malagueño, alma de Danza Invisible. La cita el

 

Polo sur es tu primer trabajo serio en solitario ¿Qué nos vamos a encontrar en él? Creo que es un trabajo fuera de tiempo y de lugar, aunque suene algo pretencioso decirlo. Estoy absolutamente orgulloso de saber que el disco suena completamente distinto de lo que es el standard de producciones del pop-rock español. Hablamos mucho de OT, ¡pero es que en el rock también andamos igual! (con las excepciones consabidas, of course). Es un disco bastante personal, con algún ramalazo 80’s pero sin nostalgias absurdas, con textos que dicen algo, y muy, muy apasionado.

Como llevas compaginara la carretera en solitario con la gira de Danza Invisible ¿Habrá parón de la banda? No exactamente, de hecho todavía tenemos unas 6 actuaciones hasta que se cierre el año. Lo que pasa es que Danza suele trabajar poco en invierno y voy a aprovechar para centrarme en lo mío. ¡Me apetece contarle al mundo que tengo un disco magnífico!

La gente se suele esperar de las carreras en solitario una continuación de la banda de la que se forma parte ¿Qué hay de Danza Invisible en Polo Sur? Buena pregunta. Tenía un buen puñado de canciones maquetadas, e intencionadamente dejé fuera del álbum las que se pudiesen entroncar más fácilmente con Danza Invisible, porque veo absurdo hacer algo parecido y no usar el nombre de la banda, o sea, no hacerlo con mis colegas. Danza hace mejor Danza Invisible que nadie, y yo quería hacer otra cosa. Luego, por supuesto, quedará algo (aparte de que soy el cantante, claro) en el formato de canción, imagino; no en vano soy uno de los que compone en la banda. Pero esto es otra cosa. 

 

JAVIER OJEDA

Como toda grabación ha sido un largo proceso ¿contento con el resultado? Claro. Siempre hay cosillas que al final echas en falta, pero ahora mismo estoy contentísimo. Si cuando terminas un disco no piensas que es la hostia, mejor no lo grabes.

Algunos nos quedamos anclados en mis ojos hacia ti o el club del alcohol, ¿Cómo ha sido la evolución de Javier Ojeda en lo musical? Es un proceso largo de explicar, pero resumiendo mucho digamos que hasta el 87 sonábamos más marcadamente británicos, para derivar a temáticas más populares y ritmos más cálidos a partir de entonces. También se puede decir que el álbum “A tu alcance” es como un disco de transición que tuvo mucho éxito por incluir un tema muy atípico en nuestra carrera: “Sabor de amor”. En los últimos años  tanto Danza como yo estamos en una etapa, creo, de consolidación, donde las influencias de todos lados se filtran para sonar a nosotros mismos.

Como te presentas en directo ¿llevas banda, quienes la forman? Llevo un estupendo quinteto con el que estoy muy satisfecho, porque tienen un buen balance entre técnica y frescura amateur. En alguna banda anterior que he tenido (aparte de Danza, claro está) a lo mejor me he dejado deslumbrar en exceso por el mundo de la armonía, y creo que mi música suena mejor con los contrastes. Los músicos son Antonio Carlos Miñán (batería), Axier Garai (bajo, ex Ke no Falte), El joven Isaac (teclas y guitarra, ex Domestic), Paula G. Marfil (coros y guitarra) Y Rafa J. Insausti (guitarra).

En directo me imagino que harás un repaso de todo “polo sur” ¿hacer algún tipo de versión o interpretas temas de Danza Invisible? Se toca gran parte de “Polo sur” obviamente, pero completamos el show con alguna versión sorprendente y algún rescate de Danza Invisible que me cuadre con el aire actual, más de “cantante-cantante”. Es normal, al fin y al cabo son canciones en las que he intervenido yo y miro al pasado sin ira, ¿no?. Ahora, que nadie espere un concierto de Danza que no lo es.

Las 12 canciones de Polo Sur están compuestas entre el 2000 y 2006 ¿es difícil unificar este lapsus de tiempo en un solo disco, siendo la evolución personal de una persona muy inquieta? Ya he comentado anteriormente que tuve un proceso de selección para darle al disco un aire de proyecto unitario. En este proceso han sido muy importantes las charlas con el productor, Nacho Serrano, para delimitar con precisión adónde queríamos ir, qué deseábamos ofrecer. Para resumir un poco, digamos que es un disco que muestra un poco mi faceta “crooner”, aunque odie utilizar la palabra. O sea, un cantante al viejo estilo que comparte sus penas (y alegrías) con elegancia y un punto de distanciamiento.

Las comparaciones son odiosas ¿te gusta que digan Javier Ojeda o que apostillen “el cantante de Danza Invisible”? No me importa en absoluto que digan que soy “el cantante de Danza Invisible”. A mucha honra, llevo un montón de años maravillosos con ellos.

Vas respaldado por Warner y Hook, eso es una garantía de calidad ¿Cómo te está tratando la crítica y esta respondiendo a las expectativas? Hasta la fecha la crítica está siendo formidable, aunque  como es lógico no puedes gustar a todo el mundo. Hay un sector de seguidores de Danza que pueden verse trastocados por el álbum, porque a lo mejor no es lo que esperaban, pero estoy seguro que el tiempo me dará la razón. Aparte, estoy flipando porque veo que está llamando mucho la atención de gente que habitualmente no seguía al grupo, a lo mejor por tener una imagen demasiado reduccionista de la banda. Lo que está claro  es que a estas alturas lo que me interesa es transmitir, y en esa tarea estoy.

Fotografias: Javier Cortes. web oficiaL

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